viernes, 27 de marzo de 2026

Malo para la salud mental

 András, 27 marzo de 2026

Si tiene usted por costumbre informarse sobre lo que sucede en el mundo que le rodea, si no se traga todo lo que escupen las redes sociales, si pensar es una de sus actividades favoritas, y cuestionarse las diversas situaciones que ocurren en su entorno le parece una tarea indispensable; trate de evitar el contacto con la RTVG, porque podría perjudicar gravemente a su salud mental. 


Al menos, hasta que se produzca una regeneración profunda de toda su cúpula directiva, la derecha deje de gobernar en Galicia, se hayan ventilado y desinfectado todas sus instalaciones y, de una vez por todas, se convierta en un medio, ya no solo objetivo sino, simplemente, informativo. 


El ente público ha sido condenada por represaliar a un periodista que quiso hacer su trabajo: informar. Redactó una de esas rutinarias noticias que cada día se leen en los avances informativos. Rezaba: “Los precios subieron en Galicia en el mes de enero un 6,4%. En toda España, la subida fue del 5,9%.


Ingenuo el, y como trabajaba en un medio gallego, supuso que para aquella información los datos de la comunidad autónoma eran mas importantes que los generales, por eso los redactó en primer lugar, sin valorar que eran peores que los del conjunto del Estado y que eso podía resultar incómodo para el discurso oficial. Por eso, su superior, al servicio del PP antes que de la información, le pidió que modificase la redacción para disimular” esas malas cifras. 


También se le da bien a la TVG lavarle la cara a Feijóo cada vez que mete la pata, y lo hacen con un descaro y un bochorno que produce náuseas. ¿Recuerdan cuando anunció su disposición a la vuelta del Emérito a España? ¿Recuerdan el ridículo que hizo? Pues, en aquella ocasión, la RTVG arrancó los informativos diciendo que no debíamos preocuparnos porque, a pesar de la grave situación bélica que se vivía en Oriente Medio, Juan Carlos estaba bien y no se había visto afectado por los ataques en la zona.


El Borbón descansaba tranquilo en un hotel porque su casa estaba siendo sometida a unas obras de reforma. Añadían además, con la intención de tranquilizarnos, que su presencia en las regatas de Sanxenxo no corrían peligro. ¡Qué considerados! Ese día, todos los gallegos dormimos mucho más tranquilos, sin duda.


Esta es la televisión pública que tenemos, especializada en desinformar y manipular a la ciudadanía que les paga, y en represaliar a los profesionales que quieren hacer su trabajo de forma objetiva. En fin, lamentable, patético, bochornoso, pueden seguir añadiendo adjetivos al gusto, porque todo es poco.


Publicado en PontevedraViva.com el día 27 de marzo de 2026


viernes, 20 de marzo de 2026

Absolutamente, no

András, 20 marzo de 2026


Cuando estaba en el colegio, siempre estaba del lado de los más débiles. Débiles en todos los sentidos. El colegio es el primer lugar en el que los chicos y las chicas empiezan a diferenciarse por grupos; los más fuertes, los más guapos, los más inteligentes y, por supuesto, los más débiles, ese grupo del que todos los demás pueden mofarse.


Sin embargo, en aquella época, el grupo que tenía más peso era el de los fuertes, el de los descarados, los que provocaban, los que desafiaban a los profesores y demostraban su valor faltando a clase. Repetidores y superdotados de hormonas que se convertían en los gallitos del corral.


Yo nunca estuve en el grupo de los fuertes, al contrario, siempre formé parte del grupo de los débiles. Es cierto que, mis características físicas, una clave importante para pertenecer al grupo de los poderosos, no acompañaban, pero también es verdad que nunca fue un trauma para mí no estar entre aquellos elegidos.


Eran muchos los que escogían la opción de la sumisión, con el único objetivo de encontrar protección, anteponiendo su tranquilidad a la posibilidad de burlas generalizadas. Analizando mi recorrido vital, con tantos años de diferencia, he pensado que el hecho de no tolerar las humillaciones a los más débiles era un rasgo de tener una conciencia comprometida, una cultura de izquierdas, porque creo que lo que hoy hace la derecha con la sociedad, es lo mismo que hacían aquellos chicos fuertes en los recreos de mi colegio.


