viernes, 23 de octubre de 2026

La estupidez no tiene límites

 András, 23 octubre de 2026

Para los que pensaban que el nivel de estupidez no se podía superar en el PP, ya pueden ir mudando de idea. En realidad, el propio partido se ha convertido en una gran estupidez, en el que Feijóo representa mejor que nadie el papel de estúpido supremo.


Después de lo que ha dicho sobre el tema del ático de Ayuso, que se trataba de un local para ejercer funciones de oficina provisional, después de tantas y tantas estupideces con las que, día sí y día también, nos agasaja, ahora Alberto ha tratado de rizar el rizo.


Así, en su cruzada por ser presidente del gobierno al precio que sea, se ha propuesto llevarse por delante todo aquello que, según su criterio, es perjudicial para el futuro de España y los españoles, incluido él mismo.


Por eso, su última estupidez consiste en hacer una crítica a Núñez Feijóo. En efecto, Feijóo se ha enmendado a sí mismo en el que, probablemente, haya sido su único acto de responsabilidad de los últimos años.


El de Os Peares, que en su etapa al frente del gobierno gallego presumió de la digitalización de las aulas, que las llenó de dispositivos con más de 45.000 equipos, critica ahora el exceso de pantallas en los centros y se sitúa frontalmente contra la digitalización. 


Todo para tratar de responsabilizar al gobierno del último informe PISA, en el que España obtiene un cero rotundo en compresión lectora de sus alumnos y alumnas motivado, en gran medida, por la excesiva digitalización de los centros educativos.


El informe es una verdad como una catedral, pero lo que Alberto no sabe (porque obviarlo a propósito sería de inteligentes) es que la competencia en materia de educación la tienen las comunidades autónomas. Que el problema de la excesiva o deficiente digitalización es de los gobiernos autonómicos que, por desgracia para nosotros, pertenecen mayoritariamente a su partido.


En todo caso, a Feijóo, que gobernará para los currantes y no para los jetas (entre los que se incluye) hay que reconocerle la enmienda que se hace a si mismo ya que, por una vez, ha dado en el clavo y ha acertado con el verdadero problema de España: Alberto Núñez Feijóo.


Publicado en PontevedraViva.com el día 23 de octubre de 2026


viernes, 16 de octubre de 2026

Como el escorpión

 András, 16 octubre de 2026

Junts ha vuelto a jugársela al gobierno. No es la primera vez, y tampoco será la última. Seguramente, Sánchez ya sabía que esto le podría pasar, pero cuando decidió apostar por ellos para poder gobernar no tenía otra opción. Sin embargo, los conservadores catalanes, antes que independentistas, son de derechas, y ya se sabe que la cabra suele tirar al monte.


La derecha catalana, la que representa al señorito de provincias, es como la derecha española. Igual de conservadora, igual de interesada en la economía de los poderosos e igual de nacionalista. Una española y otra catalana, pero ambas nacionalistas. En el fondo, son lo mismo. Ambas comparten el odio al progresismo, a los derechos sociales y a que las clases medias y bajas se acerquen a los poderosos. Por eso votan en contra de cualquier cambio que vaya destinado a la mejorar la vida de la gente.


Junts, además, ha dejado de lado cualquier atisbo que le hiciera parecer una derecha moderada europeísta y con visión aperturista, para ser una derecha dedicada única y exclusivamente a defender los intereses de Puigdemont, un huido de la justicia que ha convertido su causa personal en un proyecto de partido.


Un prófugo por el que Sánchez se la jugó aprobando una amnistía. Pero de nada sirvió porque, evidentemente, igual que la cabra tira al monte y la naturaleza del escorpión es morder, Junts es un partido desagradecido y sin rumbo ideológico que ha perdido cualquier sospecha de cordura que le pudiera quedar.


Ahora, cuando nos vemos abocados a un adelanto electoral que, casi con toda seguridad, dará como resultado un gobierno de derechas y ultraderecha en España, Junts se enfrenta a nuevos pactos con su enemigo. Posiblemente se manejarán perfectamente con la nueva situación. Pero, ¿qué sucederá cuando le vuelva la vena independentista a y sus socios en el Estado sean ultraconservadores? ¿Veremos a Puigdemont volver a España de la mano de Feijóo, que se cansó de decir que solo podía volver para ingresar en la cárcel?


