viernes, 5 de marzo de 2021

Se les ha ido de las manos

 András, 05 Marzo de 2021

Ha pasado un año desde que empezamos a tener problemas con el coronavirus. Y han pasado más de seis meses desde que Pedro Sánchez lanzase aquel mensaje triunfalista acerca de la victoria sobre el virus. “Hemos vencido al virus”, es la frase que perseguirá al presidente cuando deje de serlo.

El caso es que hoy estamos mucho peor que hace un año. Los contagios se multiplican diariamente por miles, los fallecidos no cesan, los hospitales están saturados y los sanitarios al borde del colapso. Además, debemos añadir la constante incertidumbre por la mala planificación en la vacunación, y la escasa decisión de las administraciones a la hora de tomar decisiones. Todos se afanan en justificar su gestión, en planificar desescaladas y en seguir mirando de reojo algo que salvar. Antes fue la Navidad, y ahora es la Semana Santa.

Técnicamente son las Comunidades Autónomas las que tienen las competencias de Sanidad, pero no es menos cierto que ante la gravedad de la situación, es el Gobierno de la nación quién debe tomar cartas en el asunto y poner orden. ¿Por qué no lo hace?

Los más puristas (y los bien pensados) dirán que será la historia la que nos dé la respuesta a su inacción. Los más básicos (y temperamentales), pensamos que no hacen nada porque prefieren cargarle la responsabilidad al adversario. Han convertido un asunto de estado, un asunto de alto riesgo para la salud pública, en un tema más para la controversia política y eso, es algo por lo que todos deberían responder en algún momento.

El presidente vendió la victoria antes de tiempo. Lo que parecía desconocer Sánchez, era que España iba a entrar en el ojo del huracán, y que aquel momento era solo un respiro de apenas unas semanas antes de que la situación se descontrolase, y tres meses después, derivase en una segunda ola de la pandemia a nivel nacional. Y, otros tres meses más tarde, en una tercera ola, si cabe, más mortífera que la primera y que la segunda. Pero la cosa no acaba ahí, porque mientras discuten sobre la Semana Santa, la cuarta ola se nos vendrá encima.

Reconozcamos que esto se les ha ido de las manos. Que no tenemos gente preparada para tomar decisiones. Que todos miran de reojo el CIS cada vez que tienen que hacer algo. Que el Gobierno está ausente. Que las Comunidades Autónomas no dan el nivel para gestionar semejante crisis. Que la vacunación es un desastre de planificación...

En este asunto, deberían tomar el mando un equipo de profesionales sanitarios con conocimientos y experiencia, y no hacer nada que no tenga que ver con la salud pública y con salvar vidas, porque cuando los políticos entran en juego, todo se ensucia. Lo que pasa, que esta vez, la suciedad son vidas humanas.

Publicado en PontevedraViva.com el día 05 de Marzo de 2021




viernes, 26 de febrero de 2021

La calidad democrática según San Pablo (Iglesias Turrión)

 András, 26 Febrero de 2021

Hubo un tiempo en el que Sánchez aspiraba a gobernar solo, y presentaba a Podemos como un partido radical del que el PSOE debía tomar distancia. “¿Os imagináis que la cuestión catalana hubiera que abordarla con Podemos en el Gobierno?”, “¿dónde estaría España?” les dijo Sánchez a los militantes de su partido, planteándoles el peor de los futuros imaginables. 


Pues ese futuro ahora es presente, y Sánchez tiene de vicepresidente a Pablo Iglesias, que sostiene que los presos catalanes del procés son presos políticos, que Cataluña tiene derecho a la autodeterminación, que España es un Estado opresor y que la calidad democrática del país es discutible. Es decir, la pesadilla presagiada por Sánchez, se ha convertido en realidad. 


¿Dónde está ahora el presidente? ¿Por qué el mismo que advertía del Apocalipsis morado, no hace nada para condenar las gravísimas acusaciones de su vicepresidente?. ¿Tenemos que suponer que suscribe las palabras de la ministra portavoz, cuando afirma que lo que hace Iglesias es colaborar a la mejora democrática?.


