viernes, 16 de enero de 2026

Ni un paso atrás

 András, 16 enero de 2026

Desde que finalizó la guerra civil, este país convive con un monstruo que amenaza con romperlo todo y devolvernos a tiempos de oscurantismo, miedo y terror. Ochenta y seis años después de finalizar la guerra, el monstruo sigue con nosotros, pero ya no se esconde en la sombra, ha salido a la luz para mostrarse cómo es.


El monstruo se ha disfrazado con siglas, discursos y escaños; se llama Vox. Nació de la dictadura, de su impunidad, de su herencia nunca juzgada, de un país que pasó una página importante de su historia sin leer la letra pequeña.


Mientras otros decían que mirábamos al futuro, el monstruo aprendía a hablar de patria, de orden, de tradición; aprendía a odiar con traje y corbata, agazapado tras la excusa de la democracia. Vox no es una anomalía, es la consecuencia, es el franquismo reciclado, el autoritarismo con marketing, el miedo convertido en programa político.


Cuando se cuestionan los derechos de las mujeres, cuando se juzga al inmigrante como un enemigo, cuando se niega la memoria y la diversidad, cuando se rechaza la justicia social, cuando se criminaliza al que protesta y protege al que oprime, cuando se llama libertad a los privilegios de siempre, aparece el monstruo en su máximo esplendor. 


Pero lo más peligroso no es el monstruo, la verdadera amenaza es que hay gente que lo normaliza, que le invita a gobernar y que dice que no es para tanto; como hace el Partido Popular. El fascismo no vuelve con votas, sino con votos, y encuentra su caldo de cultivo cuando la democracia se deja vacía por dentro.


Lo único que el monstruo no soporta es la memoria antifascista, la organización popular, no soporta la izquierda cuando no pide permiso, no soporta la gente con mentalidad crítica y formada, porque este monstruo se alimenta con el miedo de los demás, y muere cuando la gente se planta. A este monstruo se le frena porque es una amenaza y solo tiene un antídoto: ni un paso atrás frente al fascismo.


Publicado en PontevedraViva.com el día 16 de enero de 2026


jueves, 8 de enero de 2026

El mundo no es el cortijo de Trump

 András, 08 enero de 2026

Hace unos días, en el marco de una agresión bélica, un contingente militar de un país invadió el territorio de otro, secuestró a su presidente y lo puso en manos de la justicia sin ningún tipo de garantía ni seguridad jurídica. 


Estos sucesos no han sido perpetrados por un dictador en uno de esos países trasnochados y remotos que abundan en el mundo, sino por Estados Unidos, la que dicen es la democracia más desarrollada del planeta.


Con total impunidad, han invadido un país soberano, secuestrado a un presidente, sobre el que no tienen jurisdicción, han asesinado a civiles y violado la legislación internacional. Y no lo han hecho con la intención de acabar con el régimen absolutista del chavismo en Venezuela, sino para hacerse con sus recursos.


No hay que estar a favor de Maduro para ver la realidad y llamar a las cosas por su nombre. Esta violación flagrante del derecho internacional por parte de EEUU, no tiene nada que ver con el narcotráfico ni con que Maduro sea un autócrata, se debe a motivaciones geoestratégicas y económicas, además de ideológicas, en un momento de reacomodación del denominado orden internacional.


Se trata de un acto desprovisto de cualquier aval jurídico internacional y realizado sin, tan siquiera, el mínimo intento de construir una apariencia de legalidad. 


La administración de Trump ha convertido en norma las sanciones unilaterales, la apropiación de recursos estratégicos, la coerción económica contra estados soberanos y la deslegitimación de los mecanismos multilaterales cuando estos investigan a sus aliados.


Se trata de un patrón que responde a una concepción del poder que desprecia la legalidad internacional, convierte la violencia en criterio de legitimidad y presenta la expansión imperial como derecho natural del más fuerte. 


Por eso, la respuesta de la comunidad internacional exige una ruptura con la inercia de las declaraciones rituales y los típicos comunicados de preocupación formal. La contención eficaz requiere coordinación política, firmeza diplomática y acciones proporcionadas que hagan respetar la soberanía y el derecho internacional. 


La defensa de la soberanía venezolana se fundamenta en un principio elemental del derecho internacional: la autodeterminación de los pueblos y la inviolabilidad de su territorio. Cuando este principio se vulnera sin respuesta, el precedente se extiende y la agresión se normaliza. Si cae Venezuela, la cadena de ataques alcanzará inevitablemente a otros países y regiones.


Publicado en PontevedraViva.com el día 08 de enero de 2026


viernes, 2 de enero de 2026

Catorce meses mintiendo

 András, 02 enero de 2026

Ha explotado el escándalo más brutal de la política española. Alberto Núñez Feijóo ha sido pillado en la mentira más grande que se recuerda en democracia. Mayor incluso, de la que Aznar con sus armas de destrucción masiva, o de la de insistir en la autoría de ETA en los atentados del 11-M.


