sábado, 23 de febrero de 2019

Siempre es tarde

Pontevedra, 23 Febrero de 2019

A veces, cuando te das cuenta, ya es tarde. A veces, cuando quieres reaccionar, ya es tarde. A veces, cuando te das cuenta de que quieres reaccionar, ya es tarde. Siempre es tarde para algo. Sobre todo para uno mismo. Vamos todo el día corriendo de un lado para otro, pero seguimos llegando tarde a muchas cosas. Al menos a las cosas más importantes. ¿De qué vale entonces correr tanto? ¿Será que debemos correr menos, o será que debemos hacerlo en otra dirección? 

El caso es que hay cambiar algo porque sino, esto dejará de tener sentido. El primero, y más importante cambio, es pensar en uno mismo. Pensar en primera persona. ¿Cuántas veces se toman decisiones que afectan a uno mismo? Posiblemente pocas, por eso estamos descuidados, desaliñados en nuestro interior, y por eso cometemos tantos errores. Porque al no pensar en uno mismo, las decisiones que se toman suelen ser precipitadas con el consiguiente riesgo de errar.

Seguimos dejando que pasen los trenes por no levantarnos del banco en el que estamos esperando. Nunca llega nuestro tren, más bien, nunca llega el tren que creemos que debemos tomar. Otros toman el primero que pasa y luego se arrepienten. ¿Qué es peor?

Subamos y bajemos del tren las veces que haga falta. Es nuestra vida, no la de los demás.



viernes, 22 de febrero de 2019

Casado I el mentiroso

Pontevedra, 22 Febrero de 2019

Sánchez convocó elecciones. En su comparecencia trató de explicar las cosas desde su punto de vista, subjetivo, pero a la vez ha querido enviar un primer mensaje a la población.Las elecciones no dejan de ser una mala noticia para los socialistas y para el pais en general. Tenía otras opciones, pero se decantó por la más simple. En su intervención aprovechó para realizar el primer mitin de campaña, hablándonos de todo lo que hizo, de todo lo que hubiera querido hacer, y de todo lo que no podrá hacer porque no le van a dejar. 

¿Eran las elecciones la única salida del presidente? ¿Había otras opciones pero no las estimó o, simplemente, las descartó? Tiene demasiadas cosas en contra en este momento Sánchez para afrontar un ciclo electoral tan complejo y tan denso como el que se avecina,y resulta complicado entender cuáles han sido sus motivaciones para tomar la decisión de la convocatoria de elecciones.

¿Por qué no podía prorrogar los presupuestos? Había una serie de medidas sociales y consenso suficiente para ejecutarlas. Incluso había una expectativa ciudadana para que se ejecutaran esas políticas sociales.Porque además, la única baza del presidente son precisamente la aplicación de políticas sociales que mejoren la vida de la gente porque, por lo demás, la agenda electoral la está dominando la derecha.

Sabemos de la capacidad de convocatoria que tienen en la calle. Por cierro, algo a lo que se han acostumbrado pronto después de muchos años de prohibir a la gente la posibilidad de manifestarse.Parece que también a eso, como a otras muchas cosas, les han cogido el gusto después de estar en contra.

Los de derechas son tan populistas como cualquier otros, manejar perfectamente las conciencias de la gente y saben muy bien lo que tienen que decir para movilizar a su electorado. 

A todo ello, hay que añadir que cuentan con un personaje bastante siniestro al frente del partido. Casado es una ametralladora que de cada cinco palabras que pronuncia tres son mentiras y dos insultos. Y lo hace de una manera tan sistemática que hasta avergüenza.Escucharle decir que la convocatoria de elecciones es una victoria de la derecha con un argumentario ridiculizado, lleno de falsedades y en el que no hay una sola verdad, es ciertamente deleznable. La capacidad de mentir y de amplificar sus mentiras tiene tanta potencia mediática que nos esperan unos meses y una campaña electoral realmente dura.

Traidor, felón, ilegítimo, presidente chantajeado, incompetente, mediocre, adalid de la ruptura de la legalidad en España, golpista, ridículo, irresponsable, incapaz, desleal, que está cometiendo alta traición a España, mentiroso compulsivo y una catástrofe para el futuro del país.Estas son solo algunas de las perlas que Casado ha dedicado al presiente del Gobierno. Y en una única comparecencia ante los medios. Si este tipo puede llegar a ser presiente de Gobierno de España, los problemas que tenemos son mucho más graves, porque, además, todo lo que dice es mentira a sabiendas, que aún es peor.

