sábado, 18 de julio de 2026

El aniversario de la vergüenza

András, 18 julio de 2026


Hoy se cumplen 90 años del vil, cobarde y criminal alzamiento militar que acabó con la Segunda República, legítima y democráticamente constituida en España. Un golpe de estado que nos robó la oportunidad de seguir creciendo como país y nos sumió en una absoluta vergüenza y pobreza extrema.


Mientras en Europa la derecha democrática se forjó sobre la base de combatir el fascismo y asumió como propios los valores de justicia social y de libertad, en España, Alianza Popular, origen del PP, fue fundada por siete ministros franquistas. 


Esa es la gran diferencia entre las derechas europeas y la nuestra. En Europa son antifascistas desde su fundación, y en España no. Nunca rechazan abiertamente el régimen de Franco. Solo hay que ver lo que han tardado en condenarlo, que ni siquiera fue tal, porque se limitaron a hablar de todos los regímenes totalitarios, sin atreverse a poner el acento en el que sumió al país en una terrorífica dictadura de cuarenta años. 


Tras la Segunda Guerra Mundial, los países europeos pertenecientes al grupo de las Potencias del Eje, tuvieron que romper con su pasado totalitario para poder forjar los cimientos de un estado democrático. Pero en España esto no ocurrió, la Transición se hizo en continuidad del régimen franquista, no en oposición a el, lo que nos ha llevado a tener una derecha absolutamente desnortada y que no está a la altura de un país europeo del siglo XXI.


Hoy, seguimos en un escenario complejo y convulso en el que, de manera reiterada, se sigue intentando restaurar el fascismo, por eso conviene, e incluso es necesario, un ejercicio de memoria. 


El fascismo no es una idea, ni una ideología, es un método para cercenar los derechos, las conquistas y las libertades, y exige combatirlo con determinación, con unidad y movilización social para seguir consolidando, sumando y aumentando los espacios de convivencia, de derechos y de libertades.



viernes, 17 de julio de 2026

Hablemos de ética

András, 17 julio de 2026


“Cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones”. ¡Con la iglesia hemos topado! Las declaraciones son de Luis Argüello, presidente de los obispos españoles, y que tiene el cuajo de llamar banda de ladrones al Gobierno de España haciendo gala de la hipocresía, tan característica, de la iglesia española. Capaz de ver la paja en el ojo ajeno, pero incapaz de ver la viga en el propio.


Si hay una seña de identidad en la iglesia católica española es, precisamente, la corrupción, la doble moral y la carencia absoluta de ética. 


La corrupción moral y ética que les ha permitido, durante décadas, estar encubriendo delitos gravísimos como la pederastia, donde hasta casi cuarenta obispos han sido acusados de encubridores de un delito que ha causado miles de víctimas solo en España.


Doble moral y falta de ética porque llevan décadas, incluso siglos, robando a manos llenas. Por ejemplo, el cardenal Giovanni Angelo que fue condenado por un tribunal por delitos de malversación de fondos, abuso de poder y soborno. O los escándalos del Banco Vaticano, o el caso Vatileax, donde hubo filtraciones masivas de documentos confidenciales que revelaron la existencia de malversación de fondos.


Por no hablar de los latrocinios cometidos por la iglesia católica española, desde la red de robos de bebés para su posterior venta durante el franquismo, hasta el escándalo de las inmatriculaciones, considerado por colectivos de juristas como el mayor escándalo patrimonial consentido en España, amparado en una reforma del año 1946 y, por supuesto, potenciada por el ínclito Aznar, que equiparó a los obispos con los notarios, lo que les ha permitido registrar bienes a nombre de la iglesia con su sola certificación personal.


Pero, además, por si eso fuera poco, la iglesia católica española está exenta del pago de ciertos impuestos como el IBI, el impuesto de sociedades, el de transmisiones, el de actos jurídicos documentados. 


¡Pobre iglesia católica! esa organización tan vulnerable que vive en la pobreza. En la pobreza intelectual de quienes se arrodillan ante ella. Por esta regla de tres, ¿podríamos decir que la conferencia episcopal española es una banda de delincuentes?


