viernes, 17 de marzo de 2023

Falta de compromiso, desmemoria y deslealtad

 András, 17 marzo de 2023

Lo primero que hay que decir es que cualquier empresa es soberana para adoptar cuantas decisiones considere oportunas, incluida la de cambiar la ubicación de su sede social al lugar que decida. Dicho esto, es evidente que Ferrovial se ha metido en un charco, demostrando una enorme falta de compromiso, mucha desmemoria y una tremenda deslealtad.

Como otras, Ferrovial es una empresa muy unida a la historia económica del país por muchas razones. También por razones históricas, porque sin el espaldarazo recibido durante el franquismo, posiblemente no existiría o, cuando menos, sería una cosa muy diferente. Ferrovial nace de los beneficios directos del franquismo, y llega a la democracia con un capital y una posición que procede directamente de contratos de aquel régimen.

Por tanto, ya solo por su origen franquista, tienen suficiente argumento que debería hacerles replantearse con mucho cuidado cualquier maniobra de este tipo, por ir en contra de la imagen del país del que han comido durante tantos años.

Pero, además, Ferrovial es una empresa que ha recibido dos sanciones por parte de la CNMV por estar durante más de 25 años poniéndose de acuerdo con sus competidores para amañar los precios en las ofertas de los contratos públicos.

Por si fuera poco, de todos los argumentos esgrimidos para justificar su marcha, el más grave y ofensivo es el que afirma que en España hay inseguridad jurídica, porque supone una puñalada trapera a quienes les han dado todo lo que son, por lo que significa de impacto internacional sobre la imagen de España.

Pero, si graves son estas argumentaciones, no lo son menos los editoriales de la prensa conservadora y de los partidos de la derecha, dando cuartelillo y pábulo a estas explicaciones vergonzantes y mentirosas, en una nueva demostración de que el patriotismo del PP es un cuento chino.

No hacen nada ilegal yéndose de España, pero se trata de un asunto que se aleja un poco del plano empresarial para situarse más cerca del plano ético, de responsabilidad y lealtad con el país que se lo ha dado todo, antes de la democracia, y después, por lo que les debería dar vergüenza tomar esta decisión.

Publicado en PontevedraViva.com el día 17 de marzo de 2023

viernes, 10 de marzo de 2023

El peligro de la polarización

 András, 10 marzo de 2023

Arrancamos un año plagado de citas electorales y con la sensación de que, cada vez, la polarización y la división en la política es mayor. Vivimos una época en la que todo lo que sucede es blanco o negro, no hay grises, y la cuestión que surge es preguntarse si este es un fenómeno asociado únicamente a la política o, por el contrario, se trata de un aspecto que ha calado en todos los ámbitos de la sociedad española.

Lo cierto es que, si uno se abstrae un poco del ruido que emite la vida política diaria, no parece que la sociedad esté tan dividida en bandos. Es verdad que todos tenemos unas ideas, unas afinidades y unas prioridades, pero de ahí a llevarlo todo al extremo hay un trecho, y parece evidente que la ciudadanía convive con total naturalidad dentro de la normal discrepancia.

Es evidente, por tanto, que la crispación viene del lado de la política y que se trata de un mensaje interesado enviado para tratar de influir en los simpatizantes, indicándoles a quien tienen que jalear y a quienes criticar. Esta, por desgracia, es una tarea muy fácil de emprender y de lograr porque la gente suele comprar los discursos partidistas con mucha rapidez, cuánto más básicos y populistas, mejor.

Y ahí está precisamente el problema, no únicamente de quienes jalean, sino de quienes se dejan manipular y siguen a pies juntillas todo lo que, a través de los medios sociales de consumo barato, les envían como eslóganes que deben obedecer. Esos son los que se posteriormente acaban desenganchando de la realidad, porque viven en un mundo paralelo, el de las redes sociales. Pero esos también votan, y son los más cotizados por los que viven de los votos. 

Aun así, lo preocupante no es tanto la polarización como la división que se genera casi de forma forzada a tomar partido de un lado o del otro. La equidistancia, entendida como objetividad, está mal vista y eso es lo verdaderamente grave de la situación.

Publicado en PontevedraViva.com el día 10 de marzo de 2023

miércoles, 8 de marzo de 2023

¿Quién es más feminista?

