sábado, 15 de mayo de 2021

Todos

 András, 15 Mayo de 2021

Está a punto de cumplirse el plazo legal para la conformación de un gobierno en Cataluña, y los secesionistas siguen a vueltas con el tema. Quizás, porque lo único que les importa no son los catalanes, sino cómo repartirse el poder entre ellos y, también porqué no, como blanquear la actuación de algunos líderes.


La resaca de las elecciones en Cataluña no fue diferente a la de las demás. Todos ganaron, nadie perdió, pero los que ganaron no pueden gobernar, y los que perdieron se quieren juntar aunque les está costando. Todos tienen excusas con tal de no aceptar lo que realmente pasa. Todos con sus razones y sus consecuencias, todos mirando hacia otro lado y todos celebrando lo que no es motivo alguno de celebración. 


¿Qué hay que celebrar en Cataluña?. El independentismo tiene más fuerza que antes, los partidos nacionales (salvo el PSC, que en realidad es un partido diferente al PSOE) se desploman y la ultraderecha se erige como el mayor representante del constitucionalismo. En definitiva, el independentismo radical ha ganado fuerza y el único dique de contención es la ultraderecha. ¿Qué puede empeorar?. 


Lo único que puede empeorar es lo de siempre, que los políticos no vean más allá de su propia nariz y que sigan instalados en su bucle ideológico. “Será la legislatura del reencuentro y del diálogo”, pero del diálogo con los que yo quiera, le faltó añadir a Salvador Illa. ¿De qué reencuentro habla si excluye a los que no le conviene? 


En realidad, esa idea de excluir a quiénes no le interesa, no es solo suya. Todos están todo el tiempo excluyendo a quiénes no son de su agrado. El PSC veta a Vox, El PP (que no está en condiciones de vetar a nadie) lo hace con los independentistas, Ciudadanos a Vox, a ERC y al JPCAT, éstos, a su vez a todos los partidos de ámbito nacional, Podemos veta al PdCAT… 


Todos ponen cordones sanitarios absurdos y todos no ven que todos son catalanes, todos somos españoles y todos necesitamos resolver los problemas conjuntamente. Nada se resolverá satisfactoriamente si no satisface a todos

viernes, 14 de mayo de 2021

Se apagó la estrella

 András, 14 Mayo de 2021

Pablo Iglesias anunció su marcha de la política, y lo hizo por la puerta de atrás. Derrotado y agotado por la presión a la que se ve sometido. Vencido en unas elecciones autonómicas que él mismo se empeñó en transformar en un plebiscito contra el Gobierno del que formó parte. Iglesias ha fracasado como dirigente de Podemos y como miembro del Gobierno, con una gestión prácticamente nula.

La gota que ha colmado el vaso de su ineptitud, fue el resultado en las elecciones de Madrid, donde planificó una estrategia electoral que no ha funcionado, o quizás, para ser más exactos, no ha colado entre los votantes. Seguramente, porque la mayoría a la que apelaba, hace tiempo que ya no se cree ni lo que dice ni el personaje que interpreta.

La dura realidad, es que Iglesias se va de la política porque ha dejado de ser creíble. Su abandono de la vicepresidencia para contribuir a parar el fascismo en Madrid ha sido, además de un planteamiento equivocado, su tumba política. El hombre que quiso asumir la responsabilidad histórica de salvar España del fascismo, decidió que ser diputado regional era poco premio, que ya no le interesa.

Su estrella se ha ido apagando proporcionalmente al poder que iba asumiendo, y reconocer eso, requiere de una humildad que no está entre sus virtudes, porque incluso, para aceptar la derrota electoral, descargó buena parte de la culpa en los otros partidos de izquierdas. En lo que no falla es en sus cálculos económicos, porque sabe que, si asume el acta de diputado de la Asamblea de Madrid, perdería parte de la indemnización que le corresponde por haber sido ministro.

Además de bronca y desempolvar viejos fantasmas, Iglesias ha aportado poco a la política española. Quizás, su experiencia debería servir de lección de vida para muchas personas. Querer ir demasiado rápido, tratar de asaltar los cielos en dos días, no está al alcance de nadie. Hay que tomarse las cosas con calma, macarse objetivos realizables a corto plazo y, sobre todo, tener visión de futuro y paciencia. Todo esto le falta a Iglesias, por eso su estrella se ha apagado tan pronto.

Publicado en PontevedraViva.com el día 14 de Mayo de2021


miércoles, 12 de mayo de 2021

¡Váyanse al carajo!