Publicado en PontevedraViva.com el día 17 de julio de 2026


viernes, 10 de julio de 2026

Eliminar el derecho a enfermar

 András 10 julio de 2026

Debemos estar preparados para lo que nos viene. Tras haber sufrido un golpe de estado a una República legítima, cuarenta años de dictadura horrible y una transición hecha a prisa y corriendo en la que no se han cerrado las heridas ni extirpado los gérmenes del franquismo, sino que se permitió que continuase vivo y mandando en las instituciones, ahora llega Feijóo, la enésima plaga que pretende asolar este país.


Tras casi cincuenta años de democracia, aquellos gérmenes no eliminados vuelven a surgir y amenazan con devolvernos a los tiempos oscuros. Se avecinan tiempos de recortes de derechos, de desmantelamiento de lo público y de fomentar lo privado. En definitiva, todo pensado para la clase media.


De la mano de Feijóo, que cada día ha ido mostrando su patita para enseñarnos lo que verdaderamente es ideológicamente, un tipo de la derecha radical que quiere gobernar a toda costa sin importarle a quien se lleve por delante. Desde aquel “no vengo a insultar” hasta este que pretende fulminar el derecho a estar enfermo, apenas ha pasado un suspiro.


Mentiras, bulos, engaños, traspiés, equivocaciones, ridículos constantes, confusiones, contradicciones y promesas no cumplidas. Ese es el verdadero curriculum de Feijóo desde que ha llegado a Madrid. Una de las más sonadas, que no pactaría con Vox, ya es historia. Primero permitió que sus colegas autonómicos lo hicieran, y ahora ya lo anuncia abiertamente como la única opción que tiene para gobernar.


Lo siguiente, competir con Vox en demostrar quien es más radical, superar a Abascal en españolismo rancio y, sobre todo, en atacar a los trabajadores para ponerles las cosas lo más difíciles posibles. Por lo menos, ya sin ningún tipo de filtro ni rubor.


Lo último, el tema de las bajas laborales. Para Alberto, que un trabajador enfermo cobre su salario es un “cáncer” que hay que erradicar. Y tiene razón, ¿qué es eso de ponerse enfermo y no pensar en el pobre empresario? ¡Eliminemos el derecho a enfermar ya!.


Eso deja bien claro lo que este hombre tiene en la cabeza y no es más que un aviso a navegantes por si, finalmente, y los españoles no lo evitan, alcanza el poder. 


En la misma comparecencia, Feijóo se cargó de un plumazo el diálogo social, diciendo que hay que abordar ese “cáncer” con o sin acuerdo sindical. Es decir, nada de acuerdos con los trabajadores, apoyo total a las empresas y a por esos trabajadores que son unos inútiles que se ponen enfermos. Genial.


Desde aquí quiero felicitar a todos los trabajadores derechas, porque son capaces de escuchar a Feijóo decir que les van a recortar el sueldo si enferman, y a la vez ofrecerles su voto incondicional. Demuestran un gran talento. Felicidades, pero después no os quejéis.


Publicado en PontevedraViva.com el día 10 de julio de 2026


lunes, 6 de julio de 2026

¡Que le den por culo a la sociedad!

András, 06 julio de 2026



Me rio de todos los patrones impuestos y auto impuestos. Que si hay que ir al gimnasio para estar mejor, que si tienes que comer mejor, que si tienes que salir o entrar… Todo está super controlado. Pero, ¿cómo estás tú por dentro? ¿Es eso realmente lo que quieres hacer? Si es así, adelante. 


Pero si hay algo que te está quitando la paz en eso que tú crees por seguir lealtades de alguien, por quedar bien, por tener un grupo, por sentirte acompañado o por el qué dirán; aléjate, porque todo eso es paja mental que te está quitando la paz, te lo estás creyendo y asumiendo cuando, en realidad, te hace mal.