Si nadie lo remedia, estamos abocados a tener un presidente mentiroso y un vicepresidente camaleónico.

Publicado en PontevedraViva.com el día 22 de Febrero de 2019



miércoles, 20 de febrero de 2019

Giro a la derecha

Pontevedra, 20 Febrero de 2019

La derecha apuesta por la radicalización para volver al Gobierno. Prueba de ello es el sustituto que tiene Rajoy en la presidencia del PP. Uno más joven, pero con ideas más radicales y retrógradas. Un personaje que cuando estaba en Nuevas Generaciones realizó algunas declaraciones de las que debería avergonzarse. 

Habla de reconquistar España y el primero de la historia moderna de la democracia que pacta con la extrema derecha. ¿Eso es la derecha moderna del siglo XXI? ¿Donde quiere situar Casado al PP?, ¿más cerca de los liberales conservadores europeos o de los de la ultraderecha que empieza a recorrer Europa como un escalofrío? Por ideología, está claro que se sitúa más cerca de los segundos, pero por responsabilidad y por representar a un partido con tantos afiliados, la mayoría de ellos moderados de centro-derecha, debería hacerlo con los primeros.

domingo, 17 de febrero de 2019

Una noche en urgencias

Pontevedra, 17 Febrero de 2019

Igual que Javier Arenas en la política, cuando vas a urgencias, sabes cuando entras pero no sabes cuando vas a salir. Después de pasar una noche en urgencias, además de darte de bruces con la realidad de la sanidad, puedes ver muchas historias parecidas a la tuya e incluso peores, y eso es algo que sirve para animarte. 

Al llegar, explicas tu caso a una persona que te recibe pero a la que le da igual lo que te pase porque solo es un administrativo. Pero tú entras con ganas de contarle a alguien qué sientes, el motivo de tu visita a urgencias, estás deseoso de que alguien te escuche y te diga que no te preocupes a pesar de que llevas oyendo lo mismo desde hace varias horas. 

Sin embargo, la primera persona con la que te encuentras cuando cruzas la puerta de urgencias, está detrás de una ventanilla medio cerrada. Eso no es causal, está así para generar una separación y que sepas que no va a ser fácil acercarte a él. Porque su misión es preocuparse solo de saber si has traído tu tarjeta sanitaria, para luego indicarte, sin tan siquiera mirarte a la cara, señalando con el dedo, que pases a la sala de espera. A la primera, sala de espera.

Después de un rato sentado en una horrible e incómoda silla, donde corres el riesgo de añadir a tus dolencias una lesión de espalda, suena tu nombre y te ilusionas porque piensas que, a pesar de que la sala está a tope, tu caso va a ir rápido porque solo han tardado unos minutos en llamarte.

Iluso. Solo te llaman para pasar el triaje, que es como llaman al proceso por el cual un médico que hace unas preguntas básicas y te clasifica en los diferentes niveles de gravedad. Por cierto, aquí empiezan a hacer aguas los derechos de la famosa LOPD, porque toda la sala se entera de tus dolencias y de tus alergias. Además, es inútil que hables bajo, porque cuanto más tratas de ser discreto bajando el tono de voz, más lo sube el médico. 

Vuelves a tu sitio en la sala de espera y ahí comienza la verdadera espera. Ahí es donde te darás cuenta de porqué se le llama a ese lugar sala de espera. Porque vas a esperar, y mucho. La espera que dura horas, varias horas, muchas horas. Acabas con la espalda y el culo destrozado, no sabes cómo sentarte, te levantas, te sientas, hasta que por fin, tu nombre vuelve a sonar y si, esta vez parece que va en serio porque te hacen pasar para una exploración médica, el único motivo por el que has decidido pasar una noche en urgencias. 

Cuando los doctores te preguntan qué te pasa ya llevas en el hospital al menos tres o cuatro horas y podrías añadir al verdadero motivo de tu visita algunos aspectos a mayores: ansiedad, cansancio, dolor de cabeza, contracturas diversas en la espalda, etc…

Después de tantas horas esperando, ya no sabes muy bien qué es realmente el dolor principal por el que has ido a urgencias. Pero tras unos segundos de incertidumbre, aciertas a explicar cuál es el dolor que más te duele de todos los que tienes y lo identificas entre los nuevos que se te han reproducido en la famosa sala de espera.

