viernes, 18 de agosto de 2023

La mentira, su mejor cualidad

 András, 18 agosto de 2023

Normalmente, cuando alguien tarda mucho tiempo en responder a una cuestión a la que se ve interpelado, es porque intenta esconder algo. Es lo que le pasó a Feijoo, cuando le preguntaron por los ingresos que recibe desde que es presidente del partido. Tardó en responder y, además, no dijo la verdad.

Le dio tantas vueltas al asunto, que se le colaron treinta mil euros en su cuenta de ingresos. Pero tampoco le demos demasiada importancia porque, ¿a quién no le ha pasado algo parecido? Treinta mil euros más o menos son poca cosa. El problema es que, en el caso de Feijoo, no fue un olvido, lo evitó con la intención de engañar. O mejor, mintió, que es lo que mejor sabe hacer.

Feijoo obvió los 31 mil euros que recibe por ser el portavoz del partido en el Senado, cantidad que, sumada a los 70 mil de sueldo de senador, y a los 39 mil con los que el partido le complementa su salario como senador, arrojan una cantidad, nada despreciable, de 140 mil euros anuales. Posiblemente, Feijoo no dijo la verdad porque sabe que gana mucho dinero y eso no iba a ser bien recibido por la sociedad. Sobre todo, porque cobra tres salarios; si por lo menos fuese una sola nómina…

Por cierto, sus ingresos son ligeramente superiores al salario mínimo al que, su partido, siguiendo indicaciones suyas, se negó a votar a favor de incrementarlo. Pero dejemos eso, que sería hacer demagogia. El caso es que el asunto hay que contextualizarlo teniendo en cuenta las propias palabras de Feijoo, cuando afirmó que “en España, si quieres ganar dinero, no te dedicas a la política”. Esta declaración de intenciones, ha alcanzado una relevancia extraordinaria con el tiempo, porque contrasta con los tres ingresos que recibe y con los que, sin duda, no parece que tenga problemas para llegar a fin de mes.

Es probable que fuera esa idea, la de que en política se gana poco, la que le llevó a explorar otros caminos, con ciertas amistades que se dedicaban a actividades más lucrativas, como el contrabando. Quién sabe si Alberto llegó a valorar la posibilidad de asociarse con su amigo Marcial para trabajar en el sector y ver incrementados sus ingresos. Tampoco sabemos si lo rechazó por la peligrosidad del trabajo. Sabe que en política los errores o la mentira no tienen consecuencias, pero en el mundo del narcotráfico o el contrabando, te puedes jugar la vida.

En fin, Alberto Núñez Feijoo, es aquel chaval de aldea que quiso ser funcionario de la Xunta, que coqueteó con la empresa privada en el sector del contrabando y que ha acabado empleándose en la política porque es el único sector en el que puede desarrollar su mejor cualidad, la mentira.

Publicado en PontevedraViva.com el día 18 de agosto de 2023

viernes, 11 de agosto de 2023

El partido de la matraca

 András, 11 agosto de 2023

El PP es el partido de la matraca. La matraca de ETA, la matraca de que España se rompe, la matraca de los enemigos de España y, como no, la matraca de la lista más votada, a la que Feijoo se agarra como una garrapata.

Ya sabemos que el PP ha obtenido los mejores resultados de todos los partidos que concurrían a las elecciones, pero eso no significa que puedan gobernar. A ver si se enteran, por enésima vez, de que, en España, obtener los mejores resultados en votos no es garantía de alcanzar el poder Ejecutivo. Es lo que dice la Constitución, por cierto, otra matraca del PP, al menos, para lo que le conviene.

Feijoo no puede gobernar, primero, porque no suma mayoría absoluta con la ultraderecha de Vox que, dicho sea de paso y por fortuna, ha perdido muchísimos votos. Y segundo, y eso hay que repetírselo a los del PP una y otra vez, porque al presidente del gobierno lo eligen los diputados y diputadas que los ciudadanos votan para que les representen en el Congreso. Es muy fácil.

Métanse esto en la cabeza de una vez, y dejen de engañar a la gente. En la España que Vox defiende, y a la que el PP pretende adherirse, obligarían a Alberto a escribirlo cien veces hasta que le quedase bien claro cuáles son las normas.

Además, por mucho que hayan ganado las elecciones, no es menos cierto que la mayoría de los que han votado se han sumado a partidos progresistas. Es decir, en el Parlamento hay una mayoría de izquierdas que celebra que el PP no pueda gobernar sumando con el fascismo.

Por tanto, parece evidente que las posibilidades de que el PP forme una mayoría parlamentaria son remotas, y que la única posibilidad, aunque complicada, es la del PSOE con Sumar y otras fuerzas progresistas.

