domingo, 11 de septiembre de 2016

Pensamientos desde TAPEDELLO (85)

Tapedello, 11 Septiembre de 2016

El bloqueo

Se le llena la boca a Rajoy hablando del bloqueo de PSOE a su investidura y a que España tenga un Gobierno ya. La culpa de ello es del propio Mariano, pero aunque así lo fuera, que el PSOE está bloqueando al PP, ¿qué problema hay?. El denominado bloqueo es una actitud democrática como cualquier otra. La propia Constitución recoge estas situaciones y son totalmente democráticas, legales y lícitas. ¿Que problema hay con tener que volver a votar?

Perseverar

Mariano persevera. Esa es su especialidad. Lo hace en la insistencia de querer ser presidente cuando nadie en el Parlamento lo quiere; y persevera en las explicaciones sobre el nombramiento de Soria.

Si no le gustan mis principios.....

El PP nombró a Soria y lo retiró de la puja en una semana. En ese tiempo han sido capaces de defender el nombramiento su retirada con argumentos totalmente diferentes. Esa es la grandeza de las cosas, poder argumentar a favor y en contra de una idea sin ruborizarse, pero con el mismo ímpetu.

¿Virtud o defecto?

Rajoy tiene que tener algunas virtudes, pero también muchos defectos. Se le suele valorar (al menos desde sus filas ideológicas) el manejo impecable de los tiempos, sabiendo aguantar el tipo en situaciones que parecen, a priori, angustiosas, tratando de obtener con el tiempo lo que no puede conseguir con argumentos. Pero sin duda, uno de los enormes defectos que tiene es ser muy amigo de sus amigos. Y digo bien, porque el hecho de defender a sus amigos de forma tan numantina hace que tengamos serias dudas sobre si es o no consciente del daño que a la sociedad española le puede causar. Le ocurrió con Bárcenas, al que envió un mensaje de apoyo cuando éste ya estaba siendo despellejado por la sociedad, y ahora le vuelve a pasar con Soria, al que nombró para un cargo de mucha relevancia a pesar de las voces en contra, incluso en este caso, del propio partido popular.

Malas compañías

Debería tener cuidado Rivera con quien se junta, no solo es una cuestión de pactos y arreglos de gobernabilidad, también hay que tener en cuenta las compañías con las que te juntas. En ese aspecto, deberá reconocer que el PSOE le trató mejor que el PP. El resultado del pacto fue el mismo, estéril, pero por lo menos no lo despellejaron en la misma sesión de investidura como hizo el PP. Los integrantes de las verdaderas nuevas generaciones de la derecha española, cayeron en la trampa y en los brazos del PP abducidos por Rajoy.


viernes, 9 de septiembre de 2016

Perseverar

Pontevedra, 09 Septiembre de 2016

Cuando C´s pactó con el PP no sabía que se estaba metiendo en la boca del lobo. Rajoy es pusilánime e indolente, pero no da puntada sin hilo, y menos cuando se trata de favorecer a su partido, a sus amigos, o a sí mismo. El PP es un lobo con piel de cordero y cuando se siente acorralado, ataca. Pero eso Rivera no lo sabía cuando firmó el famoso pacto de los 150 puntos en papel mojado, aunque tardó poco en darse cuenta de lo que había hecho.

Cuando aún no había finalizado el debate de investidura, Rajoy ya había engañado a Rivera proponiendo al exministro Soria para un puesto en el Banco Mundial. Una nueva golfada para favorecer a un amigo todavía con el pacto de regeneración caliente. ¿Qué esperaba Rivera teniendo en frente a Mariano Rajoy y a Rafael Hernando?

Cuando dos partes quien llegar a acuerdos, tener una voluntad de cooperación y cierto “feeling”, suelen nombrar negociadores serios, con espíritu de colaboración y sobre todo, moderados. Pero esto en el PP no lo entienden porque no son gente acostumbrada al pacto, y por eso tienen al tal Hernando de portavoz, aunque quizás debiéramos decir de “portacoz” viendo cómo trata a sus adversarios políticos. Si la apuesta del PP para la famosa regeneración democrática es tener a Rajoy al frente del Gobierno, y a Hernando al frente de la portavocía del Parlamento, estamos aviados.

El propio Rivera vivió en sus propias carnes la agresividad y la chulería de Hernando en el pleno de investidura. Le echó una bronca de aúpa cuando todavía no se había producido la votación. En cuanto vio que Rajoy no iba a ser investido, tiró contra todo lo que se mueve, incluso contra quienes le habían dado el sí a la continuidad de la “broma popular”.

Pero Rajoy persevera. Esa es su especialidad, perseverar, aguantar con la cabeza bajo tierra hasta que los problemas se arreglan por si mismos o desaparecen. Persevera en todo, en el ánimo de ser todavía elegido presidente y en seguir cometiendo errores de bulto que ya solo él y sus incondicionales, no ven. Persevera en que le regalen la presidencia, persevera en agarrarse a su candidatura cuando ha sido repudiado por la mayoría del Parlamento y, sobre todo, persevera en los errores, como el del nuevo caso Soria.

