viernes, 12 de febrero de 2021

El fantasma de Bárcenas

 András, 12 Febrero de 2021

Bárcenas ha vuelto. Ha vuelto para desestabilizar la tranquilidad del presidente del PP. Y ha vuelto a ser de nuevo “ese señor del que usted me habla”. Su fantasma amenaza con perseguir al PP durante mucho tiempo, y por mucho que en el partido se esfuercen en afirmar que ya no tienen nada que ver con él porque ahora la dirección es otra, en realidad no es así.


Casado ha llegado en este asunto hasta dónde ha podido, o mejor, hasta dónde le han dejado, porque sigue manteniendo en el partido a muchas personas de aquel PP, por eso tiene que seguir pagando por lo que hicieron en el pasado. Esa idea que tienen de que con un nuevo presidente se produce una catarsis y que todo se resetea para quedar en nada, demuestra que tienen una enorme confusión.


Porque nada es así, ni en los partidos políticos ni en la vida real. Las personas y las organizaciones heredan, y aunque no sean responsables de los actos anteriores, sí lo son de asumir las consecuencias que aquéllos pudieran acarrear. Entender esto sería aprender del pasado, todo lo demás, es marear la perdiz. 


Pablo Casado no tiene ninguna responsabilidad penal en el asunto, cierto, y podemos creernos que haya hecho propósito de enmienda y que incluso haya emprendido con su liderazgo un nuevo camino. Pero es igual de cierto que lo que sucedió en aquellos años es suficientemente grave como para que, tanto el partido como su presidente como responsable máximo, tengan que sufrir durante mucho tiempo ese dolor.


Y ese dolor, significa soportar la actualidad de los procesos judiciales pendientes. Por supuesto que lo deseable sería que los tiempos judiciales se correspondieran con los políticos, pero que no lo sean, no significa que se supriman las responsabilidades contemporáneas a quiénes tienen la responsabilidad de la dirección en estos momentos.


Además, no todo es tan antiguo, porque más allá de la financiación irregular y los papeles del extesorero, está el caso Kitchen, que es de anteayer, y que trata de una operación con el PP en el gobierno, urdiendo presuntamente una operación para obstaculizar una investigación judicial y evitar que las pruebas que Bárcenas tenía llegaran al juzgado. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 12 de Febrero de 2021



miércoles, 10 de febrero de 2021

A las puertas de otra bofetada

András, 10 Febrero de 2021


Los únicos que se juegan algo en las elecciones catalanas del domingo, son los propios catalanes. Eslóganes, frases vacías construidas con palabras huecas, pero la verdad, es que los candidatos dejan bastante que desear. ¿Son estos los representantes de la Cataluña europea? El nivel ha caído tanto como la imagen y el prestigio de la región. Algunos no son más que unos iluminados, otros profesionales de vivir de lo público, incluso los hay muy parecidos al que llevaba los cuernos en el Capitolio de Washington. 


Son solo gente que se juegan su interés personal, su puesto en la política, su salario, su cuota de poder en un mundo paralelo al real, y que no ven las elecciones como una oportunidad para aportar ideas que mejoran la vida de la sociedad, sino como la oportunidad para seguir manteniendo su rincón de poder. Ellos se juegan solo eso, intereses individuales.


En cambio, los ciudadanos, si votan o no votan, se están jugando su futuro, su crecimiento económico, la forma en la que saldrán de la pandemia los comercios, el empleo, los servicios públicos, la educación. Todo eso que el independentismo ha dejado de mirar para centrarse únicamente en saltarse las leyes.


Sin embargo, solo se habla de lo primero. Solo se dice que el riesgo es que gane Illa o ganan los otros, cuando lo importante es qué ganan los catalanes si gana uno o el otro. Nadie habla de eso, de propuestas, de modelo de gestión para solucionar los problemas de los catalanes. Solo hay una dicotomía, o ganan los catalanes, o pierden los catalanes. Porque como vuelvan a ganar los secesionistas, la bofetada que se van a llevar se oirá en las antípodas.


Cataluña podría quedad nuevamente deshecha. Ya está irreconocible por culpa de todo lo que ha hecho esta gente, pero va a quedar mucho peor si se pone el poder en manos de quienes no tienen programa porque todo lo reducen a estar o no estar ellos. No hay propuestas de educación, no hay propuestas de economía, no hay propuestas de crecimiento, no hay nada. Solo promesas de una tierra prometida que más bien es un limbo.

martes, 9 de febrero de 2021

Enemigo del Estado

 András, 09 Febrero de 2021

Ha pasado ya bastante tiempo desde que Pablo Iglesias insultó a los represaliados del franquismo y el presidente del Gobierno aún no ha hecho nada. Tenemos que entender, por tanto, que quien calla, otorga. Pablo Iglesias Turrión no puede continuar un minuto más formando parte del Gobierno, porque para ejercer el cargo se le deben suponer unos valores y unos principios de los que carece. Por eso el presidente Sánchez tendría que cesarlo de inmediato. Pero tranquilos, porque no lo hará.