Se acabó hacer las cosas por complacer al resto o por caer bien, cuando ni siquiera hemos pasado un filtro interior de lo que verdaderamente queremos hacer con nuestra vida. 


Primero hay que saber lo que a uno le gusta, por eso hay que salir de todo aquello, alejarse del ruido de fuera y empezar a mirar dentro de uno mismo, porque solo ahí se descubrirá lo que verdaderamente nos gusta ser. Y de ahí saldrá nuestra verdadera esencia. ¿Qué es lo que te gusta hacer? Hazlo, sin problema, pero hazlo desde la paz interior de saber que eso es, realmente, lo que te quieres hacer. ¡Que le den por culo a la sociedad y a todos los patrones impuestos!

viernes, 3 de julio de 2026

Norberto, patriota de pacotilla

András, 03 julio de 2026



Bertín Osborne, con otros socios, ha lanzado una empresa de telefonía. Española de Telefonía, como no podía ser de otra forma, una compañía “de derechas” porque se siente muy español y le gusta todo muy español. 


Para demostrarlo, y para defenderse de las críticas, nos ha deleitado con unas perlas xenófobas que le hacen conectar con su mercado potencial, con toda esa gente que lleva la pulserita con la bandera de España en la muñeca aunque luego tengan la cuenta en Suiza o defrauden a Hacienda, como el propio Bertin, que solo debe ochocientos treinta mil euros al fisco.


Bertín sabe perfectamente a quien se dirige, a gente incoherente e hipócrita como el. A gente descerebrada que no piensa y se deja influir por el mantra del “España es de los españoles”, un menaje tan vacío como falaz. Ya saben, Española de Telefonía, su compañía xenófoba, llena de prejuicios y con doble rasero por un tubo. 


Norberto Juan, al que siguen llamando Bertín porque su cerebro sigue siendo el de un bebé, sigue dando lecciones de patriotismo, aburrido de decir que se siente orgulloso de ser español, de mirar por España y los españoles. Todo de boquilla. ¿No sería más coherente pagar lo que debes a hacienda si quieres tanto a tu país?


Resulta contradictorio escuchar tantos discursos sobre lo importante que es España y el orgullo de ser español, mientras apareces en la lista de los mayores defraudadores a España. Mucho discurso patriótico pero cuando llega el momento de arrimar el hombro se escabullen como las ratas. Unos defraudan a hacienda, otros no han hecho la mili, ese es el patriotismo de pacotilla al que nos tiene acostumbrada la gente de ultraderecha.


Y más grave si cabe. Al parecer está previsto que Norberto participe en un programa de la televisión pública española. Imagino que será sin cobrar o que, cuando menos, se le pueda ir restando de la deuda que tiene. 


Que cada uno que sus propias conclusiones, pero el patriotismo no consiste en darse golpes en el pecho ni en llevar la bandera en la muñeca, el patriotismo es el que demostramos quienes cumplimos con nuestras obligaciones con el país, empezando por pagar los impuestos que se utilizan para costear los servicios públicos de los que disfrutamos todos, también ellos.



Publicado en PontevedraViva.com el día 03 de julio de 2026


miércoles, 1 de julio de 2026

No te dejes caer

 András, 01 julio de 2026

Hola. Me quedé pensando en nuestra última conversación, y no quería dejar pasar el tiempo sin decirte algo con calma. Sé que ahora mismo estás en un momento en el que todo pesa más de lo que debería, y en el que te cuesta ver con claridad, incluso lo que siempre ha estado ahí.


Me duele verte así. Me duele porque sé que estás sufriendo, que no te estás viendo; porque sé que te estás hablando como nunca lo hablarías a nadie que quisieras y porque te estás consumiendo.


No voy a decirte que todo está bien”, porque sé que no es así. Pero sí quiero recordarte algo que quizá ahora no puedes ver: lo que tienes y lo que eres no ha desaparecido, aunque ahora te parezca lejano o borroso. 