La realidad es que Pablo Iglesias se queja de la calidad democrática pero no ayuda a mejorarla, sino todo lo contrario. Deslegitima las instituciones del Estado y al propio Gobierno, y pretende reducir a la condición de error político que el gobierno autonómico de Cataluña decidiera incumplir las leyes. En definitiva, lo que le gustaría al vicepresidente del Gobierno de España, es que la impunidad con sus aliados fuera total.


Pablo Iglesias es un trilero, que no ha aportado nada positivo a la política española, sino que la ha radicalizado, miente, azuza a las masas y provoca cada vez más inestabilidad. Además, pretende presentar como anormal lo que es perfectamente normal, y es que quien se salta las leyes tenga que pagarlo. 


Y quiere hacernos ver cómo normal lo que es anormal, que es bendecir la impunidad del gobernante que se cree con derecho a saltarse todas las normas. ¿Qué tiene que ver todo esto con tratar de mejorar la calidad democrática del país? ¿Era esto lo que a Sánchez le parecía tan horripilante para que un gobierno con Podemos tuviera que afrontar la crisis catalana?


Mejorar la calidad democrática es otra cosa. Por ejemplo, utilizar la misma vara de medir para calificar el comportamiento de todos los dirigentes. No como hace Iglesias, que cree que una gobernante tiene que abandonar su cargo por falsear su curriculum, pero que no tendría porqué hacerlo si hubiera fomentado una revuelta tumultuaria para incumplir las leyes e imponer la segregación de su comunidad autónoma. 


O pensar que el líder de un partido debe renunciar si permitió la financiación irregular de la organización, pero puede continuar liderando ese partido si quien durante años se financió con el dinero que una organización criminal le proveía, es él. 


Es decir, la calidad democrática en la que cree Pablo Iglesias es aquella en la que se aplica la disculpa a los afines y se les impone la culpa a los contrarios. 


O, cómo diría el ínclito José María García, “al amigo el culo, y al enemigo por el culo”. Esa es la calidad democrática según Pablo Iglesias Turrión, el mismo que venía a traer aire fresco a la política española.


Publicado en PontevedraViva.com el día 26 de Febrero de 2021




miércoles, 24 de febrero de 2021

¿"M. Rajoy" es "el perfecto conocedor de lo que había"?

 András, 24 Febrero de 2021

“M. Rajoy” es la anotación que aparece en la famosa libreta de “ese señor del que usted me habla” y que persigue al expresidente desde hace ocho años. Es como una pesadilla que le persigue para atormentarle. Posiblemente, este haya sido el asunto que más le haya incomodado desde que apareció en su vida.


Ahora regresa todo a la primera plana, de la mano de “ese señor del que usted me habla”, que amenaza con volver a tirar de la manta porque su partido, que es el mismo que el de “M. Rajoy”, no logró que su señora esposa evitara la prisión.


La Audiencia Nacional ha empezado a juzgar todo aquello por lo que el PP perdió el Gobierno. Es decir, la existencia de una caja B y si se pagaron las obras de reforma de la sede nacional con dinero negro. El juicio dirimirá sí, como apuntan los abundantes indicios, existió la caja B, y en ese caso, quiénes estaban al tanto de que el partido funcionaba con dinero negro procedente de empresarios que recibían a cambio trato de favor. En definitivas, quiénes estaban al tanto de la corrupción, y quiénes la encubrían.


Durante todo este tiempo, “ese señor del que usted me habla” ha ejercido dos papeles, diferentes y difíciles de compatibilizar. Por un lado, colaborar con la justicia para salir lo menos dañado posible. Y por otro, tratar que ciertos dirigentes del PP no salieran muy perjudicados de todo este asunto. De que hiciera una cosa o la otra, dependía de en qué punto estaba la negociación que siempre mantuvo con la dirección del PP para intentar aliviar su futuro procesal y el de su esposa Rosalía. Todo ello, a cambio de mantener alejadas de los juzgados las pruebas que pudieran inculpar a ciertos dirigentes.