En este caso, no hablamos de una mentira cualquiera, sino de una mentira que ha durado catorce meses, manteniendo contra viento y marea una falacia cuando había más de doscientas personas muertas. Catorce meses utilizando una tragedia como arma política. Catorce meses sabiendo la verdad y construyendo un relato completamente falso. 


Sin embargo, lo más increíble es que, ha sido el propio Feijóo el que se ha delatado. La noche del 24 de diciembre, cuando los españoles se disponían a pasar la nochebuena en familia, Feijóo envió a la jueza un acta notarial con mensajes de WhatsApp, pero solo la mitad de la conversación, solo los que Carlos Mazón le remitió a el. Y es precisamente esa media verdad, esa información mutilada y manipulada, la que ha destapado la mayor operación de mentira sistemática de la democracia.


Esos mensajes que Feijóo colocó la tarde del día 24 demuestran algo demoledor, y es que todo lo relatado por el PP desde la noche del 14 de octubre de 2024 era  mentira.


Mentira que el gobierno no atendió el teléfono la noche de la dana, mentira que no tuvieran medios, mentira que el Gobierno los había abandonado y mentira que no supieran que había muertos hasta el segundo día de la catástrofe. También sabemos ahora que Mazón mintió en sede parlamentaria y que su partido, y el mismo Feijóo, aplaudieron su actuación a sabiendas de que estaba mintiendo. 


¿Por qué Feijóo no envió a la jueza sus respuestas a los mensajes de Mazón? ¿Por qué argumentó explicaciones en vez que adjuntar sus propias respuestas? ¿Quizás porque posiblemente estaban coordinando un relato falso que luego sostuvieron durante catorce meses?


"Si miento, echadme del partido", dijo Feijóo al poco tiempo de hacerse con las riendas del PP, cuando todavía iba por la vida de hombre de estado y fingiendo ser un reputado estadista. Pues bien, los mensajes enviados a la jueza de Catarroja demuestran que mintió durante catorce meses. ¿Va a dimitir o también mintió cuando dijo que lo echaran del partido?


Publicado en PontevedraViva.com el día 02 de enero de 2026


viernes, 26 de diciembre de 2025

El negocio de la dictadura

András, 26 diciembre de 2025


Desenmascarando el franquismo, una breve explicación sobre la corrupción en la oscura etapa de la dictadura, para quienes se empeñan en repetir que con Francio se viviría mejor y que los males de la democracia no existían.


La realidad es que el franquismo no solo fue una etapa de represión, falta de libertades y persecuciones, fue un negocio, el mayor expolio económico de la historia de España. Tras la guerra, el régimen confiscó miles de empresas, tierras y viviendas a quienes habían apoyado a la República. 


De ello, se encargaban las comisiones de incautación, que entregaban sus bienes a los afines al régimen; militares, banqueros, falangistas y, cómo no, obispos, siempre tan preocupados por la defensa de las libertades y la economía. Así fue como nacieron muchas fortunas.


El propio Franco, que amasó una ingente fortuna personal gracias a comisiones ilegales, fincas regaladas y donaciones forzadas, llegó a ser uno de los hombres más ricos de Europa mientras el país pasaba hambre. Su esposa, Carmen Polo, conocida como la Collares, acumuló joyas y obras de arte de familias desposeídas.


La corrupción empezó en el Pardo, y a su alrededor se tejió una red de empresarios afines al régimen que se enriquecieron con contratos y monopolios asignados a dedo. Los March, banqueros del régimen, los Oriol, dueños de eléctricas, los Koplowitz, los Entrecanales, los Samaranch, y un ramillete de amiguetes que se ataron a un capitalismo construido sobre el miedo y el silencio.


Por tanto, la corrupción en el franquismo no era una anomalía, sino que era el propio sistema. El estado entregaba contratos sin control, se cobraban comisiones ilegales y el el poder judicial respondía ante el Caudillo. Robar era, ni más ni menos que, obedecer.


Con la Transición no se juzgó a nadie, no se devolvió nada. Las empresas del régimen siguieron operando, ahora bajo gobiernos democráticos. Pero la herencia del franquismo no fue solo económica, sus hombres siguieron en los despachos de la judicatura, en los cuarteles y en las comisarías. La obediencia se mantuvo, y solo se cambió el retrato en las paredes.


Se heredaron los cargos, las tierras, los bancos y los apellidos. Cambió el régimen, pero no los dueños del país. Mientras unos heredaban fábricas y fortunas, otros heredaron silencio, represión y miedo.


Publicado en PontevedraViva.com el día 26 de diciembre de 2025


viernes, 19 de diciembre de 2025

¿Sabes contar, Alberto?

