András, 25 septiembre de 2026
Estamos
de enhorabuena porque el
insulto se va a acabar.
Exacto, así
lo
anunció
Borja
Sémper,
el moderado y fiel diputado de derechas que va por la vida tratando
de hacer el ridículo,
cuando menos, un poco menos que su jefe.
Pero
no nos centremos en la paja y vayamos al grano, que es lo importante.
Efectivamente, el insulto va a ser desterrado de la vida política
española.
Eso sí,
cuando
Feijóo
tenga el poder, por
supuesto. Mientras, seguiremos en una fase de transición
en la que se sigue permitiendo
todo.
Ya
saben, llamar traidor, felón,
psicópata,
perro, dictador, enfermo mental, traidor o sátrapa
al presidente del gobierno, sigue siendo una buena opción
para ejercer el deber
de la oposición,
de
momento. Pero cuando gobierne Feijóo,
eso se
va a acabar.
Por tanto, aprovechen mientras puedan.
El
caso es que el PP será
el
encargado de devolver
la decencia
a la política
española.
¿Quién
sino podría
hacerlo? Algún
día
nos daremos cuenta de la bendición
que supone para España
esta derecha moderada,
moderna y decente
que tenemos. Un partido integrado por gente decente, que no viene a
robar, que sabe que no hay más
intereses que los intereses generales y que no tiene más
compromiso que con los españoles.
Con
Feijóo
de presidente y Abascal vicepresidente se va desterrar el insulto y
la mala educación
de la vida política
española.
Gente
decente
y de toda la vida es lo que nos hace falta. Que nos vuelva a poner a
todos en la senda de las costumbres
tradicionales.
¡Ya
está
bien
de tanto progresismo y de tantos derechos!
En
fin…
Lo
cierto es que Sémper,
en su enésimo
ridículo
ante los medios, para lo que, reconozco, hay que tener una cara de
cemento armado, reconoció
(quizás
sin quererlo) que desterrar el insulto depende
de ellos,
no de los demás.
Publicado
en PontevedraViva.com el día 25 de septiembre de 2026
