miércoles, 1 de julio de 2026

No te dejes caer

 András, 01 julio de 2026

Hola. Me quedé pensando en nuestra última conversación, y no quería dejar pasar el tiempo sin decirte algo con calma. Sé que ahora mismo estás en un momento en el que todo pesa más de lo que debería, y en el que te cuesta ver con claridad, incluso lo que siempre ha estado ahí.


Me duele verte así. Me duele porque sé que estás sufriendo, que no te estás viendo; porque sé que te estás hablando como nunca lo hablarías a nadie que quisieras y porque te estás consumiendo.


No voy a decirte que todo está bien”, porque sé que no es así. Pero sí quiero recordarte algo que quizá ahora no puedes ver: lo que tienes y lo que eres no ha desaparecido, aunque ahora te parezca lejano o borroso. 


A veces, la cabeza se nos pone en contra y nos cuenta una versión muy distorsionada de nosotros mismos. Te conozco lo suficiente como para saber que hay en ti cosas valiosas, sólidas, que no dependen de este momento. Tu forma de estar, de pensar, de cuidar a los demás, incluso cuando tú no estás bien… todo eso sigue ahí, aunque ahora no te lo veas.


Ahora mismo estás dentro de algo que te está arrastrando hacia abajo, que te hace pequeño, que te borra. Y lo peor es que, desde ahí, parece que esa es la verdad, la única realidad, que siempre ha sido así, que no hay nada más. Pero no es verdad. No lo es.


Lo que tienes, lo que eres, sigue ahí. No se ha ido. No se ha roto. Solo está tapado por todo ese ruido que no te deja respirar ni pensar con claridad.


Y me jode, de verdad me jode que estés cargando con todo esto tú solo, creyendo que eso te define, que eres el culpable de todo lo que te rodea, porque no lo eres. No puedes seguir cargando con piedras que no te corresponden, tienes que dejarlas en el suelo y que cada quien cargue con la suya. 


No te pido que estés bien, no te pido que lo veas claro. Pero te pido que no te sueltes, que no te dejes caer del todo. Aguanta, aunque sea con lo mínimo, aunque sea sin creer en nada, aunque solo sea por inercia.


Porque esto que veo ahora no eres tú. Sé que tú sigues ahí, aunque ahora no puedas encontrarte. Estoy aquí para lo que sea. De verdad. Por favor, no te dejes caer.