viernes, 16 de abril de 2021

El círculo vicioso de las pensiones

 András, 16 Abril de 2021

¿Por qué se trata de incentivar a la gente para que se jubile cada vez más tarde? Porque es evidente que no va a haber dinero para todos, por mucho que traten de maquillar la evidencia y posponer la realidad. No ha habido ningún gobierno que haya asumido el asunto con seriedad y en profundidad, por eso cada dos por tres estamos a vueltas con el mismo tema.


El caso es que la gente está deseando jubilarse para dejar las obligaciones laborales a un lado y disfrutar de todo aquello con lo que soñaron. Sin embargo, en sí mismo, el trabajo es consustancial de la naturaleza humana, en el sentido que la perfecciona. Todos, a través de la creatividad y del trabajo, se hacen mejores personas, porque el trabajo es bueno para el desarrollo humano. Otra cosa son las condiciones en las que se desarrolla.


Ya de por sí, el trabajo asalariado constituye una degradación del mismo, y a partir de ahí, con la precarización, se produce una mayor degradación hasta llegar a la situación actual, en la que se ha convertido en una carga necesaria para poder vivir, provocando que se viva para trabajar, en vez de trabajar para vivir.


Lo que pasa, que cuando uno no se percata de que el trabajo es la piedra angular sobre la que se organiza toda la economía pero que, al mismo tiempo, lo que se hace es degradarlo cada vez más, donde lo único que importa es el lucro, los beneficios, las cuentas de resultados, por delante de otros fines, se va consiguiendo que cada vez sea más precario y, como consecuencia de ello, se degrade más al ser humano. Es un círculo vicioso en el que el trabajo es inicio y fin al mismo tiempo.


La precarización provoca que cada vez haya menos gente dispuesta a trabajar y que los salarios cada vez sean más bajos. Hoy en día, entre la gente que está en el paro, y la que cobra un salario miserable, posiblemente tengamos más de la mitad de la población trabajando en condiciones lamentables.


Por tanto, es imposible conseguir un sistema de pensiones justo, porque la pensión debería ser una recompensa que se da a una persona que ha entregado lo mejor de su vida al trabajo. Y esto, no debería estar sometido a una edad, porque, por ejemplo, en ciertos trabajos físicos la edad de jubilación debería adelantarse porque llegará un momento en el que se pierdan las facultades físicas. Pero habría otros trabajos que, al contrario, con la edad avanzada incluso pueden mejorar su rendimiento y aportar más a la sociedad y a ellos mismos.  


El problema es que, al final, ni el trabajo es suficientemente remunerado en términos materiales, ni en el sentido de la realización personal del individuo, y se acaba convirtiendo en algo odioso que provoca pérdida del interés, bajada de la productividad, precarización de las condiciones laborales, bajada de salarios, etc…. y, como consecuencia de todo ello, la recaudación baja y no hay dinero para las pensiones. El famoso círculo vicioso.


Publicado en PontevedraViva.con el día 16 de Abril de 2021



martes, 13 de abril de 2021

Incomprensible

 András, 13 Abril de 2021

Al parecer, algunas familias van a recibir la vergonzosa cantidad de 21,95 € en concepto de ingreso mínimo vital. ¿Esto es en lo que se ha convertido la gran promesa de Podemos? Mucho hablar de pandemia, de medidas, de rankings, de porcentajes, de subidas y bajadas... Mucha palabrería pero poca concreción y, sobre todo, muy poco contacto con la auténtica realidad. Y lo peor, todo se instrumentaliza políticamente. 


Todo sirve para hacer política, para dañar al adversario y tratar de acercar el ascua a su sardina. Esa actitud de ir contra el adversario simplemente por ir, es condenable y habría que exigir a los políticos que trabajen para la ciudadanía. Estén donde estén, en el gobierno o en la oposición. Estamos ante una catástrofe de proporciones inmensas y no han sido capaces de ponerse de acuerdo en nada. 


Un acuerdo transversal es lo mínimo que deberían hacer en este momento. Pero, al contrario, solo se ponen de acuerdo para repartirse el poder en el órgano de gobierno de los jueces. ¿En qué mejora eso la vida de los ciudadanos? En nada, solo la de ellos y sus cuotas de poder. Lo hacen evidentemente, para tener jueces afines en puestos clave con la intención de que les puedan sacar de algún problema en un momento dado. Esto es evidente. 