 András, 08 marzo de 2023

Era cuestión de tiempo que la guerra entre PSOE y Unidas Podemos saltase a la palestra de forma oficial, y el motivo no podía ser otro que el feminismo. Lo hizo en el Congreso, en la cercanía del 8-M y tras el enorme error cometido con la Ley del Solo Sí es Sí. Allí se rompieron las hostilidades entre ambos para tirarse los trastos a la cabeza a ver quién es el más feminista de los dos.

Aparentemente, el PSOE está adoptando una postura más lógica, asumiendo el error y tratando de subsanarlo de la mejor forma posible. Por su parte, Unidas Podemos ha decidido abrazar la estrategia del populismo sin aceptar el gravísimo error cometido por el Gobierno, y personalizado en la ministra de su partido que lideró la aprobación de la ley.

Estamos en año electoral y esta situación responde a la estrategia de ambos partidos para poder comparecer por separado a los comicios y que el votante no los confunda. Es lo lógico, que cada uno trate de marcar distancia con el otro para que no parezca que son lo mismo. Lo que pasa es que, más allá de tácticas electorales, los mensajes que envían son muy negativos para sus votantes y para la propia democracia.

Es grave para la democracia que un partido que está en el Gobierno, niegue la evidencia de un tremendo error que está suponiendo las rebajas de penas a violadores, que no asuma su responsabilidad en el asunto y que no acepte la rectificación solo por no aparecer retratado en una votación con el PP. ¿Es eso ir a favor de las mujeres? ¿O solo significa ir en contra de la derecha por la defensa de intereses propios? ¿Quién es más feminista, quién vota a favor de modificar un error que libera violadores, o quién no lo hace solo por no coincidir con su adversario político? A Unidas Podemos hay que decirles que ser feminista, no es incompatible con la responsabilidad de gobernar.

lunes, 6 de marzo de 2023

Hay mucha menos gente de bien

 András, 06 marzo de 2023

¿Cuál es la gente de bien para el PP? Lo único que parece claro, es que no es la misma que para el resto de los mortales. Posiblemente, en la lista de gente de bien del PP, no se encuentren los homosexuales, los que se divorcian, los que no son creyentes, los que están en contra de que la religión tenga el mismo peso que otras asignaturas en los colegios, los que no ponen la equis en la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta, los que no separan por sexos en las aulas, los que están a favor de la eutanasia, los que quieren cambiar de sexo o las que abortan. A ojos del PP, todos estos no son gente de bien porque van en contra de los principios éticos de la derecha que, como todos sabemos, son los únicos y verdaderos.

Lo cierto es que, cada vez que hablan de gente de bien, supuran un desagradable tufo clasista, por otro lado, inevitable, ya que les sale del subconsciente, y a ese no se le puede engañar. Para algo es el subconsciente. Es verdad que hacen esfuerzos por disimularlo porque, por fortuna, si aplicamos el criterio pepero, en España hay mucha menos gente de bien de la que ellos creen, pero como quieren gobernar, necesitan diluir un poco sus ideas, aunque en el fondo son lo que son.

Como dice un viejo refrán gallego, “pola cabeza ou polos pés, has de tirar a quen és”, y es verdad. El PP viene de donde viene, y sus similitudes con los orígenes son difíciles de disimular, por eso cada dos por tres acaban, de forma inevitable, pareciéndose cada vez más a sus padres políticos.

viernes, 3 de marzo de 2023

¿Tolerancia... qué?

 András, 03 marzo de 2023

De sobra conocida es la doble vara de medie en la política, sobre todo, con la corrupción, propia y ajena. Y conocida es, también, la mala costumbre que tienen los políticos de aludir a los miles de concejales honrados que hay en España para tratar de disimular los graves casos de corrupción que asoman en sus filas. Por supuesto que hay muchos políticos honrados, como hay miles de hombres que no son maltratadores y no por eso se deja de castigar y condenar de forma enérgica a los que sí lo son.

La mayoría honesta no resta un ápice de culta a la minoría que comete delitos, y esto es algo que todo el mundo debe interiorizar, empezando por los propios afectados. Ya está bien de tapar vergüenzas propias con méritos ajenos. Ya está bien de escurrir el bulto haciendo como que no sabían nada. Ya está bien de ningunear a la ciudadanía disimulando para que parezca que no conocían a los corruptos. ¿Cómo no los van a conocer si son compañeros de escaño en el Congreso?

En el columpio de la corrupción, es el turno del PSOE, que se ha visto involucrado en una nueva trama, muy fea, por cierto, y las excusas que ofrecen son las mismas de siempre, las mismas del PP y de todos los partidos que se ven en la misma tesitura.