Publicado en PontevedraViva.com el día 16 de octubre de 2026


lunes, 12 de octubre de 2026

Por si perdemos...

 András, 12 octubre de 2026

Todavía no ha llegado a la Moncloa, y Feijóo ya está pidiendo sacrificios a los ciudadanos. Que nadie se queje después. Pero, ¿a qué se refiere Feijóo? Para aquellos que no lo sepan, habla de recortes en derechos laborales, en prestaciones sociales, a menos medios en sanidad y a amputar todo lo que pueda la educación pública en detrimento de la privada.


Primero, Ayuso avisa de que a nadie se le ocurra votar por correo porque podría haber pucherazo, y Abascal abrazó la misma bandera porque no se fía. Aznar dijo que si se repite el gobierno, la monarquía parlamentaria corre peligro. Ana Rosa Quintana, que llevaba pidiendo elecciones desde 2019, ahora critica la convocatoria.


Además, los gestores de la cuenta de Twitter del PP decidieron publicar el vídeo en el que Óscar Puente sufre un acídente para reírse de él. Y los que llevan la misma cuenta pero de las Nuevas Generaciones, decidieron hacer mofa de la gente que está acampada en Sol ante la situación de lluvia, sugiriendo que llevaban bastantes días sin ducharse. 


Se hizo viral el vídeo de Telemadrid que decía que Pedro Sánchez era “hostiable”, mientras que todos los trogloditas de la caverna mediática insultaban a Maricarmen y, a la par, la cuenta del PP de Madrid colgaba en Instaran un vídeo hecho con inteligencia artificial en el que se decía que Sánchez nos llevaba a una dictadura, y se cerraba el vídeo pidiendo a no votar por correo.


Pero es que ahí no se acaba la cosa, tres días después del anuncio, Feijóo, que fue presidente de Correos, ha vuelto a ponerse pesado y nos ha dicho que no se fía de los directivos de Correos. Todo ello, aderezado con los titulares, portadas y editoriales con las que cada día nos agasajan los medios de derechas, dignos de terror.


Cómo será la cosa que Ayuso ha dicho que los acampados en Sol son unos vagos y que detrás de ellos se esconden malvados terroristas pro palestinos. 


Hace solo una semana desde que Sánchez ha convocado elecciones, y la derecha patriótica española ya saca la patita. Pareciera que no están del todo seguros de su victoria a pesar de que su adversario, según nos han dicho, es lo peor que le ha ocurrido al país en toda su historia.


viernes, 9 de octubre de 2026

Gastarbeiter

 András, 09 octubre de 2026

Hablemos de la emigración española. Un tema más que necesario en estos tiempos tan oscuros en los que estamos viendo la reacción más racista, clasista y xenófoba de muchos españoles; con la boca llena de patria, el corazón lleno de miseria y el cerebro lleno de ignorancia.


España es un país de emigrantes, esta es una realidad que esconden fachas y neonazis, porque sin conocer el pasado de un pueblo es mu fácil construir un relato a medida. Los españoles han emigrado con y sin papales. El primer concepto que hay que dejar claro, es que ningún ser humano es ilegal, y que migrar es un derecho humano reconocido por el derecho internacional.


En la historia de España hay tres momentos clave con otras tantas rutas migratorias que tuvieron que realizar, huyendo de la miseria y el hambre, miles de españoles.


La primera, la odisea de los veleros fantasmas. De 1940 a 1950, hasta 12.000 canarios cruzaron el Atlántico para ir a Venezuela en busca de una vida mejor. Ninguno de ellos llevaba papeles.


La segunda, entre 1940 y 1975; más de medio millón de españoles migraron al País Vasco, a un pueblo por aquel entonces de poco más de un millón de habitantes. Principalmente de Andalucía, Galicia y Castilla, no fueron por gusto, y también fueron instrumentalizados.


La tercera en 1955, hasta 600.000 españoles llegaron a Alemania huyendo del hambre y la miseria para ser explotados. Lo alemanes lo llamaron Gastarbeiter. A los españoles los desnudaban y los sometían a controles médicos vejatorios porque los consideraban sucios y portadores de enfermedades y piojos. 