Es verdad que la atención a partir de ese momento es excelente y, teniendo en cuenta la masificación que hay allí dentro, el trato personal y profesional es muy bueno. Entendible para el grado de estrés al que están sometidos todos los que allí trabajan.

No pretendo caricaturizar en exceso la realidad, ni tirar por tierra el Sistema General de Salud porque, para ser justos, tenemos algo que ya quisieran muchos otros países. Solo pretendo sacar a la luz las deficiencias que hay motivadas por los enormes recortes llevados a cabo en los últimos años de crisis. Cuando estás mal (de verdad) no tienes más remedio que acudir a urgencias y, bromas aparte, esperas interminables y hastíos varios, la atención es buena y el personal que tenemos mejor. 

Pero tan cierto como eso es que el sistema está virando hacia una posición peligrosa, que podrían en poco tiempo (de no ponerle coto) tirar al traste el sistema de salud que disfrutamos. Medidas como los recortes de personal sanitario o la atención primaria telefónica son la punta del iceberg de lo que algunos pretenden que no es más que fomentar la sanidad privada para que la pague quien pueda.

Un ejercicio muy sano, pasar una noche en urgencias. Recomiendo a los políticos pasar un día en una sala de espera de urgencias, sobre todo al Conselleiro. Seguro que su visión tan triunfalista de la situación mudaría de inmediato. 

viernes, 15 de febrero de 2019

Se le fue de las manos

Pontevedra, 15 Febrero de 2019

En su intención de aprobar los presupuestos, a Sánchez se le han ido las cosas de las manos. Es legítimo que el presidente trate de lograr apoyos para la aprobación de sus presupuestos, siempre ha sido así y en las negociaciones es normal realizar concesiones. Desde siempre ha ocurrido así y desde siempre ha sido criticado por la oposición de turno.

Y casi siempre, las negociaciones han sido con los partidos nacionalistas vascos y catalanes, que han vivido y siguen viviendo, del chantaje. Su posición les permite embaucar al gobierno de turno y sacar lo mejor para ellos. Esto también es legítimo, pero no deja de ser un chantaje legal.

Lo que pasa en este caso, es que Sánchez tiene delante a un nacionalismo independentista que quiere romper a España y que exige cosas que no se le pueden conceder. Ni siquiera para aprobar los presupuestos que le pudieran mantener en La Moncloa. Y la cosa se le ha ido de las manos. 

Con los independentistas se puede negociar, pero hay que mantener una postura muy firme y hacérsela ver a toda la opinión pública de forma clara y concisa. No se puede decir una cosa en privado y otra en públicoy menos aún que cada miembro del gobierno tenga un discurso diferente. Porque los independentistas catalanes no son serios, no son leales, ni siquiera con los propios catalanes.

Sánchez ha querido resolver el tema de los presupuestos pagando el peaje de los secesionistas y se ha quemado. Porque además de no conseguir la aprobación de los presupuestos, podría salir mal parado del trance de cara a la ciudadanía, que se queda solo con lo más llamativo y esto es, que ha realizado concesiones sobrepasando todas las líneas rojas imaginables.

Pensó que él pasaría a la historia por apaciguar a los secesionistas mediante concesiones más o menos importantes en función de las necesidades. Pero cometió un error enorme al atribuir a la otra parte la misma capacidad de raciocinio, y los independentistas nunca están conformes,ni siquiera lo estarían cuando Cataluña fuese independiente.

Por eso el Gobierno rompió el diálogo, porque vieron que la situación se le iba de las manos, y ante la necesidad de una convocatoria de elecciones, deben desmarcarse todo lo que puedan de ellos.

En todo caso, en contra de lo que dice la derecha, yo no creo en la mala intención del presidente. Sí creo que tiene un afán de protagonismo enormey que siempre espera ser el que haga algo que lo deje ahí para la historia, más allá de formar parte de la honrosa lista de personas que han presidido un gobierno de España.

Yo no creo que aceptara la autodeterminación ni la celebración de un referendo de independencia. Pero dejó que los independentistas lo creyeran porque nunca les dijo claramente “por ahí no se pasa”.Y tragó con el tema del relator, lo que le valió enormes críticas desde dentro y fuera de su partido.

Ahora se ve acorralado por todos.Por la posibilidad de ruptura interna del PSOE, por la oposición que en bloque le acusan de todo, y por los propios independentistas, a los que otorgó una confianza que no merecían.