 András, 12 Mayo de 2021

Nos hablan de la judicialización de la política. Que debemos dejar que los jueces trabajen con libertad e independencia. Pero no sé muy bien a quiénes se refieren cuando hablan en la primera persona del plural. Porque la sociedad, la gente normal de la calle, los que están buscando trabajo o peleando por no perder el que tienen, no influyen en nada de eso en el día a día.


Son los políticos quienes lo judicializan todo, quienes confunden los poderes del Estado y tratan de influir en los jueces para que arrimen el ascua a la sardina propia. Son ellos los que aplauden las decisiones judiciales cuando les conviene, y las ponen en cuestión cuando no. Son ellos los únicos que se pelean, llegando incluso a desobedecer los mandatos constitucionales, para imponer a jueces afines en el CGPJ.


Pero como aquí las cosas van bien, todo funciona a la perfección y no tenemos urgencias que atender, cuando acaba de expirar el plazo del estado de alarma, el Gobierno ha decidido dejar en manos del Supremo todas las decisiones de las comunidades autónomas para restringir la movilidad de los ciudadanos en la lucha contra la pandemia. 


Puede que lo hagan porque no han tenido tiempo para elaborar una norma en todo este tiempo que otorgase seguridad jurídica. ¿Cabe mayor dislate? Somos de los pocos (sino el único) país de la Unión Europea que no ha hecho nada desde empunto de vista legislativo para luchar contra la pandemia.


Pero no pasa nada porque aquí, como los jueces no tienen trabajo, y los juzgados están desahogados, hacemos que los contagiados y muertos por COVID esperen, dejando en manos de la justicia la aprobación, o no, las medidas que adopten los presidentes autonómicos para seguir luchando contra la pandemia. Lo dicho, para lo que tenemos, bastante bien nos va. ¡Váyanse todos al carajo hombre!

lunes, 10 de mayo de 2021

No se lo cree nadie

 András, 10 Mayo de 2021

Hace casi un año que se habla de los miles de millones de euros que van a venir de Europa para ayudar a la recuperación económica de la crisis provocada por la pandemia. Desde entonces, el Gobierno ya ha repartido el dinero varías veces, ya han enviado un plan sin explicar a la ciudadanía el destino de los fondos, y la oposición ya ha embarrado el campo diciendo que el Gobierno pretende destinarlos solo a aquellas comunidades gobernadas por el partido. Hasta aquí nada raro, lo típico de aquí.


Pero lo cierto es que el dinero sigue sin venir, porque eso de que venía así, sin más, no era muy creíble. Europa exige algunas medidas que afectan a la estructura de nuestro sistema para liberar los fondos. Entre ellas, una reforma laboral, otra del sistema judicial y, la tercera, la de las pensiones. ¡Casi nada! ¿Tres reformas de este calado, que llevan tantos años sin ser abordadas como se debiera, pretenden ahora que se realicen en cuatro días? No se lo cree nadie, ni siquiera la propia Comisión Europea. En España esto es trabajo para varias legislaturas.


Pero no debemos alarmarnos, porque el dinero vendrá, y será como siempre. Europa se justificará por imponer un plan tan exigente a España. El gobierno español recibirá el dinero, presumirá de ello, venderá el asunto a la ciudadanía y tratará de rentabilizarlo electoralmente, y después ya explicará que las medidas exigidas no se pudieron aprobar por culpa de la oposición. Al final, algunos países pedirán a la Comisión Europea que sancione a España por no cumplir, pero todo se resolverá in extremis, lo que el gobierno venderá como un éxito de gestión. En fin... 

domingo, 9 de mayo de 2021

Habló Madrid

 András, 09 Mayo de 2021

Habló Madrid, y lo hizo con la voz bien alta, con una participación histórica en unas selecciones autonómicas, para acallar las voces de quienes suelen tener como excusa a la derrota, que los abstencionistas se quedaron en casa. 


Habló, por tanto, Madrid, y también lo hizo de forma muy clara, a pesar de que no dijo lo que muchos deseaban. Y una vez que habló, el resultado está a la vista y hay que asumirlo cómo se debe en una democracia. Arrasó Ayuso y se llevó por delante a Pablo Iglesias y a Edmundo Bal, poniendo a los los partidos de la nueva política nuevamente en la casilla de salida. Alguno quizás ni siquiera ahí.


Los números son inapelables y pocas veces admiten discusión. Mucho menos en este caso, porque los tres partidos de la izquierda suman menos que el PP solo. La victoria es, pues, tan arrolladora, que solo cabe reconocerla y admitir que la sociedad madrileña prefiere el gobierno de Ayuso al gobierno de la izquierda. Y a partir de ahí, los perdedores deberían analizar porqué. 