Vivían en barracones o infraviviendas hechas para ellos y eran considerados ruidosos, maleducados e indisciplinados. Cobraban sueltos tan bajos, que los sindicatos alemanes los atacaban por abaratar la mano de obra autóctona. El color de la piel de estos españoles también era un problema para los alemanes, y los consideraban moros o gitanos, con toda la carga de racismo que ello conlleva.


¿Os suena todo esto? Pues cuidado cuando seáis tan fascistas con las personas migrantes, porque siempre habrá alguien más al norte y más fascista que os tratará como vosotros tratáis a los de abajo.


Publicado en PontevedraViva.com el día 09 de octubre de 2026


viernes, 2 de octubre de 2026

El problema de la vivienda es cosa de rojos

 András, 02 octubre de 2026

Dejadme solo, que el problema de la vivienda lo voy a resolver yo. Algo así, más o menos, ha venido a decir Feijóo cuando el asunto ocupó la primera plana informativa por el terrible caso de Maricarmen, desahuciada por la voracidad de una empresa que solo piensa en los beneficios.


Por cierto, una empresa que, posiblemente, haya sido de las muchas beneficiadas por la venta masiva de vivienda pública que la Comunidad de Madrid ejecutó para que ahora se dediquen a echar a la gente de sus casas. 


Feijóo, que destaca por su poco acierto y nula formación en los temas de país, va saltando de charco en charco, esperando que llegue la fecha de las elecciones. Resistir al precio que sea. Lo mismo de lo que él acusa al presidente.


De momento, ya ha dicho que su partido va a votar en contra de los decretos que se debaten hoy en el Congreso. Lo que contengan es lo de menos. Lo que importa es ir en contra del malvado Sánchez, que se ha empeñado en mejorar las condiciones de vida de la gente. Eso es lo que le demandan sus votantes, incluso aquellos, si los hubiera, en riesgo de sufrir un desahucio. 


Los mismos votantes que entienden que Feijóo se sienta “estafado” por los decretos, pero que no se sonroje cuando Ayuso se burla de Maricarmen, preguntándose a qué edad se puede dejar de pagar la renta. Y también los mismos que aplauden que la lideresa madrileña pretendiera apropiarse de un ático de seis millones de euros por la cara, pagado con dinero público.


¿Saben los votantes de la derecha que el modelo del PP se fía, casi exclusivamente, a la construcción masiva de viviendas y a la liberalización del suelo? ¿Saben que es una receta que ya se aplicó en el pasado y provocó burbujas inmobiliarias en lugar de solucionar la accesibilidad para jóvenes y rentas bajas? Ah, claro. Que los votantes del PP son todos unos afortunados porque no tienen problemas de vivienda… eso es cosa de rojos, ¿no?


En fin, exigir soluciones a nivel nacional mientras las comunidades autónomas en las que gobierna se niegan a aplicar las herramientas de la Ley de Vivienda es el resumen de la política del PP en materia de vivienda. Nada nuevo, ejercer un bloqueo político en un área donde las autonomías tienen las competencias exclusivas. Igual que en Sanidad, Educación, etc...

Pero ahora Feijóo pide su oportunidad para arreglar el asunto. Que le falte concreción y todo sean contradicciones es lo de menos, porque donde todos vemos injusticia social y falta de humanidad, la derecha ve fantasmas, cuchillos de asalto y gente peligrosa acampada en la Plaza del Sol. ¿Verdad, alcalde?


Publicado en PontevedraViva.com el día 02 de octubre de 2026


viernes, 25 de septiembre de 2026

Decencia

 András, 25 septiembre de 2026

Estamos de enhorabuena porque el insulto se va a acabar. Exacto, así lo anunció Borja Sémper, el moderado y fiel diputado de derechas que va por la vida tratando de hacer el ridículo, cuando menos, un poco menos que su jefe.

Pero no nos centremos en la paja y vayamos al grano, que es lo importante. Efectivamente, el insulto va a ser desterrado de la vida política española. Eso sí, cuando Feijóo tenga el poder, por supuesto. Mientras, seguiremos en una fase de transición en la que se sigue permitiendo todo.

