domingo, 21 de abril de 2019

Alzheimer mediático

Pontevedra, 21 Abril de 2019

He dejado de ver la televisión. Las cadenas generalistas se han convertido en elementos de propaganda de sí mismas. Contenidos carentes de interés, masajes a los propios y poco espacio para la cultura. Todo es  espuma, humo, van a lo fácil, a aquello que el espectador consume sin apenas esfuerzo. En poco tiempo se convertirán en empresas dedicadas exclusivamente a la publicidad y quien quiera ver algo realmente interesante, tendrá que pagar.

En la televisión pública eliminaron la publicidad pero no la dotaron de contenido. No interesa. Ni siquiera son capaces de poner al frente a alguien independiente que piense en hacer televisión de calidad. 

Y en las privadas sólo hay basura que consume el cerebro de quienes han dejado de pensar. De aquellos que se dejan vencer por la telebasura, que no necesita de ningún esfuerzo intelectual, ni siquiera hay que cuestionarse si lo que sale por la pantalla es cierto. Las televisiones son el alzheimer de los medios porque le comen el cerebro de la gente, y lo hacen de forma lenta pero continua. 

Programas lamentables, con personajes de pacotilla creados por ellos mismos que se prestan a ser despellejados en vivo, sin el más mínimo sentido de la decencia o del ridículo, que venden su intimidad solo por dinero.

sábado, 20 de abril de 2019

Habrá partido de vuelta

Pontevedra, 20 Abril de 2019

El presidente del Gobierno ha cometido una torpeza que podría costarle cara el día de las elecciones. El trabajo de Tezanos podría irse al traste en la última semana de campaña por una torpeza de Sánchez, que ha desquiciado a sus adversarios y, lo más preocupante, a muchos de sus votantes.

Se ha liado de forma absurda con el asunto de los debates y, en una semana él, y su partido, han cambiado varias veces de opinión sobre un asunto más bien banal para, finalmente, confirmar su presencia en dos debates consecutivos. Esta decisión comprometerá su posición de fuerza inicial de forma innecesaria y, en sí misma, la rectificación no hace más que reconocer el error inicial. 

Sánchez tuvo el control de los debates durante mucho tiempo, y ahora lo ha pedido. Tendrá que jugar dos partidos, uno de ida y otro de vuelta, con lo cual arriesga mucho y posiblemente sea ahora mismo el que más tiene que perder de todos los candidatos. Pero él solo se ha metido en este jardín y ahora tendrá que andarse fino para salir vivo de el.

No podemos exigir lo que no concedemos

Pontevedra, 20 Abril de 2019

Los partidos de derechas están de rebajas. Compiten por ver quién es más radical y quién dice la tontería más grande. Son populistas que dicen lo que la masa quiere oír. Enaltecen las pasiones, el patriotismo, el mensaje fácil, el insulto rápido. Compiten los tres por el mismo nicho electoral, y se equivocan. Acabarán comiéndose unos a otros. Al fin y al cabo no son más que una escisión del PP, los propios populares y la copia cutre del PP, Ciudadanos. Diferentes siglas, distintos colores, pero las mismas ideas.

Escucharles asusta un poco. Abascal evita las apariciones en los medios para no verse en la tesitura de tener que explicar algunas cosas. Cada vez que le acercan un micrófono moviliza a miles de electores de izquierdas (espero). 

Su decálogo para Cataluña es atemorizador, y algunas propuestas son para echarse a temblar: reconquista, reunificación de España, gente con armas para autodefensa, muros en Ceuta y Melilla, supresión de autonomías, ilegalización de partidos, derogación de la ley de memoria histórica, por no hablar de lo que tienen en la cabeza para el asunto de la violencia de género. En fin, extrema derecha que recuerda a tiempos pretéritos que pensábamos superados. 

Pero a pesar de todo este ideario, son un partido legal, que cumple con ley de partidos y, ante todo, hay que respetarlos aunque no nos gusten sus ideas. No podemos exigir lo que no concedemos.

viernes, 19 de abril de 2019

Debate sobre el debate

Pontevedra, 19 Abril de 2019

Los debates electorales son una cortina de humo para no hablar de los problemas importantes. Como otras tantas cortinas de humo que se inventan los políticos para tenernos entretenidos. Se pasan la campaña insultándose, diciendo mentiras, evitando responder a preguntas comprometidas. Solo prometiendo cosas absurdas que saben que no van a cumplir. Y ahora la lían con un debate. Debate sobre el debate para tapar sus propias carencias. 

