András, 08 agosto de 2025
Los casos de estafas curriculares que están saliendo estos días a la palestra no son un tema nuevo, y se prestan, como casi siempre, a todo tipo de interpretaciones y memes varios.
El asunto es aprovechado por la derecha mediática para cargar las tintas sobre las políticas educativas de la izquierda, acusándolos de haberse cargado el sistema educativo fomentando el refuerzo en detrimento de la cultura del esfuerzo. Añoran la vuelta a la escuela de antes, a la de la memoria y a la de la letra con sangre entra. Un mensaje envenenado que pierde toda la razón en cuanto se profundiza un poco.
Por otro lado, ¿qué tendrán que ver las políticas educativas con los que mienten hinchando su curriculum de falsos logros? Nada, pero el mensaje que lanzan es interesado, con la intención de tapar el verdadero problema de fondo, que no es otro que, más allá de los propios estafadores de méritos curriculares, la forma de reclutamiento de los partidos políticos.
Ese es el verdadero quid de la cuestión. Todos están cargados de personas con poca o nula formación académica, y también con escasa, en muchos casos inexistente, experiencia profesional fuera del propio partido.
No me gusta hacer demagogia diciendo que todos deberían de haber estudiado un grado y algún postgrado. Sin embargo, siendo todo ello muy meritorio, cuando menos deberían demostrar algún tipo de experiencia en gestión en algún ámbito del mundo real.
En España, cualquier autónomo que pague un par de nóminas tiene más experiencia en gestión que muchos diputados, cuyo único mérito es el servilismo, aplaudir al líder y mostrar su total adhesión a las siglas.
Muchos han pasado de poner sillas en un mitin del partido a ocupar puestos de responsabilidad en instituciones muy importantes del estado. Y eso es responsabilidad absoluta de los partidos políticos. Se premia al servil, al correveidile, al que más aplaude al líder, y eso provoca que medren personajes de dudosa formación que, una vez elevados a los altares, caen en la tentación de hinchar su currículum por vergüenza.
Suelen recorrer el camino contrario al resto de la sociedad. Primero se aseguran una buena posición, y después ajustan el curriculum al puesto.
Publicado en PontevedraViva.com el día 08 de agosto de 2025
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