Porque “M. Rajoy” y su núcleo duro, temerosos de la munición que “ese señor del que usted me habla” pudiera tener, le hicieron creer a éste que podían maniobrar desde el gobierno para librarle del calvario judicial y, en el peor de los casos, para liberar a su esposa del ingreso en prisión. 


Fue ”ese señor del que usted me habla”, quien hizo llegar al juez sus famosas anotaciones contables, en lo que ya era un claro aviso a “M. Rajoy”. Pero también fue él, quien negó que aquellas anotaciones fueran suyas, y en la confusión creada ganó tiempo para la negociación con “M. Rajoy”. También declaró que “M. Rajoy” había destruido en su despacho los documentos de la contabilidad paralela en la trituradora. Y también quién declaró que “M. Rajoy” fue quien ordenó que se rompiera con Francisco Correa y sus empresas porque no veía que sus negocios fueran limpios.


Por tanto, este juego perverso de un imputado que utiliza lo que sabe para presionar al presidente del Gobierno, y de un presidente de Gobierno que utiliza el puesto que desempeña para intentar asegurarse el silencio del imputado, (“Luis sé fuerte, hacemos lo que podemos”) mientras altos cargos de Interior montaban la Kitchen con Villarejo como artista invitado, ya se acabó. Y se acabó el día que “M. Rajoy” perdió el poder por la moción de censura, y se acabó de todo para “ese señor del que usted me habla” el día que el Tribunal Supremo ordenó el encarcelamiento de su esposa.


Ahora, “ese señor del que usted me habla” lo ha puesto todo en orden y por escrito, en un texto que ha entregado a la Fiscalía Anticorrupción, y en el que  “M. Rajoy” pasa a ser “el perfecto conocedor de lo que había”. Ahora, a “ese señor del que usted me habla” todo lo que le queda es que el tribunal aprecie y premie su actitud colaborativa y su arrepentimiento. 


Vienen curvas para el PP de nuevo, no porque resulte novedoso escuchar de nuevo que tenían una caja B y que se financiaban irregularmente, sino porque va a resonar de nuevo y ocupará espacio en los medios de comunicación. Y vienen curvas, porque al juicio por la caja B le seguirá, y coincidirán en el tiempo, la comisión parlamentaria sobre la operación Kitchen. 


Pero, sin duda, lo más interesante de todo, será confirmar si “M. Rajoy” es “el perfecto conocedor de lo que había” y, sobre todo, si se refiere a Mariano Rajoy Brey, porque su partido lleva negándolo desde que salió el tema a la luz.




domingo, 21 de febrero de 2021

EIRA DO MUIÑO

 András, 21 Febrero de 2021

Será por dinero


Más de mil millones de euros en un AVE para viajar entre Madrid y Murcia en lo que, sin duda, no parece una obra esencial. Las prioridades en este país siguen sin estar claras, y el dinero se sigue dilapidando. ¡Cuánto dinero hay, y cuántas cosas se podrían hacer si lo supieran invertir!


Absorción a la vista


La derecha ha salido mal parada de las elecciones catalanas. Tanto el PP como Ciudadanos se tambalean. Mientras en el caso del primero es la continuidad del líder lo que se ha puesto en peligro, en Ciudadanos lo que se pone en cuestión es la propia existencia del partido. Parece cuestión de tiempo que acabe absorbido por el PP.


Así no, señora ministra portavoz


La calidad democrática del país mejoraría mucho si la portavoz del gobierno evitara justificar las gravísimas afirmaciones del vicepresidente referentes a que España es un Estado opresor, contextualizándolas en la campaña electoral catalana. Es decir, cómo estábamos en campaña, se puede decir lo que se quiera porque los ciudadanos son tontos, ¿no?. Señora ministra portavoz, Pablo Iglesias no hablaba así por estar en campaña, ya lo decía antes. Pero también es grave que desde el Gobierno se llame vocación de mejorar la calidad democrática a denigrar a las instituciones, a denigrar al Rey por hacer un discurso en el que urgió a las instituciones a hacer respetar la Constitución, o a denigrar al gobierno anterior por haber aplicado, de forma legítima y legal, el 155. Todo eso es Podemos, con campaña y sin campaña.