A veces, la cabeza se nos pone en contra y nos cuenta una versión muy distorsionada de nosotros mismos. Te conozco lo suficiente como para saber que hay en ti cosas valiosas, sólidas, que no dependen de este momento. Tu forma de estar, de pensar, de cuidar a los demás, incluso cuando tú no estás bien… todo eso sigue ahí, aunque ahora no te lo veas.


Ahora mismo estás dentro de algo que te está arrastrando hacia abajo, que te hace pequeño, que te borra. Y lo peor es que, desde ahí, parece que esa es la verdad, la única realidad, que siempre ha sido así, que no hay nada más. Pero no es verdad. No lo es.


Lo que tienes, lo que eres, sigue ahí. No se ha ido. No se ha roto. Solo está tapado por todo ese ruido que no te deja respirar ni pensar con claridad.


Y me jode, de verdad me jode que estés cargando con todo esto tú solo, creyendo que eso te define, que eres el culpable de todo lo que te rodea, porque no lo eres. No puedes seguir cargando con piedras que no te corresponden, tienes que dejarlas en el suelo y que cada quien cargue con la suya. 


No te pido que estés bien, no te pido que lo veas claro. Pero te pido que no te sueltes, que no te dejes caer del todo. Aguanta, aunque sea con lo mínimo, aunque sea sin creer en nada, aunque solo sea por inercia.


Porque esto que veo ahora no eres tú. Sé que tú sigues ahí, aunque ahora no puedas encontrarte. Estoy aquí para lo que sea. De verdad. Por favor, no te dejes caer.

viernes, 26 de junio de 2026

Época de "madrileños"

 András, 26 junio de 2026

La celebración de la noche de San Juan es el pistoletazo de salida oficioso de la época estival. Tiempo de terrazas, de chiringuitos, de turistas y de un cierto descanso para la mente.


Es tiempo también de fodechinchos. Tengo que reconocer que, a pesar de ser de las Rias Baixas, no había escuchado este concepto hasta hace un par de veranos. En esencia, los fodechinchos son una subespecie de turista que recorre las provincias gallegas con la clara intención de hacerse notar. 


Aquí, como somos muy localistas y tenemos un idioma rico en matices, casi una variedad por parroquia, disponemos de un nombre diferente según la zona. Por ejemplo, donde yo vivo, los fodechinchos son los “madrileños”.


Cualquier turista que se cae por aquí, que tenga acento castellano, independientemente de su procedencia, es calificado de  “madrileño”. Ya ven, qué culpa tendrán los habitantes de Madrid, pero así es. 


Los “madrileños” son veraneantes que campan a sus anchas por la zona de veraneo. Son aquellos que, si les dicen que no se pueden bañar porque hay una bandera que lo prohíbe, se bañan. Son los que, si hay una cola para entrar a un restaurante, miran por encima del hombro a los autóctonos haciéndoles saber que ellos pagan dónde van y tienen sus derechos.


Son los mismos que esquilman la costa a pesar de las indicaciones de prohibición, llevándose todo lo que pueden racanear. Los que, a pesar de las advertencias de que el marisco es para los mariscadores, lo justifican todo con la famosa frase de que “el mar es de todos”.


Los “madrileños”, son los que te miran mal y hacen comentarios despectivos si te escuchan hablando en gallego, y argumentan con esa famosa expresión de “en España se habla en español”. ¿Les suena aquello de “¿España para los españoles?”… pues eso.


Además, ni siquiera son rentables para la zona en la que caen agraciados, porque suelen ser rácanos en el gasto; piden para dos y consumen cinco. Son los mismos que se creen que en Galicia estamos todavía muy atrasados, que somos unos paletos y que todo tiene que ser barato.


En fin, los fodechinchos o veraneantes “madrileños”, son turistas cutres y maleducados. Por supuesto que no todos son así, pero los que vivimos en zonas de veraneo sabemos que esta subespecie es muy común y ciertamente desagradable. 


Es bien cierto que, incluso para hacer turismo y para viajar, hay que tener un mínimo de cerebro y, sobre todo, respeto por aquellas zonas que se visitan.


Publicado en PontevedraViva.com el día 26 de junio de 2026