viernes, 21 de mayo de 2021

Estrategia "monclovita"

 András, 21 Mayo de 2021

El fracaso del PSOE en las elecciones autonómicas de Madrid tiene un único responsable: Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno se incautó del PSOE madrileño para decidir toda la estrategia en las elecciones, sin dejar al candidato un ápice de maniobra. Sánchez ha ninguneado a su propio candidato, tomando él las riendas de la oposición a Ayuso, en un error monumental por el que debería dar cuentas, cuando menos, ante los militantes y votantes del partido.


Sánchez, posiblemente mal aconsejado, decidió ir con todo el peso del Gobierno contra una presidenta regional, dándole más importancia de la que realmente tiene, porque no es más que eso, una presidenta de una Comunidad Autónoma. La más poblada de España y donde los poderes se confunden, pero solo es una región más.


El resultado obtenido ha sido que una inmensa mayoría de ciudadanos madrileños, tuvieran la legítima sensación de que desde el Gobierno se estaba tratando de poner palos en las ruedas de Madrid, y quién lo escenifica era el propio presidente del Gobierno, convirtiendo a Gabilondo en un actor secundario, un acólito de la estrategia "monclovita".


A partir de ahí, la debacle, más de un millón de votos respecto del PP, y el sorpasso de Mas Madrid, un partido que apenas tiene un par de años de vida. El PSOE se dejó contagiar por el discurso vacío y atemporal de Pablo Iglesias, empeñado en salvar a España del fascismo en pleno siglo XXI. 


Pero el PSOE es mucho más que eso, debe serlo al menos. Es un partido centenario, con discurso, con ideas, con programa, con un bagaje de gobierno de mucho calado en la historia de España, y no puede estar a merced de los caprichos de una sola persona por muy presidente del Gobierno que sea.


Quizás en lo único que no se equivocó Sánchez fue en la elección del candidato, porque necesitaban a alguien sumiso. Gabilondo es un buen tipo, quizás demasiado para estar en política. Es uno de esos de la vieja política, que antepone las ideas y el debate a la confrontación. Pero eso no casa con la nueva política que tenemos ahora, que no deja de ser una charca llena de lodo. 


Debe hacer balance el PSOE de esta situación, y dejar de poner excusas a una situación de la que son los únicos responsables. Cuando un partido se lleva el varapalo que se ha llevado en PSOE en una elecciones, es muy osado pedir explicaciones a quién ha ganado para que resuelva sus enormes problemas, en vez de mirarse un poco al espejo para tratar de analizar porqué uno ha recibido un castigo tan tremendo. 


Sánchez secuestró al PSOE de Madrid para jugar con él como un juguete, y ahora que lo ha roto desaparece como si no hubiera sido él el autor de todas las decisiones que se han tomado y que han abocado al partido a un fracaso histórico.


Publicado en PontevedraViva.com el día 21 de Mayo de 2021



martes, 18 de mayo de 2021

Problemas crónicos

András, 18 Mayo de 2021


Hay problemas que llevan ahí toda la vida. Al menos esa es la sensación que tengo con algunos asuntos, que se repiten una y otra vez, sin ser capaz de atisbar si hay cambios o, por el contrario, cada vez que salen de nuevo en los medios, se trata de lo mismo repetido.


Ocurre, por ejemplo, con el asunto del conflicto entre Israel y Gaza. Desde que empecé interesarme por lo que ocurre en el mundo, escucho noticias que siempre me parecen la misma. Y probablemente sea la misma noticia y lo único que cambien sean los nombres de las vidas humanas que se van perdiendo. Eso parece ser lo único que siempre se repite, aunque con nombres diferentes.


Ataques, bombardeos, odio, muertos... Da la sensación de que se utiliza el conflicto para rellenar huecos en los informativos. Cuando no saben qué decir, incluyen un corte de un ataque en Gaza. Las imágenes y la voz pueden ser las mismas de años atrás, porque nadie se va a fijar si están o no actualizadas. Creo que todos, de uno u otro modo, desconectamos cuando salen estas noticias, porque ya no suponen un motivo de alarma. Nos hemos acostumbrado a vivir con esta losa.


Son problemas enquistados, crónicos, que no tienen solución porque nadie trata de encontrársela, no interesa. Se han convertido en un asunto meramente económico, un negocio como otro cualquiera en el que se mueven muchos intereses de todas las partes. ¿A quién le preocupan los niños muertos en los ataques de estos días, además de a sus padres? A nadie.

lunes, 17 de mayo de 2021

Vamos mal... muy mal

András, 17 Mayo de 2021


Vamos mal. Muy mal. Y nadie lo quiere ver. Digamos mejor que, los que lo ven no pueden hacer nada contra quiénes no lo ven, o no quieren verlo. El populismo se ha adueñado de la política, engañando a la ciudadanía con frases huecas, mensajes vacíos y eslóganes que nada tienen que ver con los problemas reales de la gente. Solo sirven para sacar lo peor de cada uno y enfrentarlos. Ese es, en esencia, el gran éxito de los populistas, enfrentar a la gente entre y dividir entre buenos y malos.