Iglesias cree que Puigdemont y los exiliados durante el franquismo son comparables y, en sí misma, la comparación ya duele oírla. Pero él piensa que este paralelismo se cumple porque al político catalán "de alguna manera, se le ha jodido la vida para siempre por sus ideas políticas". ¿A cuántos exiliados cree Iglesias que les hubiera gustado tener una vida tan “jodida” como la que disfruta el golpista catalán en Waterloo?.


Pablo Iglesias también defiende la necesidad de conceder el indulto a los políticos catalanes presos porque eso es "velar por el interés del Estado”. Y  también cree que los líderes del procés deberían "estar, no solamente libres, sino representando la ciudadanía que les ha votado". Es decir, el vicepresidente reivindica la vuelta a las instituciones de los dirigentes independentistas que están encarcelados por haber sido condenados por gravísimos delitos contra el propio Estado, anteponiendo los intereses políticos de cada uno de ellos, al Estado de Derecho. 


Supongo que, aplicando este criterio, Pablo Iglesias tampoco hubiera visto con malos ojos dejar en libertad a Tejero tras el golpe fallido, para que, velando por los intereses del Estado, pudiera seguir representando a quienes pensaban como él y, porqué no, volver a intentarlo.


No me siento representado por quien defiende tales ideas, sectarias, condicionadas por sus propios intereses y, además, preñadas de mentiras y falacias. Sobre todo porque ocupa un cargo desde el que se supone que representa a todos los españoles, nada más y nada menos que la vicepresidencia del Gobierno de España.


Iglesias no va a dimitir porque nunca pensó llegar donde ha llegado, y desde ahí, se está convirtiendo en uno de los principales enemigos del Estado.


domingo, 7 de febrero de 2021

Elecciones catalanas, poco interés... de momento

 András, 07 Febrero de 2021

¿Alguien diría que estamos en campaña electoral? Pues estamos en plena campaña electoral en Cataluña, lo que pasa que se ha perdido aquello de las novedades y la pasión que los candidatos le suelen insuflar a este tipo de acontecimientos. No hay más que ver el entusiasmo que destilan Salvador Illa y Pere Aragonès, que son quiénes, a priori, más posibilidades tienen de formar gobierno, pero que también son los más aburridos.


Lo cierto es que la campaña ha ido avanzando y estamos ya en el fin de semana previo a que los catalanes vayan a votar. Cómo será de aburrido el asunto, que está teniendo más interés el trajín que se traen con qué van a hacer si finalmente los integrantes de las mesas electorales se niegan a formar parte de las mismas, es decir, cómo se garantiza que se puedan constituir las mesas de votación, que las propuestas de los candidatos, las promesas electorales, o las mentiras que suelen contar para convencer al votante.


Y no digamos ya, la poca importancia que se le está dando a las puñaladas que se vienen asestando los dos partidos que están gobernando actualmente y que se juegan, nada menos, que ser los únicos en enarbolar la bandera del independentismo. 


Pero lo que menos importancia está teniendo, son las proclamas que hacen los candidatos sobre con quien no van a pactar. Todos sabemos que la pregunta, a en sí misma, es absurda, porque las respuestas no lo son menos. Harán lo que les dé la gana y lo que les convenga a ellos. 


Digan lo que digan ahora, el lunes 15 nos estarán diciendo que los votantes han hablado y les han dicho con quién tienen que pactar, que suele ser justo con el que ellos decían que nunca lo harían. 


El poco interés que está teniendo la campaña catalana, se convertirá en urgencia cuando pase la jornada electoral y el independentismo vuelva a sumar lo suficiente para volver a gobernar. Entonces volverá el interés, cuando los secesionistas la vuelvan a liar en el Parlament.



viernes, 5 de febrero de 2021

La subasta de la salud

 András, 05 Febrero de 2021

Pensar en los más desfavorecidos, fomentar los servicios públicos, financiar la cobertura social y sanitaria universal, o poner por delante la protección de los más débiles, es un propio de una sociedad avanzada. En medio de la enorme tragedia que estamos viviendo, la solidaridad de quiénes la ejercen de forma altruista, o la organización del reparto de las vacunas para ocuparnos en primer lugar de los más vulnerables debe ser, por tanto, un motivo de orgullo como sociedad.


Sin embargo, la vida nos demuestra constantemente otra realidad. Por ejemplo, la que mercadea con bienes de primera necesidad o con medicinas, poniéndolas en el mercado a disposición del mejor postor, con el único objetivo de obtener el mejor rédito económico. 


El caso más reciente lo tenemos con el asunto de la vacuna del COVID, donde razones de mercado, muy hirientes y preocupantes, en los contratos firmados con las farmacéuticas, están poniendo en riesgo el ritmo de vacunación. Y no es la primera vez que ocurre, porque en esta pandemia ya hubo un mercadeo con los respiradores y con las mascarillas. 


¿Por qué está fallando la provisión, en cantidad y en tiempo, de las vacunas? Porque asistimos a una subasta. A la subasta de la salud, donde hay algunos países que pagan más que otros y consiguen hacerse con mayor número de dosis y con más rapidez.