El motivo de mi reflexión, fueron unas declaraciones recientes del expresidente Aznar, quien, en un acto de sinceridad absoluta, y en referencia a los ataques de EEUU a Irak, dijo que España debe de estar del lado de sus aliados. Lo cierto es que, en el fondo, no le falta razón, apoyar a los aliados, en cualquier ámbito de la vida, debería de ser una prioridad y lo razonable. 


Sin embargo, lo que nos viene a decir es que nos pongamos del lado de los fuertes del recreo y que abandonemos a su suerte a los débiles que sufren sus humillaciones. Estar al lado de los aliados no puede ser a cualquier precio porque, incluso ellos, pueden estar equivocados en sus decisiones, por lo que ese apoyo, debe contener matices y excepciones.


¿Hay que estar al lado de los aliados cuando estos comenten actos fuera de la ley? ¿Hay que estar al lado de los aliados cuando entran en un país de forma ilegítima y bombardean a la población civil? ¿Hay que estar al lado de los matones del recreo cuando se mofan y abusan de los más débiles solo para que no lo hagan conmigo? Absolutamente, no.


Publicado en PontevedraViva.com el día 20 de marzo de 2026


viernes, 13 de marzo de 2026

Repaso en prime time

 András, 13 marzo de 2026

Por fin, un momento de diversión en el cortijo de Pablo Motos gracias a la visita de Marc Giró, la primera persona inteligente que ha pasado por allí en mucho tiempo. Seguro que su aparición se debe más a una decisión de la cadena, debido al reciente fichaje del catalán por el Grupo, que a la propia voluntad de Motos, sin embargo, la ocasión se presentaba propicia, cuando menos, como desagravio a la bazofia con la que, habitualmente, suele deleitar Motos a los que se quieren dejar engañar.


Sin duda, lo mejor del programa fueron sus caras de circunstancias, su incomodidad por estar tragándose un sapo. 


Marc Giró es un verso libre, atrevido, que convierte su forma de expresarse en su mejor arma cómica, a lo que une una frescura e inteligencia a prueba de cualquier hormiga que se precie por muy pelirroja que sea. 


“La ultraderecha y el fascismo no tienen nada de bueno” dijo, como si de un concurso se tratase, ante la cara de estreñimiento de Motos. Faltó la voz en off que respondiese, !correcto!, pero eso hubiese supuesto mucha humillación al ego del jefe del hormiguero. Sin embargo, lo que no faltó fueron los aplausos de un público entregado, que parecía distinto al que suele reír las obscenidades de los invitados habituales.


“Pedro Sánchez es un gran político que lo está haciendo bien”, espetó de nuevo Giró, cuando Motos aún no se había repuesto del primer golpe. Aquí ya no sabía dónde meterse y el público continuaba sacudiendo las manos, sin necesidad del cartel del regidor que suele dirigir sus reacciones.


Lejos de hacer publicidad de su nuevo espacio, Marc Giró acudió a la madriguera de Motos con una única idea: provocar y dejar en evidencia las tragaderas que se gastan con el fascismo y la finísima línea con la que miden todo lo que hace el presidente del gobierno.


A Motos se le vio molesto, sonrojado incluso, se le rompieron las costuras, sobrepasado por la inteligencia y la frescura de un Giró que disfrutó del momento sabedor de que aquella era una actuación para la historia y, sin duda alguna, la mejor forma de publicitar su programa.


Publicado en PontevedraViva.com el día 13 de marzo de 2026


viernes, 6 de marzo de 2026

Trofeo de caza mayor

 András, 06 de marzo de 2026

La pasada semana, en un intento desesperado de tomar la iniciativa en algo, Feijóo volvió a hacer el ridículo. Aprovechando la desclasificación de algunos documentos del 23-F, pensó que sería buena idea pedir la vuelta del Emérito a España. Como esta vez quería hacerlo bien, evitando reproches parlamentarios y memes en las redes, pensó que lo mejor sería avisar de su intención a la Casa Real.