Igual de evidente que la ciudadanía no reacciona ante esta lacra. ¿Por qué se manifiestan a favor de un cantante que insulta y comete un delito, y no contra quienes tratan de poner a la justicia de su lado? Incomprensible.

sábado, 10 de abril de 2021

Hay personas podridas por dentro

András, 10 Abril de 2021

¿Recuerdan el “apreteu, apreteu” de Torra cuando en Cataluña se multiplicaron los incidentes callejeros tras la sentencia del Tribunal Supremo por el intento de sedición en Cataluña? Pues Podemos ha hecho lo mismo con los que han salido a dar su apoyo a Pablo Hasél.


¿Y recuerdan lo que entonces le exigía el presidente Pedro Sánchez a Torra? Le pedía que, tanto el propio Torra como los miembros de su gobierno, condenaran los altercados sin paliativos porque, según palabras del propio presidente, “no hay causa que justifique el uso de la violencia en una democracia plena como la española”.


Pero la política es una actividad en la que la memoria tiene poca credibilidad y está, además, poco valorada. Por eso Sánchez desaprovechó la oportunidad que tuvo para hacer esto mismo que él le pedía a Torra. Es decir, condenar enérgicamente la violencia en las calles de algunos puntos de España y exigir a todos los miembros de su gobierno que hicieran lo mismo. 


No lo hizo, al contrario, desde Podemos apoyaron y jalearon a esta gente que lo destrozan todo con la única excusa de definirlos como antifascistas. Parte que Podemos justifica la violencia siempre que se trate de ir contra el fascismo. Pero un buen demócrata condena siempre la violencia.


Podemos es un partido que forma parte del Gobierno de España, y ha renunciado a explicar a sus seguidores, que la vía democrática para evitar que un tipo que canta a favor de la violencia pague por ello con la cárcel, es cambiar la ley que esta en vigor. No organizar algaradas en la calle para exigir impunidad. Podemos ha preferido confundirse con el humo de los contenedores ardiendo y atribuir a los que salen a la calle a destrozarlo todo y a sembrar el pánico, la condición de representantes del malestar de la juventud por la baja calidad democrática de España. 


Cambiar la ley, hacer leyes, reformarlas, ese es el trabajo del Parlamento. Por eso los partidos aspiran a tener el mayor número de diputados, porque son ellos los que pueden cambiar, por ejemplo, el código penal. Y en el Parlamento que hay actualmente, hay una mayoría suficiente para modificar las penas con que se castiga este tipo de acciones, ¿por qué no lo hace entonces?


Si no lo han hecho, es porque a los grupos parlamentarios no ha debido de parecerles que esta fuera una prioridad. ¿O es que alguien les ha condicionado para no hacer su trabajo? Puede que tengan otras urgencias y no se hayan dedicado a cumplir con aquello que, en campaña electoral, a algunos sí les parecía algo que se debía abordar. 


Que Pablo Hasél esté en prisión depende únicamente de la aplicación del actual código penal. Aunque, posiblemente, lo más eficaz sería someterle a un curso intensivo de educación para la ciudadanía, para aprender a respetar a quienes no piensan como él, porque ha demostrado un enorme retraso en valores cívicos y democráticos. Por cierto, los mismos que están mostrando algunos dirigentes de Podemos.


Al margen del delito que puedan estar cometiendo, esta gente que está todo el día pensando en matar a quién no es de su cuerda, estas personas que banalizan el terrorismo, o el maltrato, o la violencia machista, lo que revelan es una condición personal miserable, e igual que hay personas que proyectan luz allí por donde pasan, hay otras que están podridas por dentro. También en política, ¿verdad, Pablo Manuel Iglesias Turrión?.

viernes, 9 de abril de 2021

¿A quiénes defienden?

András, 09 Abril de 2021

Una de las consecuencias más terribles de la pandemia, ha sido la devastación económica provocada en los pequeños empresarios y, sobre todo, en los autónomos. Éstos últimos, son siempre los primeros en sufrir las consecuencias de casi todo. ¿Y quién los defiende? ¿Quién se ocupa de ellos? ¿Qué garantías pueden tener de mejora, si con un gobierno socialista están como están?

Es descorazonador ver cómo, mientras ellos se hunden cada vez más, algunas multinacionales están ganando más dinero que nunca, alcanzando una posición de predominio en el mercado. En muchos casos además, infringiendo abusos laborales a sus trabajadores.

Hay un dato demoledor y que, bien pensado, debería ponernos a todos los pelos de punta. Amazon, por ejemplo, en 2020 obtuvo unos beneficios de 5.400 millones de euros en España. Pero el dato más sangrante es que, de de toda esa cantidad, solo cotizó al fisco español 261 millones de euros, lo que supone menos del 5%. Y todo ello, o buena parte al menos, a costa de la ruina de miles de pequeños comerciantes a los que la pandemia obligó a cerrar sus establecimientos.