¿Por qué no hay una intervención pública para casos de emergencia como el que estamos viviendo? En EE.UU, por ejemplo, disponen respecto de las farmacéuticas privadas, de algunas normativas de intervención para casos extremos y de emergencia. ¿Por qué carecemos en la Unión Europea de algún tipo de legislación parecida para que la salud pública prevalezca, por una vez, sobre la economía? 


No es admisible que, con el sufrimiento colectivo que se está produciendo en todos los países europeos, además de en otros, exista una opacidad tan grande respecto de los contratos con las farmacéuticas y que, además, sin una explicación cabal, y que resulte cierta, se estén disminuyendo los suministros de las vacunas y aplazando los envíos de las remesas. ¿Dónde están las vacunas que tenían que venir a Europa? ¿Por qué la Unión Europea no se interesó por otras vacunas? ¿Por qué no diversificó su compra? 


Los científicos han hecho un trabajo impresionante, consiguiendo en menos de un año una vacuna contra un nuevo virus. Pero los científicos trabajan para multinacionales insaciables, que solo buscan ganar dinero aunque sea a costa de vidas humanas y cuyo único fin es obtener los mayores beneficios económicos. Estamos, de nuevo, en una intersección entre la geopolítica y los intereses de la ciudadanía, y en esta dicotomía, siempre ha ganado, y siempre ganará, la economía. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 05 de Febrero de 2021





jueves, 4 de febrero de 2021

¡Póntela!

András, 04 Febrero de 2021


Antes de la pandemia, cuando veíamos a alguien con mascarilla solíamos pensar dos cosas; que se trataba de alguien muy enfermo, o que era asiático. Porque eran ellos los que, en un acto de responsabilidad social y para evitar riesgos de contagios, las venían utilizando de forma habitual. Nos decíamos: “¡qué rara es esta gente! Ahora pensamos: ¡cuánta razón tenían!


Desde que tenemos encima esta crisis sanitaria, las mascarillas se han convertido en el bien más preciado de las farmacias y, ahora también, sirven como reclamo a los negocios que necesitan potenciar sus ventas. La "nueva normalidad" viene con mascarilla incorporada y todo aliciente para estimular su uso es bienvenido.


Por tanto, ya sea mediante colores, diseños, logos o consignas políticas, la tendencia es ir rompiendo poco a poco la fría homogeneidad que tenían asociadas hasta ahora. Para algunos formarán parte de su fondo de armario, contrastando o yendo a juego con su estilo, y para otros seguirán siendo simplemente un objeto práctico.


Y es que si la mascarilla ha llegado para quedarse con nosotros durante un largo periodo de tiempo y, aunque a medio plazo se pudiera relajar su uso, ya no nos parecerá extraño verla ni utilizarla. Al menos pues, que nos ayude a diferenciarnos del resto, que se convierta en algo más personal. Una manera de intentar humanizar y darle un aspecto algo más amable a lo que no deja de ser una tragedia.


Hay mascarillas patrióticas, reivindicativas, solidarias o, simplemente, diseñadas para darnos un aspecto un poco más alegre, un toque de color a la cara, y parece que es solo cuestión de tiempo que las mascarillas se convirtieran en un accesorio de moda.


Y no pasa nada por ello, siempre y cuando no exista el peligro de perder el foco y que sean un complemento más en el que prime la apariencia por encima de la seguridad.


lunes, 1 de febrero de 2021

La soledad de ERC

 András, 01 Febrero de 2021

El presidente del Gobierno de España, que se debe a todos los españoles y debe velar por los intereses generales, ha antepuesto los del partido a los de todos. Con la intención de que el efecto Illa les pueda devolver algo del poder que tuvieron en el pasado en Cataluña, ha descuidado la gestión de la pandemia. No escapa a nadie que la negativa a atender las peticiones de las Comunidades Autónomas solo atendía a un interés, que no era otro que no afrontar ningún cambio antes de que el ministro abandonase el Ministerio para dedicarse plenamente a la carrera por la presidencia de la Generalitat.


El PSOE quiere ganar las elecciones en Cataluña, y para ello deberá derrotar a uno de sus aliados en el Parlamento español, Esquerra. ¿Cómo les sentaría a los secesionistas perder las elecciones a manos de quien es uno de sus principales valedores en todo este proceso del procés? Posiblemente creerán que existe algún tipo de complot contra ellos, y se conformen con obtener un resultado discreto y que los colegas encarcelados sean indultados por el mismo Gobierno que ahora hace todo lo que puede para que el efecto Illa no se diluya.


ERC está entre la espada y la pared. Por eso trató de dejar sin efecto la convocatoria de las elecciones. Porque teme quedarse sin todo lo que ha logrado hasta ahora. Cuando ya se habían librado de los de Puigdemont, y parecía que se iban a quedar como los únicos representantes válidos del independentismo, el PSOE les atesta este navajazo. ¿Cómo van a explicar a la masa “indepe” este engaño, después de todo el apoyo que le han dado en Madrid?