Más sobre la normalidad democrática


La normalidad democrática consiste en que, si la sociedad, representada en el Parlamento, entiende que las injurias a la Corona o que el enaltecimiento del terrorismo, no deben ser castigadas con cárcel, proceda a reformar el código penal, y lo haga ordenadamente y con plena normalidad democrática. Con la misma legitimidad que un Parlamento anterior legisló sobre el enaltecimiento del terrorismo y sobre las penas que acompañan a ese delito, este Parlamento actual, puede hacer una reforma igual de legítima. Más normalidad democrática imposible, lo que pasa que los partidos son los menos democráticos de todos.


El delito de odio también lo pueden reformar


Lo que ningún partido haya dicho hasta la fecha que quiera modificar, es el delito de odio, que también forma parte del código penal y que también está castigado con cárcel. Y castiga a quien promueve el odio y la hostilidad hacia otras personas por su ideología, por sus creencias, por su orientación sexual o por su raza. En este delito encajan como un guante las proclamas contra los judíos en boca de una neonazi, o las proclamas contra los “peperos” en boca de un ultra anti sistema que sueña con que le peguen un tiro en la cabeza a todo el que no piensa como él. ¿Por qué no se aborda esa reforma? ¿No será que a todos les conviene dejarlo como está para poder seguir jaleando cada uno a sus violentos?

viernes, 19 de febrero de 2021

Le falta todo

 András, 19 Febrero de 2021

¿Qué posibilidades tiene Pablo Casado de volver a ser candidato en unas elecciones generales tras el descalabro en Cataluña? ¿Será capaz de aguantar al frente del partido tras el sorpasso de Vox? No cabe duda de que Abascal le ha devuelto a Casado el golpe de la moción de censura, y le ha demostrado que en Cataluña no hay carencia de votantes de derechas, sino que el problema es el discurso y la falta de estrategia del PP. 


El golpe que le han asestado podría ser definitivo, y pasar a ser un partido irrelevante en Cataluña ya no es un imposible porque se han quedado apenas a ocho décimas de no tener representación parlamentaria. Han sido muchos años de desaires, de afrentas, de no querer entender a la sociedad catalana. 


Han sido muchos años de choque frontal con la sensibilidad catalana a pesar de tener a un presidente que hablaba su idioma en la intimidad.


Ahora hay ruido de sables en el partido, y no parece que haya un solo barón que confíe en el presidente. Es lo que tiene la política, que solo se apoya a los ganadores. La presión para que Casado haga cambios en la dirección va a ir en aumento, pero el problema es que, aún en el caso de plegarse, solo le servirá para aguantar algo más de tiempo al frente del partido, porque su etapa parece finiquitada. 


El PP viene dando tumbos desde antes de la moción de censura de Rajoy, pero la gestión de la campaña catalana por parte de Casado, las contradicciones en las que ha incurrido, las dudas sembradas y su aparente discrepancia “en diferido” con la dirección de su partido, le han dañado mucho, tanto internamente como de cara al electorado.


De nada le vale presumir de ser un partido con vocación de gobierno si es casi irrelevante en aquellas comunidades autónomas con mayor peso dentro del Estado, y dónde los nacionalismos son tan relevantes. Los partidos políticos se fundamentan en ideas, en estrategias y en modelos; y se apoyan en un verdadero líder para llevarlo todo a cabo, lo que pasa es que, de todo eso, el PP no tiene nada.


Publicado en PontevedraViva.com el día 19 de Febrero de 2021





lunes, 15 de febrero de 2021

Sputnik V

 András, 15 Febrero de 2021

Tanta broma hicimos con la vacuna rusa, y al paso que vamos igual al final nos  la tenemos que poner. Porque esta vacuna, con nombre de nave espacial, de la que todos se mofaban y repudiaban, ahora podría ser nuestra salvación. Al menos para algunos de nosotros. 