A uno porque no le invitan, a otro porque le invitan a todos, otro porque si va este no voy yo, el de más allá porque si no es en la televisión pública no voy… Todo es humo que impide ver el fuego, que es el verdadero problema que tenemos. 

Los políticos que tenemos son de un nivel inaceptable. Cualquier político (candidato para mayor escarnio) tiene que acudir a cuántos más debates pueda. ¿No se trata de presentar unas ideas y confrontarlas con las de los otros adversarios? ¿Entonces cual es el problema de acudir a los debates? 

Deberían ser ellos quieren demandaran a los medios que organicen muchos debates, cuántos más mejor. Pero no es así, es todo lo contrario. Eluden dar la cara, y solo necesitan a los periodistas para soltarles su retahíla de frases hechas sin aceptar preguntas. ¿Qué tienen que esconder? Su propias carencias, eso es lo que esconden.

Por otra parte, la decisión de la Junta Electoral de prohibir la presencia de Vox en un debate electoral es, sin duda, un formidable error. Dicen que con su presencia se incumpliría el principio de proporcionalidad en clara referencia y discriminación con otros partidos que tienen presencia en el Parlamento, y que no han sido invitados. 

¡Error! Si para debatir tenemos que andar con estas cosas tenemos un problema mayor del que pensamos. En los debates debería participar todo aquel que sea invitado y quiera. Cualquier medio puede organizar el debate con los partidos que quiera, y cada partido tiene que tener el derecho de acudir o no. Allá ellos si no quieren expresar y discutir con los adversarios sus ideas. Ya tomarán nota de ello los votantes.

Publicado en PontevedraViva.com el día 19 de Abril de 2019


Promesas vacías

Pontevedra, 19 Abril de 2019

“Los regalos, los premios, salen a gran velocidad...”. Un hombre micrófono en mano, vociferaba en la tómbola de las fiestas cuando yo era niño. Pretendían confundirnos con una avalancha de regalos sólo por comprar un boleto. Prometían cosas increíbles pero solo repartían migajas. No he visto a nadie recoger el premio gordo, la televisión, por ejemplo. 

Igual que en política. Con el tema del salario mínimo tienen un buen gancho. El PSOE lo ha dejado en 900 €, el PP promete 850 € (en realidad quieren subirlo pero no le dan las cuentas), y ahora En Marea promete llevarlo a los 1.000 € si gobierna. Ahí está la trampa... si gobierna. Como saben que esto no va a ocurrir podrían incluso decir que lo elevarían hasta los 1.200 €. Por prometer... 

Son promesas vacías que no sirven más que para confundirse a ellos mismos y a quienes se dejan engañar. Como en la tómbola de mi niñez. “Alargue la mano y elija el sobre que quiera” continuaba diciendo el señor de la tómbola. Los políticos dicen algo parecido, “coja el sobre que quiera pero coja el mío”. 

jueves, 18 de abril de 2019

¿Justicia divina?

Pontevedra, 18 Abril de 2019

Como cada Semana Santa, y siguiendo una absurda tradición, el Gobierno ha vuelto a conceder varios indultos a presos comunes. Que lo hagan los gobiernos de derechas con creencias religiosas profundas, estando mal porque en España Estado y religión están separadas, tiene un pase. Pero que lo haga un gobierno socialista, que presume de laicidad, es patético y solo obedece a intereses partidistas y electorales. 

Primero por mezclar la justicia con la religión, otorgando a lo divino un cierto poder sobre lo humano. Y en segundo lugar, porque los indultos deben ser cosas serias, y no deben dejarse al albur de creencias religiosas y costumbres ancladas en el pasado. Igual los presos del proces, en caso de ser considerados culpables, tienen aquí una vía de escape a sus más que probables condenas.

Ahora se entiende

Pontevedra, 18 Abril de 2019

Irene Montero, al estilo del líder de su partido, va por ahí con un ejemplar de la Constitución en la mano. Son los nuevos predicadores del siglo XXI. Antes iban con la Biblia y ahora van con la Carta Magna con la única intención de hacer postureo. Quieren convencernos de que en la Constitución están todos los males y también las soluciones del país. Es extraño el cambio de postura porque, hasta hace bien poco, querían cambiarla porque no les servía.

¡Error! Lo único que demuestra es la mimetización que se ha producido entre Pablo Iglesias e Irene Montero desde que comparten chalé. Y además nos da la explicación a la famosa primera medida adoptada por el presidente Sánchez al llegar a la Moncloa. Cambió el colchón de Rajoy. Sin duda tenía miedo a acabar como Irene y Pablo. Ahora se entiende.