lunes, 21 de diciembre de 2020

Dos dudas, a golpe de lunes...

András, 21 Diciembre de 2020


Efectos secundarios 


Se ha iniciado el proceso de vacunación del coronavirus en varios países. Después de Rusia, los primeros europeos han sido los británicos, y ya se esperan las primeras dosis para nuestro país en pocos días. ¿Nadie tiene curiosidad por saber cuáles son los efectos secundarios de la vacuna, esos que sus desarrolladores ya conocen pero no nos han contado para no crear más pánico? Posiblemente estén trabajando ya en el tratamiento para los efectos de la vacuna porque, cualquier empresa que se precie es previsora, y las farmacéuticas no dan puntada sin hilo.


Siguiendo la tradición 


Si los partidos políticos no actuasen como si fueran sectas, si no viesen en el adversario un enemigo, si fueren vocacionales y su único objetivo consistiera en buscar el bien común, no habría una manifestación contra cada ley educativa que se aprueba. Ya es una tradición, tras la nueva ley, protestas y manifestaciones en contra. Por eso, sí la ley de educación fuera una prioridad para todos, la próxima saldría de un consenso mayoritario, unánime si fuese necesario, y no se levantarían de la mesa de trabajo hasta que todos estuvieren de acuerdo. Pero tranquilos, que eso no va a ocurrir y, en cierto modo, es un alivio para muchos...

domingo, 20 de diciembre de 2020

¡Que pase la Navidad donde quiera!

András, 20 Diciembre de 2020


El Rey emérito ha abonado a Hacienda casi setecientos mil euros para regularizar su situación fiscal. ¿Si alguien realiza una regularización fiscal, es porque ha cometido alguna “irregularización”, no? Eso parece evidente...


En sí misma, toda regulación fiscal voluntaria trae consigo dos efectos. Por un lado, el reconocimiento de una deuda por incumplimiento de la legislación tributaria; y por otro lado, dependiendo del momento en que se realice, se pondrá en marcha la sanción administrativa correspondiente, o la acción penal que se pudiera derivar del acto. Veremos en qué momento ha realizado el emérito la suya.


¿Y qué problema hay en reconocer que ha utilizado fondos opacos de dudoso origen y que se lo escondió al fisco? ¿Por qué le tienen que poner paños calientes a algo que no tiene vuelta de hoja? Él mismo, con su regularización, lo ha reconocido. Sin embargo, ante una evidencia tal, los políticos se limitan a poner excusas y a decir obviedades para tratar de encandilarnos con milongas absurdas. Por no hablar de la propia Casa Real, que alguna explicación debería ofrecer, no en vano se trata del anterior Jefe del Estado, padre del actual Rey.


La realidad es que Juan Carlos ha defraudado a Hacienda, pero lo único que parece importar es si vendrá o no a España a pasar la Navidad. Lo cierto es que no pinta nada en los Emiratos Árabes, que tiene que venir a España a dar explicaciones y a ponerse al servicio de la justicia. ¡Y que pase la Navidad con quién y dónde quiera!


sábado, 19 de diciembre de 2020

Siempre es el momento

 András, 19 Diciembre de 2020


Cuando un partido político no está de acuerdo con un proyecto de ley que el adversario propone, suele decir que no es el momento para su debate. Y ocurre, sobre todo, con aquellos temas en los que, en realidad, no es que no estén de acuerdo, sino que, a pesar de ser sabedores de que existe una amplia mayoría de la sociedad que las vería con agrado, se ven condicionados por una serie de ataduras morales que no les permiten unirse a la mayoría social. 


Le pasa mucho esto al PP, por su hipoteca moral con la Iglesia. Estoy convencido de que muchos de sus dirigentes están a favor de la eutanasia o del divorcio, pero se ven obligados a defender la idea contraria. Y precisamente eso, es lo peor que tiene la política, deberse a una orden superior sin que uno pueda, como diputado por ejemplo, defender su propia idea o, mucho mejor, la de sus votantes, que es a quienes deberían deberse únicamente. 


Aquí entraría en juego el sempiterno debate sobre el sistema electoral que tenemos y la forma de elegir a nuestros representantes; otra reforma necesaria desde hace mucho tiempo pero que, como tantas otras, está frenada por los intereses partidistas.