Sin duda, Feijóo se sintió aliviado al saber que Juan Carlos, al menos en lo que se ha podido saber, no tuvo ninguna incidencia en el fallido golpe de estado del año 81, por eso pidió su vuelta. 


Sin embargo, la reacción de la Casa Real no fue lo que esperaba, y se limitó a decir que puede volver cuando quiera siempre que se domicilie fiscalmente en España. En ese momento, se fraguó el penúltimo ridículo de Feijóo.


Quiso abrir un debate, adelantándose al Gobierno, pero no hay debate, se lo ha inventó el, o los que le marcan la estrategia. En la derecha, que son expertos en generar problemas donde no los hay, y en mirar hacia otro lado cuando hay que asumir y afrontar los que hay, se han inventado un problema que no existe.


Su intención es la de siempre, embarrar el terreno, dañar la democracia, generar polémica y tratar de sacar tajada. Las consecuencias de inventarse problemas no les importa en absoluto.


El Borbón puede regresar a España cuando quiera. ¿O es que alguien lo ha echado del país? ¿No viene a Sanxenxo cuando le da la gana? Se fue de España por voluntad propia, para no verse acosado por el listado interminable de acusaciones que caían sobre el. Se fue porque no quería estar en el foco de la opinión pública por sus actuaciones más que, presuntamente, delictivas. Hasta cinco delitos fiscales acreditó la Fiscalía, de los que se libró por su inviolabilidad. 


A ello hay que unir la larga lista de actuaciones dudosas y con las que que, la sociedad española de hoy, no traga. Como el adulterio, con el que adornó la frente de la reina durante años, como sacar tajada por apoyar a estados árabes de dudosa democracia, o por dedicarse a cazar animales que están en peligro de extinción.


España ha madurado y ya nos hemos quitado de encima ese “favor” que le debemos de haber contribuido a la democracia. Ha llegado el momento de saldar aquella deuda, además, sus actuaciones pasadas no le dan derecho a tener carta blanca. Por tanto, que vuelva cuando quiera, pero que asuma sus responsabilidades. Por cierto, si Feijóo está tan empeñado en que vuelva, podría llevarlo para su casa y enseñárselo a las visitas como una especie de trofeo de caza… mayor.


Publicado en PontevedraViva.com el día 06 de marzo de 2026


domingo, 1 de marzo de 2026

Solo sí, es sí

András, 01 marzo de 2026


Esta semana, el Parlamento europeo ha votado para que se aplique en toda Europa la ley del “solo sí es sí”. Es decir, para incluir el consentimiento en la definición de violación en toda la Unión Europea. De nuevo, en Europa dan continuidad a una iniciativa surgida del gobierno progresista y de coalición español. Esta, es la verdad, y por mucho que le pese a la derecha, nos sitúa, de nuevo, a la vanguardia de derechos en Europa, que es lo que verdaderamente importa.


Sin embargo, lo que debería ser una noticia más en el ámbito de avances sociales, se ha convertido en una nueva burla que deja en evidencia a la derecha española, lo cual, siendo habitual, no deja de sorprender. ¿Por qué? Pues porque el Partido Popular, ese que deambula por nuestro país dando tumbos y haciendo el ridículo, ha votado a favor en el parlamento europeo de la misma ley que en España ridiculizó. 


¿Es que ya nadie recuerda lo que se dijo en España sobre esta ley? ¿Ya nadie se acuerda cómo se burlaron de ella? ¿No recuerdan que decían que, a partir de ahora, habría que llevar un contrato para poder mantener relaciones con las parejas? ¿Ya no recuerdan las risas irónicas, la mofa y la falta de criterio que esgrimían para ridiculizar al Gobierno?


Así son ellos, retrógrados, trasnochados y contrarios a cualquier avance social salvo cuando, por supuesto, los utilizan ellos. Si quieren profundizar en la noticia, les recomiendo que acudan a diarios serios nacionales e internacionales porque, por ejemplo, esta noticia ni siquiera formará parte de los resúmenes breves emitidos en franjas horarias de baja audiencia en la RTVG.