Sin embargo, como mal perdedor que es, y con la única intención de enredar, el PP vuelve a una de sus matracas favoritas, la de la ruptura de España. No se quieren enterar de que, aunque distribuido en diferentes siglas, la gente ha votado mayoritariamente progreso, feminismo, igualdad, derechos humanos, diversidad y plurinacionalidad. En una palabra, ¡de-mo-cra-cia!

Publicado en PontevedraViva.com el día 11 de agosto de 2023

viernes, 4 de agosto de 2023

Una carta envenenada

 András, 04 agosto de 2023

Feijoo ha enviado una carta a Pedro Sánchez, solicitándole que le deje gobernar porque representa a la lista más votada en las pasadas elecciones. La carta, cuyo sentido más literal y profundo podría considerarse anticonstitucional, por proponer todo lo contrario a lo que ésta establece para la elección del presidente del gobierno de la nación, es una nueva demostración de la poca vergüenza y la desfachatez que tiene Feijoo, dispuesto a retorcer las normas democráticas en vigor, lo que sea necesario, para poder gobernar.

Sabemos que Feijoo no es una persona especialmente inteligente, pero, a estas alturas, ya debería saber que la de España, es una democracia parlamentaria, tal como establece la Constitución, no una democracia presidencialista, como una y otra vez repite de forma interesada y falaz. Por tanto, las reglas son las que tenemos, y hay que cumplirlas.

Lo curioso es que, tras cuatro años de falta de reconocimiento de la legitimidad del gobierno de España, de insultos permanentes y continuos a la figura del presidente del gobierno, al que han llamado absolutamente de todo, desde traidor hasta asesino, pasando por etarra o perro. Después de cuatro años con la Constitución secuestrada por su negativa a renovar el Consejo General del Poder Judicial.

Después de afirmar una y otra vez que los votos del PSOE son los de los asesinos de ETA, tras hartarse de mentir y echar basura sobre el proceso electoral, llegando a poner en tela de juicio la propia democracia. En definitiva, tras cuatro años de oposición desleal con el Gobierno y el propio sistema democrático español, Feijoo pretende poner la guinda con una propuesta, por escrito, para saltarse la Constitución.

¿A quién, en su sano juicio, con un mínimo de dignidad, de ética o, en su caso, de moral cristiana, se le ocurriría pedirle por escrito al presidente del gobierno subvertir la democracia para obviar lo que establece la Constitución, con la única intención de alcanzar el poder por ser la lista más votada? A ver si se entera el señor Feijoo, de que, en España, esto no funciona así. ¿Cómo hay que decírselo?

En mi opinión, para plantear una cosa así, solo se pueden dar dos supuestos. Uno, tener muy poca vergüenza, además de mostrar nulo respeto por la democracia. Y dos, ser el líder del Partido Popular de España, el único partido de derechas de Europa que está más cerca de la ultraderecha que del modelo conservador y liberal que campa de manera moderada por la Unión Europea. Por lo menos, a Feijoo, hay que reconocerle que cumple con los dos supuestos.

Publicado en PontevedraViva.com el día 04 de agosto de 2023

viernes, 28 de julio de 2023

El patíbulo de la calle Génova

András, 28 julio de 2023


A Feijóo, el balcón de Génova en la noche electoral, debió parecerle el patíbulo al que suben a los condenados, y Ayuso, el verdugo encargado de ponerle la soga al cuello. Ella, firme, seria, sin estridencias, destacando, la única perfectamente reconocible desde la distancia. Él, nervioso, tembloroso, con cara de susto.


Ayuso estaba muy bien adiestrada para desempeñar su papel en aquel momento de hundimiento colectivo del partido. Sabía lo que iba a ocurrir porque se lo había anticipado su asesor personal. Y así fue, apenas unos minutos después de empezar a hablar Feijóo, la muchedumbre coreó su nombre. Se veía venir.


Aquel gesto dejó helado a Alberto, que tragó saliva para no saltarse el protocolo, mientras Isabel ponía cara de niña buena y, con un leve movimiento de hombros, parecía indicarle “lo siento, es lo que hay”. Aquel desprecio al líder oficial, fue definitivo para el gallego. 


Ayuso es la sombra alargada de Feijóo, como antes lo fue de Casado. Es como el buitre que espera paciente el desenlace de la agonía del cordero abandonado a su suerte en el monte. Aunque, a decir verdad, el suyo era el único rictus creíble, porque la noche no era para los bailes forzados de Maroto, ni para los vítores en forma de aplausos de Cuca y compañía. Ya se sabe que, cuanto mayores son las expectativas, mayor es el ridículo de no alcanzarlas; y si lo que quieres es gobernar, pero no puedes, la victoria sabe a venganza fría anticipada. 


