sábado, 14 de abril de 2018

El Máster de Cifuentes

Pontevedra, 13 Abril de 2018

A Cifuentes le han regalado un Master. ¿Qué necesidad tenía de hacer algo así? ¿Por qué ha manchado la imagen de todos los que han conseguido un Master por méritos propios? Lo peor ya no es que esta señora nos mienta, sino la corrupción que aflora en la Universidad pública con tratos de favor a políticos. En cualquier país serio, un político envuelto en una polémica como esta y sin demostrar con documentación que todo es mentira, en dos semanas ya habría dimitido. Pero estamos en España, y aquí, los políticos se sienten endiosados y ungidos por un halo de impunidad que les permite hacer lo que les da la gana. Mienten, manipulan y, de vez en cuando, también roban. Cristina Cifuentes lo que nos ha robado no es dinero, sino la dignidad a todos los que hemos hecho un master y estábamos orgullosos de ello. Porque parece que los regalan.

viernes, 13 de abril de 2018

Máster en caradura

Pontevedra, 13 Abril de 2018

A Cristina Cifuentes la han pillado con el carrito de los helados, y le ha explotado en la cara la transparencia de la que tanto presume porque ha hecho algo realmente vergonzoso; ha manipulado su currículum y le ha mentido a los españoles con una caradura asombrosa.Tiene un título, pero no lo ha obtenido por sus méritos, se lo han regalado.

Pero no pasa nada, ella ya ha dicho que no piensa dimitir y que va a resistir lo que haga falta. Su estrategia es la del PP, la que le enseñaron en el partido, la qué le funciona y la que utiliza su jefe. Dejar pasar el tiempo hasta que los problemas se diluyen, o hasta que le explota otro caso a un compañero y tapa el tuyo. Esa es la estrategia de los políticos en general y la que los del PP dominan de forma particular.

Porque ese Máster, el de la caradura, lo imparte la Universidad del PP,y todos lo aprueban con nota. Allí aprenden a dominar técnicas como la resistencia a la presión, a vivir en una realidad paralela, a ponerse de perfil como si la cosa no fuera contigo, a matar al mensajero o minimizar los errores propios agrandando los de los adversarios.

El caso es que la estrategia le estaba funcionando. Logró echarle el muerto a la Universidad y presentarse como la víctima de una trama. Logró que Ciudadanos se viese ante la tesitura de tener que fotografiarse con Podemos en una moción de censura. Y logró el abrazo del presidente del partido en la convención popular. Pero la bola se ha hecho tan grande, hay ya tantas voces que la desmienten, queal final Cifuentes se ha convertido en una moneda de cambio del partido,que la sostiene solo hasta ver cuál es el mejor momento para entregar la pieza y minimizar el coste político. 

¿Qué necesidad tenía de hacer algo así?¿Ha sido Cristina Cifuentes víctima del ansia de titulitis que le entra a algunos políticos para justificar su preparación para el cargo? En cualquier país serio, un político envuelto en una polémica como esta y sin demostrar con documentación que todo es mentira, en dos semanas ya habría dimitido. 

Pero estamos en España, y aquí, los políticos se sienten endiosados y ungidos por un halo de impunidad que les permite hacer lo que les da la gana. Mienten, manipulan y, de vez en cuando, también roban.

Cristina Cifuentes lo que nos ha robado no es dinero, sino la dignidada todos los que hemos hecho un Máster y estábamos orgullosos de ello. Porque parece que los regalan.

Publicado en PontevedraViva.com el día 13 de Abril de 2018


domingo, 8 de abril de 2018

Pensamientos desde TAPDELLO (154)

Tapedello, 08 Abril de 2018

La diputada Quinteiro

La diputada de En Marea Paula Quinteiro, quiso imponer su condición de diputada ante la policía local de Santiago. Ella se descalifica con esta actuación, pero también aquellos que la defienden, la justifican o, simplemente miran para otro lado aludiendo a que se trata de un hecho menor. En política siempre se trata de hechos menores cuando son casos propios. ¿Es un hecho menor que una diputada trate de impedir la acción de la policía haciendo valer su condición de diputada? ¿Qué se ha creído esta señora qué es un diputado? Lo que se demuestra es que todos son parecidos (por no decir iguales), y cuando se ven con el poder, tratan de utilizarlo en beneficio propio cada vez que pueden. Unos roban dinero público y otros simplemente creen que van por la vida con todos los privilegios.

En este caso, la señora Quinteiro pensó que por ser diputada podía ir por ahí haciendo lo que le viniese en gana, acompañada de unos energúmenos que habían bebido más de lo que pueden soportar y todo ello, sin que la policía les pueda tan siquiera, pedir su identificación. Por cierto, ¿qué dirían los de En Marea si Paula Quinteiro fuera una diputada del PP o del PSOE? 