Empezando por la típica postura de camuflaje, consistente en no nombrar a los presuntos corruptos que, de repente, dejan de tener nombre para convertirse en anónimos seres innombrables. Por eso Juan Bernardo Fuentes ha dejado de ser el Tito Berni, para más señas portavoz adjunto del grupo socialista en la comisión de Hacienda, para convertirse en “esa persona de la que usted me habla”.

En este caso, además, al PSOE le pesa la losa de haber rebajado el delito de malversación. Es que, blanco y en botella suele ser leche, y si además se aboga por reducir las penas de malversación a los corruptos, por cierto, el delito más común entre los políticos, poco se puede argumentar para decir que se está contra la corrupción con el famoso y estéril argumento de la “tolerancia cero”, el cual, por cierto, de tanto repetirlo se está convirtiendo en una frase hueca, en una tontería.

Publicado en PontevedraViva.com el día 03 de marzo de 2023 

lunes, 27 de febrero de 2023

¿Colón gallego?

András, 27 febrero de 2023 

Buceando entre las páginas pares de un periódico, me sorprendió hace unas semanas la noticia de que Cristóbal Colon podría haber nacido en Galicia. Tras una primera reacción de perplejidad, ahondé en el asunto para leer que son muchas las teorías sobre la procedencia del navegante, y que son muchas localidades que luchan por llevarse el gato al agua, pero me di cuenta de que todo eso se puede quedar en nada si a los gallegos se nos da por investigar y demostrar que el navegante podía ser paisano nuestro. En eso andaban recientemente los técnicos, en realizar estudios para avanzar en la teoría y dar un golpe de mano a la historia.

De confirmarse, se trataría de una gran noticia, que elevaría nuevamente a los gallegos a los altares de los grandes personajes más influyentes de la historia. Malo será que no se encuentre ningún resto de ADN que lo identifique con orígenes en la tierra de Breogán. En fin, es lo que hay… otros lo han intentado, pero hay que saber perder. Nosotros tenemos a Gayoso, Piñeiro, Colón… todos ellos destacadas figuras en sus materias, todos gallegos y todos contemporáneos… ¿Qué más queremos?

viernes, 24 de febrero de 2023

Oídos sordos

 András, 24 febrero de 2023

Clamor en contra del gobierno gallego y por la defensa de la sanidad pública en las calles de Santiago. Por decenas de miles se contaron las personas que se manifestaron contra la gestión que el gobierno de Rueda hace de la sanidad pública, que hizo oídos sordos del asunto, aunque seguro que, si el respaldo a la convocatoria hubiese sido menor, le habría faltado tiempo al gobierno autonómico para celebrar el naufragio de la iniciativa.

Si embargo, como la concentración fue mayoritaria, el gobierno regional tuvo que echar mano de los típicos tópicos con los que se despachan este tipo de cosas para tratar de diluir la dimensión de la protesta. Así, fue el propio presidente quien finiquitó el asunto diciendo que se trataba de una protesta política, justificada por la cercanía de las elecciones autonómicas. Ya, de entrada, que alguien que se dedica a la política diga que una manifestación es política, tratando con ello de desmerecer el derecho de los convocantes, es para hacérselo mirar.

Es posible que el presidente de la Xunta tenga comprobada la militancia izquierdista de las decenas de miles de manifestantes, pero incluso si así fuera, seguirían teniendo derecho, y ellos entienden que también motivo, para protestar. Por mucho interés político o de grupos políticos que haya detrás de una convocatoria, difícilmente alcanza un grado de seguimiento tan notable si no hay tema, es decir, si no existiera, al margen de la militancia de cada cual, una percepción extendida de que la atención sanitaria se está devaluando y que los responsables de la gestión no hacen nada para que esta mejore.

Por supuesto que estas manifestaciones son políticas, precisamente porque se protesta contra la política que aplican, consistente en reducir la inversión pública y fomentar la sanidad privada. Y claro que hay elecciones en mayo, por eso hacen bien los colectivos que se sienten poco atendidos por sus dirigentes en aprovechar estas semanas previas a las urnas para reclamar soluciones, porque saben que nunca mejor que ahora, en vísperas de unas elecciones, van a ser los gobiernos autonómicos y municipales más receptivos. ¿No será que el gobierno gallego los desprecia porque no los considera gente de bien?

Publicado en PontevedraViva.com el día 24 de febrero de 2023