Perseverar puede ser una virtud, pero en el caso de Rajoy se está convirtiendo en un problema de dimensiones incalculables. Persevera en no escuchar y no querer ver la realidad que nos afecta a todos. Señor Rajoy, háganos un favor a todos y deje de perseverar.

Publicado en PontevedraViva.com el día 09 de Septiembre de 2016 


jueves, 8 de septiembre de 2016

Soria, Washintgon y Panamá

Pontevedra, 08 Septiembre de 2016

El mismo día que PP y C’s escenificaban su acuerdo en el Congreso, el exministro Soria era propuesto como director ejecutivo del Banco Mundial, y así traicionaba Rajoy a Rivera el mismo día de su matrimonio político. El escándalo que se formó ha provocado tal revuelo que el propio Soria ha renunciado al puesto en Washington.

Lo que no entiendo es por qué se criticó a Rajoy por esto. Sin duda, obedecía a intereses oscuros de sus adversarios, que no comprenden las verdaderas razones del nombramiento, las cuales, no eran otras que acabar con los paraísos fiscales, encargando tal tarea a un experto en la materia. Es decir, Rajoy pretendía iniciar la lucha contra la corrupción y el fraude fiscal por el extranjero. El primer destino sería Panamá, bien conocido por Soria, donde tuvo dinero depositado pero solo para entender el funcionamiento de estos refugios fiscales. ¿Quién mejor que un experto en paraísos fiscales para acabar con ellos?.

Se equivocan quienes tratan de dañar a Rajoy con este asunto, ya que es el único capacitado para tomar este tipo de decisiones valientes y patrióticas. Ya saben, o él o el caos. De hecho, lo advirtió en el mismo debate de investidura cuando dijo que en materia de corrupción y regeneración democrática quedaba mucho por hacer. Y tiene razón, porque todavía quedan muchos amigos por colocar antes de adoptar medidas regeneradoras.

Publicado en LA VOZ DE GALICIA el día 08 de septiembre de 2016

domingo, 4 de septiembre de 2016

Pensamientos desde TAPEDELLO (84)

Tapedello,  04 Septiembre de 2016

Rajoy, ese hombre sencillo

"España necesita un gobierno con urgencia", así empezó Rajoy su fallido discurso de investidura. Hay que tener cara para decir esto por un lado y estar por el otro esperando a ver qué sucede en las elecciones del 25S en el País Vasco y Galicia. Juega con las instituciones y con los tiempos a su antojo y tiene la jeta de culpar de ello a los demás. De las necesidades de pactos de las elecciones autonómicas, sobre todo de las de Euskadi, se verá que fuerzas necesitan apoyo y tratará de hacer un paquete completo España-Euskadi. Menos mal que hay urgencia por formar un gobierno.

Acudimos a un paripé legal, en tiempo y forma, pero fundamentalmente un paripé absurdo e inútil que no sirve para nada más que para dar patata a seguir. El debate de investidura de Rajoy, ha sido un acto con un discurso aburrido, sin interés, soporífero. Con nulo interés por parte del propio candidato, que sin duda se dejó arrastrar por el resultado ya conocido de antemano.

"Mi opción es la más respetuosa con la decisión de los españoles", dijo Mariano. ¿Pero no somos una momarquía parlamentaria? ¿Es que los votos de los españoles que no votan al PP no cuentan? Eso es lo que querría él.

A Rajoy hay que darle el poder porque todos somos muy democráticos, defendemos la unidad de España, creemos en el país y además no hay alternativa (según él).

“La tarea no puede darse nunca por concluida”, esta fue la única referencia de Rajoy a la corrupción en su discurso de investidura. Y tiene razón, la tarea todavía tiene mucho por hacer ya que todavía queda mucho por robar.

“Si quiere usted hacer oposición debe haber un gobierno, porque sin gobierno no hay oposición”. Hay que reconocer que ingenioso sí que es. Con mucha cara, pero ingenioso. Así le pidió Rajoy a Sánchez su abstención para que puediera ser elegido presidente.

Rajoy se ha presentado a un proceso de investidura sin creer en la posibilidad de conseguirlo. Se presenta porque no ha tenido más remedio, pero más allá del pacto con C’s no hubo una sola palabra para intentar convencer a otros de su apoyo. Mariano quiere hacernos creer que es úncio y cree que debe ser presidente porque si no es él, no puede ser nadie. No se da cuenta de que en esto consiste la democracia y este tipo de debates, en tratar de convencer a otros de que le voten, en este caso a otros diputados. Se ha demostrado que le es más fácil convencer a los ciudadanos que a los diputados, ¿por qué será?.

Le lleva la muleta

El papel de Rivera en el debate ha dejado clara cual es su posición a partir e ahora. Es el palmero de Rajoy, el que le lleva la muleta. Todo tiene matices, pero aceparlos en este caso es un acto de sumisión porque no tenía ninguna necesidad. El pacto con Rajoy ha sido un acto hacia la galería que le va a costar caro a su partido, ya veremos si a él también. Albert solo quería ser protagonista de una película en la que aparecía como secundario inicialmente.