Ignorantes

Los dirigentes de En Marea y el BNG hablan de Estado opresor y rechazan la detención de Puigdemont. ¿Qué proponen para los que son perseguidos por la justicia por haber cometido presuntamente graves delitos?

Misma matraca

Seguimos igual. A los independentistas no les importa nada, al menos nada que sea real. Solo les importa el mundo de ficción en el que viven, sus propios intereses. De nada sirven las leyes, ni las elecciones que les demuestren que en Cataluña no hay una mayoría independentista. Una mayoría que, se existir y de ser amplia, incluso podría justificar la algarada y tomar el camino recto. Pero no es así, y ellos, simplemente van a lo suyo. 

Notición

El notición es que a Puigdemont no lo van a juzgar en España por rebelión en caso de que sea extraditado a nuestro país desde Alemania. Solo podrá ser juzgado por desobediencia y malversación. ¡Qué alivio! Y claro, como esos son los delitos de andar por casa para los políticos, pues no pasa nada.

Ciudadanos igual que todos

Ciudadanos igual que todos porque no hace política, solo hace números, cuentas para analizar los resultados de todas las encuestas. Y eso es lo que le impide tomar decisiones y cumplir lo que promete, por miedo a que los que responden a las encuestas, en un momento dado se sientan ofendidos y dejen de marcar su casilla. Por ese motivo no van a apoyar la moción de censura contra Cristina Cifuentes en Madrid. Porque no les conviene. A poco más de un año para las elecciones autonómicas, no quieren desgastarse poniendo a un presidente socialista y con el apoyo, además, de Podemos. Es decir, como todos los partidos, su único interés es partidista y electoralista, porque si pensaran en los madrileños, y cumplieran sus promesas, retirarían su apoyo al PP en el gobierno de Madrid.

viernes, 6 de abril de 2018

Chantaje

Pontevedra, 06 Abril de 2018

El Gobierno ha presentado unos presupuestos que, en el mejor de los casos, solo estarán vigentes durante seis meses. 

De momento se trata únicamente de humo, intenciones y, sobre todo, promesas para que los jubilados, los funcionarios, y lo que ellos llaman la clase media trabajadora, enfríen sus reivindicaciones y les vuelvan a votar. Es decir, se confirma una vez más el uso de los presupuestos generales del Estado como arma electoralista, algo que, por más que repetido, no deja de ser una auténtica manipulación.

El caso es que para que entren en vigor, hace falta una mayoría parlamentaria que los ratifique, y ahí es donde está el problema, porque no la hay y hacen falta pactos. Pero como tenemos un Gobierno incapaz de pactar con nadie, nuevamente tendrán que pasar por el aro nacionalista, algo que podría evitarse si el PSOE dispusiera del sentido de Estado del que presume.

El problema es que los socialistas, igual que que el Gobierno, solo ve en este asunto un instrumento electoralista como otro cualquiera, y no habrá más remedio que echarse en brazos de los nacionalistas vascos.

Es verdad que el Gobierno pretende responsabilizar al PSOE de que los presupuestos no se aprueben, pero son todos culpables; el Gobierno por no pactar y la oposición por su cerrazón partidista. Y al final, los que pagan la factura y las consecuencias son los de siempre.

¿Por qué PP y PSOE no acuerdan los presupuestos antes de aprobarlos en el Consejo de Ministros sabiendo lo que puede ocurrir? 

¿Y por qué el PSOE no da su apoyo a medidas que recoge en su propio programa electoral? ¿Por qué no puede un gobierno en minoría pedir ayuda a la oposición? ¿Es que solo saben gobernar si tienen mayoría?.

La consecuencia es que habrá que someterse al chantaje nacionalista,que de nuevo pondrán la soga al cuello del gobierno de turno, sabiendo que, en realidad, a quien se la ponen es a todos los españoles.

El PNV pactó con el gobierno los presupuestos de 2017 y a tenor del millonario regalo recibido, se daba por entendido que lo mantendrían en 2018, pero como siempre, los nacionalistas son insaciables y ahora condicionan el nuevo apoyo al levantamiento del 155 en Cataluña, que sabiendo que no depende del Gobierno que tal cosa ocurra, tratarán de canjear por más dinero. Tontos no son.

¿Hasta cuándo se van a permitir estos chantajes? ¿Por qué PP y PSOE no pactan unos presupuestos y le dan una patada en el culo a los nacionalistas vascos? 

Ya está bien de tanta sumisióna quienes solo ven su interés propio y son desleales con el Estado e insolidarios con el resto de españoles. 