Feijóo llegó a Madrid bajo palio, exigió ser el único candidato para dirigir el partido, era el Mesías de la derecha que se presentó como un hombre moderado y aspiró, incluso, a ilusionar a los socialistas desencantados con Pedro Sánchez. Sin embargo, puede salir de Madrid con los pies por delante, políticamente hablando. 


Aquella noche, ya se estaba dirimiendo quién iba a ser el próximo candidato para intentar desbancar al "sanchismo" en las próximas elecciones, y quedó claro lo que quiere el pueblo. La verdad es que el trago de Feijóo no era fácil de asumir. Salió al balcón con un listado de datos que sus asesores habían recopilado a toda prisa minutos antes y con los que hizo lo mejor que sabe hacer, leerlos para no meter la pata. 


Se limitó a pedir que le dejen gobernar para que no haya bloqueos, continuando con su matraca de la lista más votada y, olvidando de nuevo, de forma intencionada que, en España, al presidente del gobierno lo eligen los votos de todos los diputados y que, para eso, hay que llegar a pactos cuando no hay mayorías absolutas. 


Feijóo quiere gobernar, y tiene derecho a intentarlo porque, su partido, ha logrado más diputados que nadie. Pero intentarlo no es exigir que te dejen, sino tratar de llegar a acuerdos con las otras fuerzas políticas para que te otorguen su confianza. Sin embargo, sabe que no lo va a lograr porque nadie quiere ser socio de Vox, por eso está acorralado; por la falta de apoyos parlamentarios y por su propio partido, que ya mira a Ayuso como recambio. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 28 de julio de 2023




viernes, 21 de julio de 2023

la regla del dos

András, 21 julio de 2023


“…La regla del dos, que en vez de dos es veintidós, pero es dos, y es dos por diez y, por tanto…”. Esta frase, que parece sacada de un monólogo del Club de la Comedia, pertenece a un candidato que se postula para ser presidente del Gobierno de España tratando de explicar su modelo económico. Triste, pero cierto.


Más allá de simpatías ideológicas, siempre será mejor que gobierne un partido lo más moderado posible, y que no trate de virar de forma muy busca lo que actualmente es la sociedad española. Algunos cambios están bien, pero con cuidado, porque modificar los hábitos de una nación no es como hacer un cambio de sentido con el coche.


Por eso, muchos votantes que se consideran moderados, de centro izquierda o centro derecha, no ven mal una alternativa en el poder entre los grandes partidos, PP y PSOE. La alternancia, además, es la esencia de la democracia, por lo que significa de cambio en sí mismo, y porque evita que los partidos se acomoden alargando los tentáculos de la corrupción. Sin embargo, cosa bien distinta son los candidatos que se presentan por los partidos, porque no vale cualquiera y ahí, billa con luz propia Feijoo, el señor de la regla del dos. 


Feijoo, que parecía un hombre con un vasto bagaje de gobierno tras sus años en la Xunta de Galicia, está dando muestras de un desconocimiento verdaderamente alarmante, lo que, unido a su extraordinaria capacidad para mentir, y al desprecio con el que deleita a la ciudadanía, lo convierten en un personaje bastante siniestro, políticamente hablando.


En Galicia estaba en su ambiente, sin oposición y con los medios de comunicación públicos a su servicio, haciéndole de altavoz y tapándole las carencias. Pero en Madrid, la cosa no es igual, el círculo en el que se mueve ya no es tan afable ni condescendiente, lo que provoca que se le vean las costuras más a menudo.


Feijoo quiere ganar las elecciones, y hará cualquier cosa para lograrlo. Ya dio muestras de ello cuando estaba en la oposición en Galicia. El juego sucio, la mentira descarada y la negación de la realidad y las evidencias, a pesar de algunas interpelaciones por insistentes que sean, son sus únicas virtudes. Capacidades, por otro lado, muy valoradas entre los votantes de derechas.


Lo que en realidad subyace en Feijoo, además de la consabida incapacidad, es la falta de preparación de los temas antes de abrir la boca, sobre todo, cuando no lleva un papel que le han escrito, porque el nivel de conocimiento que tiene del Estado y de la política europea en general, es pésimo. 


Pero él sabe que todo eso no importa, porque su estrategia es el bulo, ensuciarlo todo, sacar a pasear el fantasma del “anti sanchismo” y, con un poco de suerte, alzarse con el poder. La verdadera regla del dos de Feijoo es la que le define como líder. Uno, mentiroso; y dos, incapaz.