Trata de engañar Rivera a los españoles cuando dice que de las 150 medidas firmadas en el pacto con el PP, 100 eran las mismas que firmó con el PSOE. Los enunciados de las medidas pueden ser coincidentes, faltaría más, porque los temas tratados son los mismos, no hay otros. Pero el detalle, la letra pequeña y, sobre todo, el fondo de las medidas divergen y mucho de las firmadas y acordadas con el PSOE. No trate de engañar a la ciudadanía como hacen los políticos de toda la vida, ¿o es que usted ya se considera uno de ellos de pleno derecho?

¡Vergonzoso!

Que algunos diputados salgan en directo en algunas televisiones mientras otros compañeros de partidos adversarios están en la tribuna del Congreso defendiendo sus ideas es, cuando menos, rastrero, maleducado y de una bajeza democrática y de respeto al contenido a toda luces condenable.

Ha nacido una relación

Rajoy eludió dar protagonismo a C's en el discurso de investidura y el propio Rivera dijo el día anterior que seguía sin fiarse del propio Rajoy. ¿Qué tipo de relación mantienen cuando acaban de firmar un pacto de gobierno con 150 medidas que salvarán al país? ¿Que pacto es ese? ¿Es creíble? ¿O es solo fruto del afán de protagonismo de uno y de la necesidad de presionar al PSOE del otro? En todo caso, como en todas las relaciones, están así porque no se conocen bien, pero seguro que acabará en matrimonio. Por la iglesia, como Dios manda y como establecen los cánones de la derecha, la clásica y la moderna.

Ella a lo suyo

Celia Villalobos salió de la Mesa del Congreso y le sentó mal, no en vano llevaba más de una década viendo a sus señorías desde un lugar privilegiado. Ahora, desde un lugar más discreto, en la tercera fila de la bancada popular, al menos ha ganado en discreción porque se la ha visto muy ensimismada mirando a sus rodillas mientras hablaba su jefe. Posiblemente escondía su tableta desde la que sigue haciendo récords en el Candy Crush.


viernes, 2 de septiembre de 2016

Rivera, el hombre menguante

Pontevedra, 02 Septiembre de 2016

La figura de Albert Rivera, igual que el peso de su partido en la política española, está empequeñeciendo a pasos agigantados. El porcentaje de voto y su traducción en escaños ha descendido desde el 20D al 26J y si volvemos a las urnas en diciembre, comprobaremos como seguirá cayendo. Los motivos de este hundimiento son diversos y complejos, pero hay dos factores que destacan sobre los demás. Uno, la falta de equipo en todo el territorio, Ciudadanos se circunscribe prácticamente al propio Rivera y unos cuantos más; y dos, el constante cambio de criterio en diversos temas que le han provocado numerosas polémicas y contradicciones. Metafóricamente, tanto Rivera como su partido, son como ese globo que compramos a los niños en la feria y que tras varios días en casa empieza a perder aire.

De gran promesa de la nueva política, ha pasado a ser uno más, un político normal y corriente, que promete lo que no puede cumplir y que se llena la boca de principios que a las primeras de cambio canjea por un par de sillones.

Aunque posiblemente, el gran error de Rivera ha sido que le ha podido el afán de protagonismo, y ha querido ser el centro de la política española; el centro ideológico y el centro de atención. Pero ni una cosa ni la otra, porque el centro político no lo representa ya que es de derechas. Y su insistencia en ser el centro de atención lo pagará caro tras pactar con el PP un compromiso de investidura a pesar de haber repetido hasta la saciedad que nunca apoyaría un gobierno encabezado por Rajoy, al que considera el máximo responsable de la corrupción y del que dijo, el día anterior al discurso de investidura de éste, con el acuerdo ya firmado, que no era de fiar. Es más, se lo repitió el mismo día del debate en el Congreso. Y no sirve la excusa del supuesto servicio al país, como gran salvador de la patria, porque tenía otras opciones antes de echarse en los brazos de Rajoy.

Pero, no solo lo sustenta, sino que ha tenido que tragarse sus propias palabras en aspectos que antes parecían irrenunciables. Gracias a él, no sabemos exactamente que es corrupción política, porque le ha puesto tantos matices que dudamos entre definirla como un daño o un servicio a la ciudadanía. Ahora, resulta que la malversación o la prevaricación no son corrupción. ¿Es este el gran pacto por la corrupción? Sin duda, se ha dejado engañar por Rajoy, presidente del primer partido de la historia de España investigado por corrupción.

Rivera es el hombre menguante de la política española, y ha pasado de ser el líder centrado de la nueva política, a ser el perfecto escudero del líder descentrado de la vieja política. Ansiaba ser el Adolfo Suárez del siglo XXI, pero se quedará en palmero de Rajoy. Me pregunto que pensarán sus votantes, que deberán elegir entre seguir confiando en la marca blanca u optar directamente por la original. De la mano de Rivera, Ciudadanos camina hacia el mismo destino que el CDS, incluyendo su desaparición e integración en el PP, porque ha sido abducido por Rajoy, y en poco tiempo le veremos integrado en las filas de la derecha clásica. En fin, uno más de la política española.

Publicado en PontevedraViva.com el día 02 de Septiembre de 2016