Ya saben, llamar traidor, felón, psicópata, perro, dictador, enfermo mental, traidor o sátrapa al presidente del gobierno, sigue siendo una buena opción para ejercer el deber de la oposición, de momento. Pero cuando gobierne Feijóo, eso se va a acabar. Por tanto, aprovechen mientras puedan.

El caso es que el PP será el encargado de devolver la decencia a la política española. ¿Quién sino podría hacerlo? Algún día nos daremos cuenta de la bendición que supone para España esta derecha moderada, moderna y decente que tenemos. Un partido integrado por gente decente, que no viene a robar, que sabe que no hay más intereses que los intereses generales y que no tiene más compromiso que con los españoles.

Con Feijóo de presidente y Abascal vicepresidente se va desterrar el insulto y la mala educación de la vida política española. Gente decente y de toda la vida es lo que nos hace falta. Que nos vuelva a poner a todos en la senda de las costumbres tradicionales. ¡Ya está bien de tanto progresismo y de tantos derechos!

En fin… Lo cierto es que Sémper, en su enésimo ridículo ante los medios, para lo que, reconozco, hay que tener una cara de cemento armado, reconoció (quizás sin quererlo) que desterrar el insulto depende de ellos, no de los demás.

Publicado en PontevedraViva.com el día 25 de septiembre de 2026


viernes, 18 de septiembre de 2026

Xenofobia disfrazada de solidaridad

 András, 18 septiembre de 2026


En esta vorágine de solidaridad con Ceuta, prácticamente no queda nadie que no haya hecho su propia campaña de apoyo. Tras la movilización convocada por la asociación de vecinos de la aldea en la que vivo, ha llegado la Asociación Valenciana de Empresarios y ha puesto en marcha la suya. No eres nadie si no has montado tu campaña solidaria con Ceuta.


La de mi aldea fue modesta, pero la AVE acordó con la Liga de Fútbol Profesional el uso de unas camisetas solidarias para que los futbolistas saliesen a los terrenos de juego con ella, y en la que se podía leer “Todos somos Caballas”. Si, exacto, la misma Liga que, presidida por el ultraderechista Javier Tebas, no permite camisetas en apoyo al pueblo de Gaza porque “en el fútbol no hay que hacer política”. Pero bueno, eso son minudeces que solo se nos ocurren a los rojos peligrosos.


¿Quién puede estar en contra de una campaña solidaria de apoyo a los ceutíes en este momento? Nadie. Sobre todo si la derecha mediática y política se han encargado de convertirlo en un nuevo motivo de segregación, de separación, de polarización entre los españoles. Y todo, a costa de proferir palabras huecas con mensajes vacíos y facilones que enciendan a la masa. Ceuta no se vende, Ceuta es España… ¿quien da más?. Mensajes que, en sí mismos, son una auténtica falacia pero que se los tragan como niños obedientes.


Vaya por delante que estoy totalmente solidarizado con Ceuta, igual que con cualquier otra parte del país que pudiera estar en apuros, por supuesto. Pero a Ceuta no se le ayuda con este tipo de mensajes y acciones. En Ceuta hay que hacer política, no populismo. Sin embargo, el daño ya está hecho, y el bulo se ha propagado como el fuego en los montes gallegos. 


El caso es que, en este sindiós que se ha montado y, al igual que lo hizo el Barça hace unos días, tres jugadores del Real Madrid se mostraron disconformes con el mensaje y, en el ejercicio de su libertad de expresión, decidieron no participar de la “fiesta”. Vinicius, Mbappé y Konaté no quisieron enseñar el mensaje en sus camisetas. La consecuencia, como no podía ser de otra forma, es que les han llovido palos de todas partes. Por supuesto, palos interesados, palos desinformados y palos para tapar el verdadero mensaje que pretendían mostrar.


La gente escupe los eslóganes sin pensar realmente qué significan y mucho menos si son verdad o mentira. Cualquiera que se sale de la línea argumental, aunque pudiera tener razón o razones para ello es, inmediatamente, señalado ¿Acaso no sería entendible que estos tres futbolistas, que son descendientes de africanos, no quieran participar de una campaña racista y xenófoba disfrazada de solidaridad?


Publicado en PontevedraViva.com el día 18 de septiembre de 2026