Publicado en PontevedraViva.com el día 15 de Febrero de 2019




viernes, 8 de febrero de 2019

Localismo absurdo

Pontevedra, 08 Febrero de 2019

Cada vez que leo noticias sobre el incremento de pasajeros en el aeropuerto de Oporto en contraposición a la caída de los tres gallegos, no salgo de mi asombro.Pero lo que más me preocupa es saber qué pensarán nuestros dirigentes (todos los que han tenido algún tipo de responsabilidad en el asunto) cuando leen tales noticias. 

Supongo que ellos, a pesar de no reconocerlo porque son presa de las estrategias partidistas, son conscientes de que lo que se ha hecho en Galicia ha sido un enorme error. Posiblemente ya sabían que lo era cuando lo perpetraron y eso, hace que la rabia sea aún mayor. ¿Qué esperábamos? ¿Hay algún país en el mundo con tres aeropuertos en una distancia de apenas 200 km para poco más de dos millones de habitantes? Y en caso de haberlo, ¿hay alguno rentable y que pueda ofrecer en los tres una buena oferta de vuelos?

Haríamos bien, en primer lugar, reconociendo que hemos sido presa de un localismo absurdo y de las equivocadas decisiones de políticos mal aconsejados, casi siempre más movidos por los favores partidistas que por los consejos de asesores profesionales con visión de futuro. A los políticos suele pasarles como a los malos periodistas, aquellos que no permiten que la realidad les estropee un buen titular. Pues en Galicia los políticos han sido sido presa de la propaganda, y no han dejado que la realidad, les estropease un programa electoral atractivo.

¿Como va a haber una compañía aérea que ponga tres vuelos al mismo destino desde tres aeropuertos tan cercanos? Es de locos. La única forma de que funcione (y mal) es con subvenciones. ¿Pero por qué tenemos que pagar a las compañías para que vuelen desde nuestras ciudades y luego pagar los billetes más caros?Esa es otra de las incongruencias del asunto. 

Con los aeropuertos gallegos sucederá lo mismo que con algunas autopistas. Pagamos para construirlas, pagamos por utilizarlas y pagamos por rescatarlas.

Seamos realistas y asumamos que nunca vamos a ser competitivos con tres aeropuertos. La solución es sencilla pero costosa. Cerrar los aeropuertos de Coruña y Vigo, construir un servicio de cercanías ferroviario de verdad (pueden copiar el modelo de cualquier país centroeuropeo serio, Austria, por ejemplo) y empezar de cero. No hay otra solución. Todo lo demás serán parches que tragan mucho dinero pero que no resolverán nada. El problema es el de siempre, ¿quién se atreve a tomar la decisión sin pensar en los costes políticos?

Publicado en PontevedraViva.com el día 08 de Febrero de 2019


domingo, 3 de febrero de 2019

Ejemplos de constancia

Pontevedra, 03 Febrero de 2019

Mensaje a los estudiantes españoles. No cejéis en vuestros deseos porque nunca es tarde para alcanzar los objetivos. No os dejéis llevar por un primer fracaso de una asignatura suspendida o una nota baja que os impide acceder a la carrera que queréis. Siempre hay una luz de esperanza para todos. Tenéis que miraros en el espejo de Moreno Bonilla o de Pedro Sánchez. Nadie daba un duro por ellos y ambos han llegado a lo más alto. Uno a presidente de una Comunidad Autónoma y el otro a presidente del Gobierno de España. 

¿Qué hubiese pasado si ambos no creyesen en sus posibilidades? ¿Que sería de ellos si se dejasen llevar por la primera impresión o por el primer fracaso? Y lo que es peor, ¿qué hubiese sido de todos nosotros? Si Pedro Sánchez se hubiera rendido cuando fue desahuciado por su partido y le quisieron echar por la puerta de atrás, ¿sería ahora presidente del gobierno? Y si Moreno Bonilla se hubiera retirado de la carrera electoral porque sabía que el nuevo presidente de su partido no lo quería ver ni en pintura, ¿estaría ahora presidiendo el nuevo gobierno de la Junta? Indudablemente no. Pues estos deben ser los ejemplos de los estudiantes españoles. Siempre hay que perseguir los sueños y no darse por vencidos, pase lo que pase, porque la oportunidad siempre llega, al menos en la cosa esta de la política.