András, 08 mayo de 2026
Con las elecciones andaluzas a la vista, el candidato, y todavía presidente, trata de mantener un perfil bajo para que no se le escape nada de las manos. La típica táctica de la derecha, no tocar nada para que todo se quede como está y no meterse en charcos innecesarios. Es lo que tiene no estar seguro del mensaje que se traslada a la ciudadanía.
Sin embargo, si eres del PP, tienes muchas posibilidades de meter la pata, aunque te llames Moreno Bonilla y seas del teórico grupo de los moderados. Interpelado por el asunto de la vivienda, Moreno Bonilla dijo que no va a hacer nada para arreglar el problema, argumentando que en Andalucía no hay grandes tenedores de viviendas, solo familias propietarias.
Y, efectivamente, tiene razón este señor con nombre de patatas fritas. En Andalucía, lo que destacan son las familias, como por ejemplo la familia CaixaBank, de clase obrera, humildes y que solo tienen 7.400 pisos en alquiler en todo el territorio andaluz.
Tenemos también a la familia Unicaja que, con sus 1.780 inmuebles consigue algo de dinero extra para llegar a fin de mes. Como olvidar a la familia Santander, que lo está pasando muy mal, y solo poseen 1.500 viviendas en zonas tensionadas, y quién sabe si podrán salir adelante.
También están los Blackstone, de Sevilla de toda la vida, con sus 1.000 viviendas, que son primos de los Cerberus y los Lone Star Funds, todos más andaluces que el aceite de oliva, por supuesto.
Andalucía, obviamente, como la totalidad del país, tiene un problema con la vivienda, pero su actual presidente, haciendo gala de su ideología de derechas, ha dicho que no va a hacer nada para arreglarlo. Sus únicos planes son no hacer nada. Se niega a topar y regular los precios de alquiler, lo que supondrá un giro a peor para los que buscan una vivienda, y le otorgará cada vez más dinero a especuladores. Ah, y a las familias andaluzas de toda la vida, por supuesto.
Publicado en PontevedraViva.com el día 08 de mayo de 2026