Publicado en PontevedraViva.com el día 06 de Abril de 2018


viernes, 30 de marzo de 2018

Cuestión de fe

Pontevedra, 30 Marzo de 2018

Con la llegada de la Semana Santa, el procés ha entrado en su particular Vía Crucis. Los líderes independentistas, que prometieron al pueblo la República Catalana, están hoy más tocados que nunca, y como los cristianos en la época romana, se encuentran fugados o encarcelados, y ya solo les queda tener fe para que la justicia española sea lo más benevolente posible.

Definitivamente, el procés está dando sus últimos coletazos, y en tres días se han precipitado los acontecimientos. Primero naufragó la investidura de Turull y la CUP hizo saltar por los aires el bloque independentista. Al día siguiente fue procesado el gobierno que quiso dinamitar el Estado, y el juez los envió a prisión preventiva. Ese mismo día, la cuenta de fugados aumentó con la huida de Marta Rovira. Luego, el presidente del Parlament anuló el pleno de investidura por temor a incurrir en un posible delito. Y la guinda la puso el domingo la policía alemana deteniendo a Puigdemont. Más no se puede pedir.

La detención de Puigdemont debería significar un punto de inflexión, porque él es la gran estrella de todo este circo. El gran actor principal que entró por la puerta de atrás, pero que pronto se erigió como el Mesías a quién seguir. Se convirtió en un experto en burlarse del estado español, en ponerlo en evidencia y ridiculizarlo. Primero, escapando de la justicia, y después paseándose por Europa sin problemas. Al menos eso era lo que pensaba él hasta que cayó en la trampa que el juez le tenia preparada. Todo era cuestión de tiempo, y finalmente el pájaro cayó en la jaula y con él, lo que quedaba del procés. A Puigdemont le cabe el honor de cerrar la función.

Aunque no lo digan, este nuevo escenario es el que añoraban algunos independentistas, al menos los más sensatos, que saben que la ruptura unilateral no les lleva a ninguna parte, y que Puigdemont hace tiempo que se ha convertido en un estorbo que estaba condicionando cualquier solución. Ahora debería abrirse un nuevo tiempo en el que se mire hacia delante y, de una vez por todas, se haga política. Un tiempo en el que todos tienen algo que perder para acabar ganando.

¿Pero es esto posible? Es difícil de creer, y probablemente lo único que nos quede sea la fe. A los constitucionalistas para que los independentistas recuperen la cordura, y a los independentistas para que Puigdemont resucite y los conduzca a la tierra prometida.

Publicado en PontevedraViva.com el día 30 de Marzo de 2018


domingo, 25 de marzo de 2018

Pensamientos desde TAPEDELLO (153)

Tapedello, 25 Marzo de 2018

Doble moral

Un diputado del PDeCAT en el Congreso le dijo al presidente del gobierno que tenga sentido de Estado en un debate sobre las pensiones de viudedad. Tiene narices, que uno de estos que han estado a punto de hacer saltar el Estado por los aires le pida ahora al Gobierno lo mismo de lo que ellos adolecen. Es lo que tiene la política, que se puede decir cualquier cosa sin ruborizarse por ello.

No era el momento

El momento escogido para celebrar el debate sobre la prisión permanente revisable es un error enorme. En el momento en que se acaba de asesinar a un niño de 8 años, con la sociedad con la piel como escarpias por este asunto, que los políticos (todos) aprovechen para celebrar este debate ahora es vomitivo, bochornoso y, a todas luces, de un aprovechamiento político lamentable. Solo se puede entender el momento elegido por intereses partidistas de ellos, porque para la sociedad no puede traer nada bueno. Este tipo de debates, para hablar de temas tan sensibles, no se pueden celebrar en estas condiciones, hay que mantener distancia.

Sensacionalismo

Por cierto, los detalles de la investigación policial del niño asesinado en Almería solo interesan a la propia policía, y como mucho, a la propia familia. El hecho de que la Guardia Civil salga a los medios a contar los pormenores de la investigación y entrar en detalles y definiciones con juicios y calificaciones sobre la personalidad de la asesina, no es más que revolver en la basura y dar combustible para que los programas especializados en el sensacionalismo más radical, tengan audiencia y materia. ¿A quién le importa si la asesina era fría, posesiva, egocéntrica y manipuladora? Solo a quienes buscan hurgar en la basura de las personas, sean asesinas o no lo sean.

El retrovisor

¿Qué necesidad hay a estas alturas de promover la derogación de la Ley de Amnistía aprobada hace más de cuarenta años? Esa es la intención de Podemos, Bildu y otros adláteres de éstos en el Congreso. ¿Es que no tenemos problemas más importantes que resolver? ¿Vamos a estar toda la vida mirando por el retrovisor al pasado? Si estos partidos tuvieran otras cosas más importantes que hacer o se dedicaran a lo que realmente importa a los ciudadanos, no estaría con estas cosas tan absurdas a estas alturas de la película.