No nos engañemos, esta situación es producto de la pasividad del poder político porque, el poder político, digámoslo sin paños calientes, está al servicio de estos grandes conglomerados transnacionales. ¡Menos mal que tenemos un Gobierno que se proclama progresista y defensor de las clases trabajadoras!

Por tanto, si esta y otras empresas, hacen esto, es decir, forrarse durante la pandemia, es porque hay una legislación que lo permite y lo ampara. Ni más ni menos. Y es esa legislación la ha facilitado su radicación y la adquisición de una posición de dominio a empresas que están devastando las economías nacionales y que contratan a sus trabajadores en unas condiciones ínfimas, obligándolos a un trabajo estresante, monótono y destructivo de la creatividad y la iniciativa personal.

A pesar del panorama tan desolador, la buena noticia es que tiene fácil remedio, y consiste en que el Estado recupere la posición rectora que tiene que tener en la economía para dejar de ser un lacayo del afán de lucro de grandes multinacionales que no ven más allá de su cuenta de resultados.

Por tanto, llegado la hora de que los gobiernos empiecen a legislar para impedir que actúen con esta posición de poderío. De lo contrario, estaremos en todo el derecho de pensar que están al servicio de estas multinacionales y que además participan de ese lucro desaforado que generan.

Publicado en Pontevedraviva.com el día 09 de Abril de 2021


viernes, 2 de abril de 2021

La arrogancia de Pablo Iglesias

 András, 01 Abril de 2021

Iglesias se va, pero no se va. ¿Dónde va a ir si no puede estar todo el día en la primera plana informativa? Su ego no le permite dar un paso al lado. De momento, va a dejar el Congreso de los Diputados para saltar a la Asamblea de Madrid, en un movimiento que no deja de ser una consecuencia más del terremoto murciano.


Iglesias, que dirige el partido al estilo soviético, no da un paso de esta índole sin medir las consecuencias, al menos las que le puedan afectar a él. En su despedida del Consejo de Ministros, designó sucesora, haciéndolo al estilo de la vieja política, aquella que utilizan quiénes tanto critica, y que consiste en tutelar las transiciones, en señalar al siguiente, pero diciendo que debe ser el partido (en su caso las bases) las que deben tomar la decisión.


Pero él va mucho más allá, y a pesar de representar a un partido que está rondando la irrelevancia parlamentaria en la comunidad autónoma, se postula como el hombre que va a liberar a Madrid de los demonios de la extrema derecha. Se erige en el salvador de la izquierda, el nuevo Mesías morado autoproclamado líder del progresismo. Pero, ¿qué seguridad tiene de que, aun en el caso de producirse la alianza de izquierdas, va a ser él la primera opción? 


¿Por qué entonces emprende un camino que supone un riesgo tan extremo para sus intereses? ¿Está calculado el efecto de confrontar un vicepresidente del Gobierno de España a una candidata regional? ¿No es demasiado movimiento para unas elecciones autonómicas? ¿No engrandece todavía más la figura de Ayuso? 


En realidad, es difícil de asimilar que el secretario general del cuarto partido del Congreso de los Diputados, que es además vicepresidente segundo del Gobierno, renuncie a sus cargos para ser candidato a las elecciones de una comunidad autónoma donde, según los sondeos, solo aspira a estar en la oposición. Entre las razones de su marcha podrían estar la idea de salvar a Podemos de su desaparición en la Asamblea de Madrid, además de tratar de animar al electorado de izquierdas en una región donde la derecha viene arrasando los últimos años. Sin embargo, ¿están seguros de que su presencia anima, o provoca recelos en la parroquia progresista?.


Cuidado con las consecuencias de su candidatura, porque desde que Iglesias ha entrado en política, la extrema derecha no ha dejado de crecer en todas las comunidades autónomas. Le va a pasar como a Rajoy, que fabricaba independentistas. 


La realidad, es que Pablo Iglesias se aburría en un Consejo de Ministros porque apenas tenía mando, una vicepresidencia sin apenas presupuesto y menos poder. Por eso lo deja, porque prefiere la confrontación política desde fuera, y porque él no es un gestor, sino un activista que necesita estar detrás de las barricadas.


Publicado en PontevedraViva.com el día 01 de Abril de 2021



domingo, 28 de marzo de 2021

EIRA DO MUIÑO

 András, 28 Marzo de 2021

¡Cómo están algunas cabezas!