Posiblemente hagan en el PP estudios de lo que se están perdiendo por no apoyar estas leyes que tantos avances sociales nos traen y que nos ponen a la vanguardia de la Europa más avanzada. ¿Ganan más contentando a la parte más retrógrada de la Iglesia, o sería mejor tratar de captar a los votantes más centrados de la izquierda? ¿Cuánta gente votaría al PP si mantuvieran una postura más cercana a sus socios europeos en estos asuntos?


Por cierto, para la ampliación de la democracia, para legislar en derechos sociales, en normas que defiendan y reconozcan a las minorías, nunca es mal momento. Todo lo contrario, siempre es momento para mejorar la calidad de vida y avanzar en derechos. Salvo que los señores del PP se refieran a que no es el momento porque ya vamos tarde. Entonces si que tienen razón en que no es el momento.


viernes, 18 de diciembre de 2020

No se preocupen, la eutanasia no será obligatoria

 András, 17 Diciembre de 2020

Parece ser que, por fin, vamos a tener en España una ley de eutanasia y, afortunadamente, con una amplia mayoría política. Sin embargo, como cada vez que avanzamos en derechos, surgen voces de ultratumba que se niegan a aceptar el progreso y prefieren que sigamos atados a un pasado oscuro y tenebroso. Por eso hay quien habla de ley siniestra que lo que hará será dar carta blanca al Gobierno para matar gente.

Lo que es siniestro es el marco jurídico vigente, que penaliza con cárcel a los que ayudan a otros a morir, calificándolos de cómplices, como si estuvieran cometiendo un asesinato, y como si para ellos no fuera suficiente castigo tener que actuar de esa manera con una persona a la que quieren.

También es siniestro que salgan los Torquemada de turno blandiendo antiguos códigos penales y pidiendo que se castigue al suicida, como si la propia muerte no fuera ya castigo suficiente. Y no digamos ya lo siniestro que es la mentalidad de la Iglesia, que excluía a los suicidas de los cementerios.

Conviene aclarar, para los que no se quieran enterar, que la eutanasia, igual que el divorcio, el aborto, o el matrimonio entre personas del mismo sexo, no es obligatoria, que son derechos que forman parte del ámbito de la ética y de las decisiones personales de cada individuo, por eso se deben regular con una ley que garantice la viabilidad de esas decisiones personales e individuales.

Pero en esta sociedad en la que vivimos, donde la religión aún conserva demasiada influencia, tenemos todavía mucho que avanzar para superar ciertos miedos que nos han ido metiendo en el cuerpo durante tantos años. Primero, porque consideran que la vida es un regalo de Dios, y segundo, porque aprovechan la circunstancia del que está agónico para demostrar hasta qué punto se puede prolongar una vida, cuando ni siquiera la persona que es objeto del experimento lo ha reclamado.

Esa idea que tienen algunos de aplicar los cuidados paliativos hasta dónde haga falta, eso de probar hasta dónde resiste un cuerpo humano, como una forma casi de desafiar a Dios, quedará también para la decisión individual de cada uno.

Los avances en derechos sociales son inevitables, y solo el PP y Vox van a quedar retratados como los únicos que están en contra, por defender una posición confesional y oscurantista. Igual que lo han hecho con otros derechos que la izquierda nos ha traído. ¿Dónde estaría España en derechos sociales si gobernara la derecha?

Podrá, en esta ocasión Sánchez, decir que se vuelven a mostrar como una derecha rancia y anticuada respecto a cuestiones sociales, y tendrá razón. Porque Vox y el PP van a ser los únicos que disientan del resto de la Cámara y también de la propia sociedad española que, en términos mayoritarios, está a favor de la despenalización de la eutanasia.

Publicado en PontevedraViva.com el día 18 Diciembre de 2020



jueves, 17 de diciembre de 2020

A las puertas de un nuevo error

 András, 17 Diciembre de 2020


Se prepara una nueva desescalada pensando en la Navidad y, nuevamente, vamos a cometer el mismo error. Primero fue pensando en las vacaciones de verano, y ahora en las navideñas. 


La desescalada o, en castellano entendible, la relajación de las medidas para evitar los contagios de coronavirus, debe hacerse cuando los resultados sean buenos, cuando se haya reducido al mínimo el riesgo de contagio comunitario, y cuando se empiece a vacunar a la gente de forma masiva. Todo lo demás son parches, pasos atrás, porque sigue habiendo contagios, muertes, municipios confinados... sin embargo, ya están pensando en abrir el grifo para celebrar la Navidad.