A vueltas con la AP-9

Los trámites para liberar el pago del peaje de la AP-9 en el tramo entre Redondela y Vigo concluirán en julio. Entiendo que es esa la fecha a partir de la cual ya no será necesario pagar el peaje. Todo ello varios meses después de que lo hubieran anunciado los políticos a bombo y platillo. Sin embargo, no creo que ocurra lo mismo con la subida anunciada por motivo de las obras de ampliación del puente de Rande, y todo ello a pesar de los actos de inauguración de la plana mayor del PP. Tres meses después, las obras continúan. Nunca entenderé eso de inaugurar sin acabar las obras. Pero a la gente no le importa.

Doble coste

La huelga de justicia la vamos a pagar los de siempre. Es decir, los ciudadanos que pagamos impuestos. Y lo haremos doblemente. Primero por pérdida de servicio durante el tiempo que dura la huelga, en algunos casos difícilmente cuantificable en dinero. Y en segundo lugar económicamente, porque vamos a pagar la subida salarial que finalmente les hagan a los huelguistas. Así da gusto.

Circo mediático

Están de moda los programas en los que se lleva a unos cuantos ciudadanos de a pié para que hagan preguntas a los políticos. ¿Es que no saben hacerlo los periodistas?

Las mujeres del PP

¿Cómo se puede ser mujer, pertenecer al PP y no estar de acuerdo al cien por cien con las reivindicaciones de las mujeres? Ponen por delante de su condición femenina su ideología. Allá ellas…

viernes, 23 de marzo de 2018

Debate contaminado

Pontevedra, 23 Marzo de 2018

Hay ciertos debates que conciernen a cuestiones de Estado, que deberían estar por encima de los intereses partidistas y, sobre todo, no utilizarse con fines electorales. Esto es lo que se debería hacer en una democracia avanzada, madura y moderna, con políticos que estén a la altura de las circunstancias. Pero eso es precisamente lo que no pasa en España, por desgracia para todos.

Las pensiones, por ejemplo, son un problema de Estado que requiere de la acción e implicación de todos los actores políticos, sin electoralismo. Lo mismo ocurre con la reforma del código penal, que requiere de un consenso transversal. Mientras este tipo de asuntos estén expuestos a las emergencias electorales de unos y otros, el debate será una auténtica degeneración, improductivo y que solo servirá para generar odio entre diferentes bandos.

Lo hemos visto en el presunto debate que se celebró en el Congreso para tratar el tema de la cadena perpetua (lo los partidos de derechas pretenden disfrazar con la denominación edulcorada de prisión permanente revisable). En ese pleno, el representante del PP brindó su discurso a los padres de las víctimas que estaban en el hemiciclo, lo que significa una intoxicación rastrera del debate. A ello hay que añadir el megáfono con el que el representante del PSOE respondió, con un discurso mitinero, más propio de una asamblea del partido que del Congreso de los Diputados.

Ciudadanos, en poco tiempo ha cambiado radicalmente de postura y ha pasado de referirse a ella como una demagogia justiciera, a defenderla solo porque las encuestas le dan favorables y necesita sumar votos. Y lo de Podemos no tiene nombre, un partido que presume de su carácter asambleario, pero que en este asunto no se atreve a realizar la consulta, no vaya a ser que obtengan la respuesta que no desean oír.

El debate político no puede ser esto. No puede ser un elemento que ayude a aumentar la psicosis nacional de ciertos asuntos. Más bien lo contrario, debe servir para apaciguar, moderar posturas y, en la legítima defensa de todas las posiciones, ayudar a bajar la tensión y poner la debida moderación sobre temas tan escabrosos donde el corazón suele mandar sobre la razón.


La percepción del problema es mucho más grave de lo que la realidad nos marca, porque se da a entender que en España los violadores y los asesinos campan a sus anchas y que salen de la cárcel cuando quieren, lo cual no es cierto. Se consolidan mensajes que contribuyen a crear un clima de impunidad, generando desazón y psicosis en la sociedad. En este ambiente es imposible legislar, y los políticos deberían alejarse de este clima de venganza.


Lo menos que se debió hacer fue suspender el debate, pero lejos de hacerlo, se llevó a su extremo más abyecto, con un espectáculo bochornoso y con una degeneración total de la clase política española. Ninguno se libró. Todos han hecho del asunto un tema de interés político para transformarlo en votos.

Publicado en PontevedraViva.com el día 23 de Marzo de 2018