Lo contrario, mantener que los madrileños desean para sí el desmantelamiento de los servicios públicos, la opresión de los ricos sobre los pobres, o sostener que la mayoría de los madrileños desean para sí el fascismo, es despachar con la brocha gorda de la ideología un examen ciudadano que requiere de mucho mayor y profundo análisis. 


Si la izquierda continúa por ese camino, estará en la oposición muchos más años, y será además por merecimiento propio.


viernes, 7 de mayo de 2021

El control de la información

 András, 07 Mayo de 2021

Una característica de los sistemas totalitarios, es el control de la información que recibe la población. Mantener a la gente en un invierno cerebral, con oscurantismo y con poca formación e información, es la clave para implantar las ideas únicas. 


Es notorio que la falta de información genera desconocimiento, y consecuentemente, miedo, lo que favorece que se caiga en manos de quienes se presentan como salvapatrias. Esta es una característica muy común en todos las dictaduras, y también de las diversas religiones.


En las democracias, sin llegar a tanto, también tienen sus formas para dirigir las conciencias de la población a través del uso tergiversado de la información. Tanto la falta de información, en los boletines informativos de las cadenas afines dictando la lección a los periodistas que ponen a dedo en entes públicos. O a través de enviar una información sesgada e interesada, como por ejemplo en las encuestas que, desde organismos públicos que pagamos con impuestos de todos los ciudadanos, tratan de dirigir el voto o la intención del mismo. 


En España, no ha habido un solo gobierno en toda la historia de la democracia moderna que no haya utilizado el CIS en beneficio propio. El último el de Sánchez, que tiene en Tezanos uno más a la hora de hacer campaña en favor del partido. 


¿Cómo lo hace? Muy fácil, modificando los resultados de las encuestas que realizan para adaptarlos a los intereses del Gobierno. Es eso que llaman “la cocina” del CIS, y que todos admitimos como borregos sin el más mínimo gesto de o asombro. Unos, porque saben que ese guiso que se obtiene va a favor de sus intereses. Y otros, porque saben que en cualquier momento irán a favor de los suyos. 


En el fondo, tratar de tener el control absoluto y que se haga lo que uno quiere es una característica intrínseca de los seres humanos, y unos de una forma y otros de otra, tratan de imponerla. En cualquier democracia, por muy perfeccionada que esté, el que ostenta el poder siempre tiende a imponerse. No hay más que ver lo que significa una mayoría absoluta, pacto cero e imposición del rodillo ideológico.


Publicado en PontevedraViva.com el día 07 de Mayo de 2021



miércoles, 5 de mayo de 2021

Lo niego todo

 András, 05 Mayo de 2021

La pandemia le ha echado una mano al PP a modo de capote informativo. La gravedad de la situación con un problema de salud nacional enorme, ha oscurecido un poco el juicio que se está celebrando por el tema aquél de que, al parecer, manejaban dinero negro en el partido. Habladurías...


El caso es que, hace unas semanas, se produjo un desfile de secretarios generales del PP por el juzgado para declarar sobre los papeles de “ese señor del que usted me habla”. Y a cada cual, más patético. Negando evidencias y cosas ya probadas, solo consiguen empeorar su ya deteriorada imagen, y por mucho que traten de hacernos tontos, son ellos los que hacen el ridículo y quedan en evidencia. 


En la puesta en escena, hemos visto desde la negación absoluta de Cospedal, pasando por la ironía fuera de contexto de Arenas, y la caradura absoluta de Cascos para soltar un mitin en un juicio de tanto calado. Ya no nos queda mucho por ver.


Tras los teloneros, actuaron los actores principales. Aznar y Rajoy. En este caso, ambos desplegaron más de lo mismo en cuando al fondo de la cuestión (la negación absoluta), pero fueron muy diferentes en la "performance" que cada uno ofrecieron. Del pasotismo del gallego, a la indiferencia del castellano-leonés. Si no fuera por la seriedad del asunto, sería para echar unas risas.


Aznar y Rajoy han hecho lo que se esperaba de ellos. Negarlo todo, no saben nada de una caja B, ni de sobresueldos ni de nada oscuro en el partido. ¿Qué esperaban? ¿Qué lo reconocieran? A fin de cuentas ellos solo eran los presidentes del partido en esa época dorada en la que el dinero brotaba a borbotones por todas las plantas de Génova 13. 


Siendo esperadas sus respuestas, lo que más duele es ver la chulería y lo sobrado que va Aznar por la vida, con un aire chulesco y de perdonavidas que da miedo. ¿Pero qué le han inoculado a este hombre para ser así?