A la vacuna se reconoce una eficacia del 92%, tiene el aval de la comunidad científica, y ahora solo es cuestión de tiempo que la Agencia Europea del Medicamento la incluya como una más de las posibilidades para alcanzar la inmunidad de rebaño europea. Por cierto, considerarnos rebaño, es lo único que han hecho acertadamente hasta la fecha.


Si finalmente acabamos incorporando esta vacuna a nuestro calendario, se acabarán las dudas y, porqué no admitirlo, el prejuicio que se observaba por su procedencia. No es mentira que hace unos meses pesaba más este aspecto que el científico, al que no se les daba la credibilidad necesaria. Pues ahora igual nos salva a muchos, que seguimos esperando nuestro turno y a que las farmacéuticas del mundo libre y capitalista, sirvan primero a los que más pagan.




domingo, 14 de febrero de 2021

EIRA DO MUIÑO

 András, 14 Febrero de 2921

Brindis al sol


La alta dirección de BBVA, encabezada por su presidente y el consejero delegado, han decidido no cobrar la remuneración variable correspondiente al año 2020, y lo definen como un “gesto de responsabilidad” para solidarizarse con el sufrimiento que asola a la sociedad en un año marcado por la pandemia del coronavirus. Que estos señores ingresen 4 millones de euros en vez de seis no es ningún gesto de responsabilidad. Si quisieran realmente ser responsables con el sufrimiento ajeno, y además solidarios con quienes no llegan a fin de mes, podrían haber eliminado, por ejemplo, las comisiones que coba su banco. Eso sí que sería un acto de solidaridad. Lo otro, es un brindis al sol.


Torpes


ERC y PDCAT, que fueron incapaces de pactar un presidente cuando Torra fue inhabilitado, se atreven ahora a vetar al PSC. Pero no lo hacen en la retórica de la campaña, sino que lo han plasmado en un documento por escrito, en un nuevo gesto de incapacidad y de temor a perder la poltrona desde la que seguir engañando a todos los catalanes. Apuesto que ya tienen pensadas las excusas para romper el acuerdo desde mañana.


Se asustó


Pablo Casado se fue a una entrevista en una radio independentista, y ha dado uno de los pasos en falso más absurdos vistos en la política en mucho tiempo. Ha cometido un error, una metedura de pata en toda regla, porque se asustó por el ambiente en tierra hostil, en la cueva secesionista. En efecto, una cosa es decir que no tiene nada que ver con el PP de la corrupción, y otra muy distinta es afirmar que no está de acuerdo con lo que hizo su partido cuando él era portavoz del partido. ¿Si discrepaba de la línea que llevaba el PP, por qué no dimitió? Es un auténtico despropósito que demuestra que sus asesores son sus mayores enemigos. “Desde que yo estoy no ha pasado nada”, como si la aplicación del famoso 155, que es el trauma de los soberanistas, no le fuera a costar caro al PP, al de antes y al de ahora. Casado no puede renegar del pasado de su partido, tiene que asumirlo, reconocerlo y asimilarlo, solo así será creíble en su promesa de cambio.  


La cosa va de marcianos


La pandemia arrasa la tierra, y parece que se está más seguro en el espacio.  Por eso en apenas una semana se ha puesto en órbita un aparato de Emiratos Árabes y otro de China. Ambos giran ya alrededor del planeta rojo. No sabemos que nos podemos encontrar allí, pero si un marciano aterrizase estos días en Cataluña, se llevaría la impresión de que la mayor urgencia que tenemos es aclarar si vivimos en una democracia plena, en una democracia a medias o una democracia medio pensionista. La calidad de la democracia que tenemos puede ser discutible, sobre todo porque son los propios poderes del Estado los que se encargan de dañarla. Pero lo que no es discutible, es la intención interesada del vicepresidente del Gobierno para tratar de desacreditar al Estado español. Y por más que se repite, empieza a ser ya de mal gusto el asunto las deslealtades de Pablo Iglesias con el Estado.