En los últimos años, hemos andado varios pasos hacia atrás. A los tiempos de los charlatanes que vendían cosas imposibles y estafaban a quiénes, por falta de formación e información, se dejaban engañar. La política se ha transformado en un gran timo, donde el fin principal es el partido, por encima de las personas.


Cuando Podemos y Ciudadanos llegaron a la política, se esperaba un soplo de aire fresco. Sobre todo con Podemos. Parecía un partido formados por personas de la calle, que conocían los problemas de la gente, incluso que los compartían, y habían llegado para hablar en los mismos términos que la gente normal. Era como si a la política le hubiera alcanzado un buen baño de realismo.


El momento era propicio, también, para que PSOE y PP, se vieran obligados a volver a tener contacto con los problemas de la gente. Tenían competencia y eso como en cualquier orden de la vida, siempre debe ser un motivo de mejora.


Pero no fue así, y ocurrió todo lo contrario. Los partidos nuevos se han adaptado con facilidad a las viejas costumbres, y los viejos han copiado lo peor de los nuevos, es decir, un uso exagerado del populismo. Digamos que todos han copiado del otro lo peor. Por eso ha bajado tanto el nivel político, hasta llegar a caer por los suelos.

domingo, 16 de mayo de 2021

EIRA DO MUIÑO

 András, 16 Mayo de 2021

Así no avanzaremos nunca


Para Juan José Imbroda, quien fuera presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, del PP para más señas, el hecho de que quieran retirar la estatua de Franco de la ciudad no es más que un intento "de querer montar jaleo". Como casi siempre, el problema de este tipo de afirmaciones no es soltarlas por la boca. El problema es que se trata de ideas que subyacen en el cerebro de quiénes las dicen. Entre los nostálgicos y los empeñados en reflotarlos, se hace muy complicado avanzar en este país.


El último peaje antes de volver a la realidad


El último peaje que tendremos que pagar antes de volver de nuevo a la realidad de antes, serán algunos miles de contagios entre aquellos irresponsables que han tardado cero coma cero en salir a la calle en masa tras el decaimiento del estado de alarma. Las imágenes de botellones y manifestaciones de alegría con gran concentración de personas (todas muy jóvenes) para celebrar el fin del estado de alarma, son la mejor prueba para demostrar el enorme error en el que ha incurrido el Gobierno al no prorrogarlo. El Gobierno es responsable último de lo que pueda ocurrir a partir de ahora porque no ha hecho su trabajo.


No es entendible


¿Cómo se entienden las concentraciones de personas en la calle para celebrar la victoria de Ayuso en Madrid? ¿Por qué nadie ha dado la voz de alarma? ¿Por qué la propia Ayuso no solicitó desde el balcón de lo que queda de Génova la dispersión de la masa?


Volveremos a la realidad


Hace un año, nos parecía imposible que nos viniera encima lo que nos ha venido. Una pandemia, un contagio masivo de un virus desconocido que traería consigo muerte y desastre económico. Pero hace un año también, nos parecía imposible que una vacuna pudiera estar a nuestra disposición en un plazo tan corto de tiempo. Estamos cerrando el primer trimestre de 2021 y no solo tenemos vacuna sino que ya han recibido, al menos la primera dosis, once millones de españoles. Posiblemente, en poco tiempo dejaremos atrás esta pesadilla y volveremos a la realidad, a la vida normal. Pero no a ninguna nueva realidad, sino a la realidad. No a la nueva, sino a la de siempre, a la anterior a la pandemia. A la vida que teníamos antes del año 2020. Dejaremos atrás las restricciones, los confinamientos e incluso la mascarilla. ¡Ánimo!

sábado, 15 de mayo de 2021

Todos

 András, 15 Mayo de 2021

Está a punto de cumplirse el plazo legal para la conformación de un gobierno en Cataluña, y los secesionistas siguen a vueltas con el tema. Quizás, porque lo único que les importa no son los catalanes, sino cómo repartirse el poder entre ellos y, también porqué no, como blanquear la actuación de algunos líderes.


La resaca de las elecciones en Cataluña no fue diferente a la de las demás. Todos ganaron, nadie perdió, pero los que ganaron no pueden gobernar, y los que perdieron se quieren juntar aunque les está costando. Todos tienen excusas con tal de no aceptar lo que realmente pasa. Todos con sus razones y sus consecuencias, todos mirando hacia otro lado y todos celebrando lo que no es motivo alguno de celebración. 


¿Qué hay que celebrar en Cataluña?. El independentismo tiene más fuerza que antes, los partidos nacionales (salvo el PSC, que en realidad es un partido diferente al PSOE) se desploman y la ultraderecha se erige como el mayor representante del constitucionalismo. En definitiva, el independentismo radical ha ganado fuerza y el único dique de contención es la ultraderecha. ¿Qué puede empeorar?. 