Dicen que lo hacen pensando en la economía pero, ¿alguien ha valorado el coste de abrir y cerrar constantemente? Vamos haciendo la goma para contraer y expandir las restricciones, en vez de mantener una línea, más o menos dura, pero continua. Eso daría más resultado que estar todo el tiempo yendo hacia delante y atrás. 


Si la cosa no fuera tan seria, estaríamos caricaturizando expresiones como “parece que nos vamos haciendo a la idea de que estas serán unas navidades diferentes”. ¿Pero es que alguien pensaba que serían como las de siempre? ¿Quién es el ingenuo que pensaba que, con la que tenemos encima, en navidad todo iba a ser diferente? Exceptuando al gobierno, obviamente...


Nos tratan como a niños pequeños, ingenuos, que se creen todo lo que les cuentan. “Si os portáis mal, les diré a los presidentes autonómicos que os endurezcan las medidas”, parece decir el presidente del Gobierno. Desde la primavera sabemos que las navidades serían diferentes, no solo las navidades, sino la vida. Y algún día acabaremos llegando de nuevo a la normalidad, pero tardaremos años. Que nos lo digan claro, ¿qué problema hay? ¿Por qué tratan de confundirnos? 


Sinceramente, peor que la incompetencia de algunos dirigentes, es pensar que nos tratan a todos como ingenuos, y no todos lo son.


miércoles, 16 de diciembre de 2020

La razón y la voz

András, 16 Diciembre de 2020


La mejor forma de negar unos hechos y pasar desapercibido por la vida, es ponerse al frente de la manifestación de la idea contraria a la que uno defiende. Por ejemplo, si eres un racista y vas a una manifestación a favor de la igualdad de derechos y de razas, es más difícil que piensen en ti como uno de ellos. 


Esta forma de actuar tiene mucho que ver con aquellos que suelen defender posturas extremas en la vida, de derechas o de izquierdas, porque necesitan pasar desapercibidos, y se diluyen entre las multitudes de las mayorías.


Y eso es, precisamente, lo que hace el nieto de Franco, ponerse al frente de la manifestación a favor de la democracia para esconder sus verdaderas intenciones y, de paso, presentarse como una víctima. Por eso se permite el lujo de hablar de juicios injustos contra él y su familia, de persecución y de derechos pisoteados. Y es normal que piense así viniendo de dónde viene. No en vano, su formación siempre ha sido para la democracia y la igualdad, y cuando su abuelo era el Jefe del Estado, todos los juicios tenían lugar con las más estrictas garantías procesales y sin ningún tipo de persecución ideológica. 


Es lo que tiene la democracia, que respeta a todos por igual. Ahora todos tenemos voz aunque no nos asista la razón; y antes, tenían motivos y razones, pero les faltaba la voz.


sábado, 12 de diciembre de 2020

El Gobierno y el cuento de la lechera

 András, 12 Diciembre de 2020


Cumbre de gobernantes europeos con varios asuntos atascados sobre la mesa. Confiaban en llegar a un acuerdo para desbloquear el tema de los presupuestos de la Unión Europea para los próximos años, y el famoso fondo de recuperación, al que ha confiado el gobierno de España la recuperación económica de nuestro país. 


Todo estaba en manos de los gobiernos polaco y húngaro, que estaban en contra de supeditar el manguerazo de dinero a tener que pasar un test de calidad democrática. La verdad es que, bien pensado, eso de tener que superar una prueba en la que se mide la calidad de las democracias para llegar a acuerdos es, cuando menos, surrealista. ¿Cómo lo arreglaron? Fácil, diluyendo las consecuencias de no superar el examen para que no sirva para nada no pasarlo. 


Entre tanto, el gobierno de Pedro Sánchez respira un poco, porque sus presupuestos, los que ya se han aprobado en el Congreso y que se están tramitando en el Senado, dependían demasiado del fondo de recuperación. Unos presupuestos que, según lo que dicen los entendidos, se basan en estimaciones de ingresos (demasiado altas), y en previsiones de gastos (demasiado bajos).


Por eso el evaluador autónomo de los números que elabora el Gobierno, lo que llaman la unidad fiscal independiente, explicó que solo en el mejor de los escenarios posibles, el más optimista, se podrían cumplir las previsiones del Ejecutivo. 


Cómo lo verá el Gobierno, que fían a esta campaña de Navidad buena parte de la recuperación económica. Con la que está cayendo y con medidas restrictivas de movilidad que afectan al consumo una semana y la otra también, y ahora dicen que esta campaña va a ser un punto de inflexión...