Publicado en PontevedraViva.com el día 21 de julio de 2023


domingo, 16 de julio de 2023

Insufrible

András, 16 julio de 2023


Cuando lo más interesante de un debate es el previo, con todas las explicaciones de las normas que se han pactado para llegar a un acuerdo de celebración; y el post, donde se analizan los detalles más banales del mismo, es porque el debate en sí mismo carece de interés. Incluso, antes de su celebración. Y así fue. Más allá de quien ha podido estar mejor, de quien ha sido más creíble, de quien se presentó más seguro o más tranquilo ante las cámaras, lo que está claro es que a Feijoo hay que agradecerle una cosa, y es que no haya aceptado más que un cara a cara con el presidente del gobierno. Siete tragos como los del lunes por la anoche serían insufribles para los que nos interesa esto de la política. 


Los candidatos a presidir el Gobierno de una de las principales economías de la Unión Europea tienen que mostrar más nivel. Tienen que confrontar ideas, darnos la visión de país que cada uno sostiene, pero, sobre todo, no nos pueden mentir. Los dos mintieron, pero la palma se la llevó Feijoo, con verdades a medias y datos manipulados sacados de contexto. 


Propongo que, en los próximos debates de este calibre, exista un equipo externo que se encargue de verificar todos y cada uno de los datos que aporte cada candidato. Cada vez que uno de un dato, se producirá la comprobación del mismo en tiempo real. Es la mejor forma de sacarle los colores cada vez que uno mienta o trate de engañar. 


Por lo demás, lo de siempre. Faltas de respeto, descalificaciones, mentiras, cifras a lo loco sin sentido y sin tiempo a ser rebatidas porque no son capaces de respetar el turno de palabra. Si en un debate entre candidatos para gobernar España en el año 2023 hay que seguir hablando del 11-M, de Miguel Ángel Blanco, de la trama Gürtel o de Bárcenas, es que el país va mejor de lo que pensamos, porque de inflación, paro, sanidad, educación o infraestructuras no se escuchó una sola propuesta de ninguno. Mal ejemplo para la ciudadanía.

viernes, 14 de julio de 2023

Las mentiras se contrarrestan con hechos

András, 14 julio de 2023


Si hay una cosa clara, es que los debates presidenciales en España no se definen por la capacidad de los contendientes a la hora de ofrecer grandes pensamientos, ideas coherentes o argumentos sostenidos. 


Ni siquiera se caracterizan por la confrontación de los diferentes proyectos políticos o modelos de gestión que puedan proponer. Los debates de políticos en España son combates de eslóganes cutres y ofensivos como “que te vote Txapote”, o el pegamento “SúperVox”. 


En el que vimos el pasado lunes, hay un punto de partida importante que, posiblemente, Sánchez obvió. Y es que él no es un presidente provisional, sino el presidente del Gobierno de España en funciones y, como tal, estaba obligado a decirle al aspirante todo lo que ha hecho durante su mandato, porqué lo ha hecho y qué piensa seguir haciendo si renueva la confianza en las urnas. Eso es lo que no hizo Sánchez, contrarrestar con un mensaje positivo y propositivo todas las mentiras que vomitaba su adversario. 


Sabido es que Feijoo no tiene una idea de lo que quiere para España, y que lo poco que tiene claro, no lo va a decir. Su estrategia de embarrar el debate a través de constantes falacias para evitar una confrontación dialéctica seria, le ha funcionado. Todo ello, aderezado con un talante tranquilo, podría servirle para que los dudosos se echen en sus brazos.


Pero, si ocurre, será porque el presidente no supo vender sus logros, no tuvo la capacidad de llevar el debate al terreno de demostrar su gestión y las mejoras que, en el terreno económico y social, ha impulsado durante su mandato. El gobierno de Sánchez no es un gobierno con terroristas e independentistas, como dice Feijoo, sino un gobierno de coalición con Unidas Podemos, legítimo, democrático, plural y con capacidad de llegar a acuerdos con otras formaciones políticas. Esa es, precisamente, la mayor virtud de un Gobierno, la capacidad de pactar.


Un punto esencial era el asunto de la violencia machista porque, si hay algo que diferencia a la izquierda de la derecha, es en la defensa de las mujeres, de la igualdad y la condena del machismo. Una visión que, en sí misma, justifica una legislatura y es argumento suficiente para desenmascarar a cualquier adversario de la derecha. 


En ese aspecto, la visión que Sánchez, y el partido que representa, tiene sobre la violencia machista, es una idea clarísima que identifica qué tipo de democracia defiende. Con lo que ha costado llegar a dónde estamos, no se puede tratar el tema como un asunto colateral, por eso, que el presidente haya permitido que Feijoo saliese indemne, es decepcionante. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 14 de julio de 2023