Lo único que puede empeorar es lo de siempre, que los políticos no vean más allá de su propia nariz y que sigan instalados en su bucle ideológico. “Será la legislatura del reencuentro y del diálogo”, pero del diálogo con los que yo quiera, le faltó añadir a Salvador Illa. ¿De qué reencuentro habla si excluye a los que no le conviene? 


En realidad, esa idea de excluir a quiénes no le interesa, no es solo suya. Todos están todo el tiempo excluyendo a quiénes no son de su agrado. El PSC veta a Vox, El PP (que no está en condiciones de vetar a nadie) lo hace con los independentistas, Ciudadanos a Vox, a ERC y al JPCAT, éstos, a su vez a todos los partidos de ámbito nacional, Podemos veta al PdCAT… 


Todos ponen cordones sanitarios absurdos y todos no ven que todos son catalanes, todos somos españoles y todos necesitamos resolver los problemas conjuntamente. Nada se resolverá satisfactoriamente si no satisface a todos

viernes, 14 de mayo de 2021

Se apagó la estrella

 András, 14 Mayo de 2021

Pablo Iglesias anunció su marcha de la política, y lo hizo por la puerta de atrás. Derrotado y agotado por la presión a la que se ve sometido. Vencido en unas elecciones autonómicas que él mismo se empeñó en transformar en un plebiscito contra el Gobierno del que formó parte. Iglesias ha fracasado como dirigente de Podemos y como miembro del Gobierno, con una gestión prácticamente nula.

La gota que ha colmado el vaso de su ineptitud, fue el resultado en las elecciones de Madrid, donde planificó una estrategia electoral que no ha funcionado, o quizás, para ser más exactos, no ha colado entre los votantes. Seguramente, porque la mayoría a la que apelaba, hace tiempo que ya no se cree ni lo que dice ni el personaje que interpreta.

La dura realidad, es que Iglesias se va de la política porque ha dejado de ser creíble. Su abandono de la vicepresidencia para contribuir a parar el fascismo en Madrid ha sido, además de un planteamiento equivocado, su tumba política. El hombre que quiso asumir la responsabilidad histórica de salvar España del fascismo, decidió que ser diputado regional era poco premio, que ya no le interesa.

Su estrella se ha ido apagando proporcionalmente al poder que iba asumiendo, y reconocer eso, requiere de una humildad que no está entre sus virtudes, porque incluso, para aceptar la derrota electoral, descargó buena parte de la culpa en los otros partidos de izquierdas. En lo que no falla es en sus cálculos económicos, porque sabe que, si asume el acta de diputado de la Asamblea de Madrid, perdería parte de la indemnización que le corresponde por haber sido ministro.

Además de bronca y desempolvar viejos fantasmas, Iglesias ha aportado poco a la política española. Quizás, su experiencia debería servir de lección de vida para muchas personas. Querer ir demasiado rápido, tratar de asaltar los cielos en dos días, no está al alcance de nadie. Hay que tomarse las cosas con calma, macarse objetivos realizables a corto plazo y, sobre todo, tener visión de futuro y paciencia. Todo esto le falta a Iglesias, por eso su estrella se ha apagado tan pronto.

Publicado en PontevedraViva.com el día 14 de Mayo de2021


miércoles, 12 de mayo de 2021

¡Váyanse al carajo!

 András, 12 Mayo de 2021

Nos hablan de la judicialización de la política. Que debemos dejar que los jueces trabajen con libertad e independencia. Pero no sé muy bien a quiénes se refieren cuando hablan en la primera persona del plural. Porque la sociedad, la gente normal de la calle, los que están buscando trabajo o peleando por no perder el que tienen, no influyen en nada de eso en el día a día.


Son los políticos quienes lo judicializan todo, quienes confunden los poderes del Estado y tratan de influir en los jueces para que arrimen el ascua a la sardina propia. Son ellos los que aplauden las decisiones judiciales cuando les conviene, y las ponen en cuestión cuando no. Son ellos los únicos que se pelean, llegando incluso a desobedecer los mandatos constitucionales, para imponer a jueces afines en el CGPJ.


Pero como aquí las cosas van bien, todo funciona a la perfección y no tenemos urgencias que atender, cuando acaba de expirar el plazo del estado de alarma, el Gobierno ha decidido dejar en manos del Supremo todas las decisiones de las comunidades autónomas para restringir la movilidad de los ciudadanos en la lucha contra la pandemia. 


Puede que lo hagan porque no han tenido tiempo para elaborar una norma en todo este tiempo que otorgase seguridad jurídica. ¿Cabe mayor dislate? Somos de los pocos (sino el único) país de la Unión Europea que no ha hecho nada desde empunto de vista legislativo para luchar contra la pandemia.


Pero no pasa nada porque aquí, como los jueces no tienen trabajo, y los juzgados están desahogados, hacemos que los contagiados y muertos por COVID esperen, dejando en manos de la justicia la aprobación, o no, las medidas que adopten los presidentes autonómicos para seguir luchando contra la pandemia. Lo dicho, para lo que tenemos, bastante bien nos va. ¡Váyanse todos al carajo hombre!