¿Cómo se puede decir que el confinamiento por la pandemia es un arresto a los españoles? ¿Y cómo se puede afirmar, sin ningún tipo de filtro mental, que la eutanasia es la legalización del asesinato? ¿Qué cabeza hay que tener para decir una simpleza de este tipo y creérsela? Y lo peor, ¿cómo se puede votar a un partido que defiende este tipo de tonterías? Al menos esta gente juegan con una ventaja, porque tras estos pensamientos, con una confesión y un par de misas están salvados. El problema lo tenemos los demás…


Hay más de una pandemia 


Estamos tan inmiscuidnos y tenemos tanto miedo a la pandemia sanitaria, que no vemos la otra que nos asola desde hace años. Se trata de la pandemia de los políticos, tan dañina como el mismísimo coronavirus, y que causa destrucción, miseria y, sobre todo, inocula desesperanza en mucha gente que confiaba en ellos para mejorar sus condiciones de vida. No se salva nadie de esta pandemia, todos la tenemos encima, porque el contagio es inmediato, no es necesario tener contacto.


Datos que asustan


En el Reino Unido han vacunado a más de dos millones de personas en tan solo dos días. El dato, en sí mismo, ya asusta. Pero la cosa no queda ahí porque, hasta la fecha, la mitad de la población está ya vacunada. Y eso que tenían un presidente negacionista con el asunto de la pandemia. Frente a esto, los nuestros pueden presentar un par de mociones de censura fracasadas, otra municipal apoyada por los mismos que hicieron fracasar las anteriores y unas elecciones autonómicas innecesarias. Una cosa no se puede negar, y es que estos datos también asustan. A ver si nuestros dirigentes copian lo bueno de los que gobiernan para la ciudadanía y se dejan de hacer el tonto pensando únicamente en sus asuntos partidistas que no interesan a nadie.


Gran aportación


Las dos grandes aportaciones de la CUP al Gobierno de Cataluña serán la realización de un nuevo referéndum ilegal, y que la policía autonómica deje de utilizar bolas de goma en sus actuaciones antidisturbios. ¿Cómo reprenderían ellos una manifestación violenta? Supongo que dejando que los violentos lo destrocen todo, rompan el mobiliario urbano, escaparates, destruyan la economía de los pequeños comerciantes, agredan a la policía y que roben en los comercios de las multinacionales que venden productos caros.

viernes, 26 de marzo de 2021

A vueltas con la calidad democrática

 András, 26 Marzo de 2021

Por desgracia, las cosas no son de una forma porque las llamemos de esa manera, sino como realmente son. Posiblemente, nunca se ha cuestionado tanto la calidad de nuestra democracia desde que gozamos de ella, pero el problema no es la democracia, el problema es el sistema de partidos que tenemos y la calidad de los políticos actuales, que no dan la talla.

En España tenemos una democracia plena porque así lo establece la Constitución, pero lo que no tenemos es una representación política democrática y, por tanto, al no haber una representación de la ciudadanía plena de democracia, nuestra democracia se ve, en ese aspecto (no menor) lisiada sobremanera.

Los políticos han de responder ante aquellos que les han votado, ante quiénes les han dado un mandato mediante las urnas y eso, aquí brilla por su ausencia. Las comparaciones siempre son odiosas, pero es precisamente ese aspecto el que, en las democracias anglosajonas, funciona perfectamente, y por eso son más democráticas que la nuestra. Porque sus representantes políticos representan directamente a quiénes les han votado, y responden ante ellos.

En España, lo que tenemos es una oligarquía de partidos, donde el partido secuestra el voto del ciudadano, y hace con él lo que le da la gana. Incluso todo lo contrario de lo que prometió para su obtención. Los partidos políticos son instrumentos que usurpan la voluntad de los votantes, imponen disciplinas partidistas que, en sí mismas, son la negación absoluta de la democracia, porque convierte a los propios militantes en borregos y correveidiles, que acaban haciendo lo que el partido les indica aunque ello vaya e contra de los intereses de sus propios votantes y, muchas veces, los suyos propios por pertenecer a la misma región de ellos.

Sin duda, esto es una aberración que sería inconcebible en un país que, con todos sus defectos, nos lleva cientos de años de avance en democracia como Estados Unidos. Allí, los partidos han de convencer a sus propios miembros además de hacerlo previamente con los votantes.

De ahí surgen estos casos de tránsfugas, que saltan de un partido al otro cuando les conviene, dejando de lado a quiénes les han votado, teóricamente, por un programa electoral o una ideología determinada. Cuando ven que su puesto peligra porque el partido en el que están está teniendo problemas, saltan al barco de al lado sin importarles lo más mínimo a quienes deben el puesto. Son inútiles que no han demostrado nada en ningún aspecto de la vida profesional, y que están chupando del partido desde que se inscribieron en las juventudes del partido.

Pero esto no es lo peor, lo peor es que quienes les han votado, aplauden estas decisiones si convienen a su partido y dañan al adversario que, además, suele considerarse enemigo. 

Publicado en PontevedraViva.com el día 26 de Marzo de 2021