 András, 19 diciembre de 2025

Fiel a su ideario, en una charla que ofreció a sus colegas de partido para dar paso a la Navidad, Feijóo hizo gala de su torpeza para acabar el año como lo empezó: haciendo el ridículo. Esta vez para ofender a los andaluces y alabar a los madrileños. Guiño a la jefa, Ayuso, y palo al fiel Moreno Bonilla.


Que Feijóo tiene un problema de dicción, que es torpe, que no se prepara lo que tiene que decir y que, simplemente es muy básico, intelectualmente hablando, ya no sorprende. Lo que es extraño, es que nadie le corrija y le obligue a ceñirse a lo que le han escrito para no mostrar tanto su incompetencia.


En primer lugar, antes de agraviar a los andaluces, Alberto esgrimió una nueva teoría sobre la formación geomorfológica de las rías gallegas, afirmando que cuentan con una doble costa, una de ida y otra de vuelta. Posiblemente, desde la hipótesis del terraplanismo, no se había escuchado nada igual, y su tesis, basada en muchos años de pensamiento profundo y análisis sobre el terreno a bordo de yates propiedad de amigos poco recomendables, debería ser expuesta por él mismo en algún congreso extraordinario sobre la tectónica de placas y su influencia en la formación de las rías gallegas.


Continuando con el desarrollo de su sesuda teoría geomorfológica y, como le debió de parecer un asunto demasiado denso para el público que tenía, para hacerlo un poco más distendido y, en un intento de hacerse el gracioso, se le ocurrió decir que la costa de Galicia tiene más kilómetros que la andaluza y que, si los andaluces no están de acuerdo, es porque no saben contar.


A ver Alberto, lo de que los andaluces no saben contar, es una generalización absurda e injusta, impropia de un pensador como tú. Sin embargo, tú si que has dado sobradas muestras de no saber contar, y también de no saber leer, porque aún no has sabido descifrar quién era M. Rajoy en la famosa lista de los pagos en dinero negro de tu partido. Y Ayuso, ¿crees que Ayuso sabe contar? No, porque dejó morir a más de siete mil personas en las residencias porque, total, como ella mismo dijo, se iban a morir igual.


¿Y qué opinas de Mazón?, ¿crees que Mazón sabe contar? No, porque sino hubiese evitado que más de 200 personas murieran por la dana en Valencia. Y Moreno Bonilla, ¿sabe contar Moreno Bonilla, Alberto? Tampoco, porque aún no se ha percatado de que hay más de 300 mujeres con cáncer en Andalucía debido a los fallos en los cribados desde que gobierna, ya que prefiere invertir en campos de golf antes que en sanidad pública. 


Y tú Alberto, ¿sabes contar tú, que contabas con ser presidente pero te has tenido que conformar con ser el bufón de Ayuso? Ah no, perdona, que tú no eres presidente porque no quieres. ¡Ánimo Alberto, y Felices Fiestas! Disculpa de nuevo, que tú prefieres, Feliz Navidad.


Publicado en PontevedraViva.com el día 19 de diciembre de 2025


viernes, 12 de diciembre de 2025

¿Condena jurídica o política?

 András, 12 diciembre de 2025

La condena al fiscal general fue aprobada por cinco magistrados con perfil conservador reconocido. Manuel Marchena Gómez, Andrés Martínez Arrieta, Juan Ramón Verdugo Gómez de la Torre, Antonio del Moral García y Carmen Lamela Díaz, tienen una trayectoria que ha estado históricamente apoyada, respaldada o facilitada por el Partido Popular


Esta votación no es un hecho aislado, sino el resultado de una estructura judicial formada durante décadas bajo mayorías conservadoras y fortalecida por el bloqueo a la renovación del CGPJ impuesto por el Partido Popular que, recordemos, mantuvo el órgano caducado durante más de cinco años para poder preservar el control sobre los nombramientos.


Los vínculos entre estos magistrados y el PP no son una invención, son públicos y están documentados. Por ejemplo, Manuel Marchena fue propuesto por el PP para presidir el Poder Judicial hasta que estalló el caso del mensaje interno en el que se presumía de controlar la sala de lo Penal por detrás.


Juan Ramón Verdugo pertenece a la Asociación profesional de la Magistratura, considerada como la asociación judicial más alineada con posiciones conservadoras y tradicionalmente cercana al PP. 


Carmen Lamela Díaz, se consolidó como figura clave dentro del enfoque más punitivo del Estado en sus decisiones en la Audiencia Nacional, especialmente, en causas donde coincidió con el interés político del bloque conservador.


Y Antonio del Moral, cuya vinculación al Opus Dei es un hecho, fue ascendido en un contexto en el que el sector conservador del CGPJ dominaba con holgura. Incluso, Andrés Martínez Arrieta, aunque con un perfil más técnico, forma parte del entramado judicial configurado durante años bajo mayorías políticas de derechas, que consolidaron la hegemonía conservadora en la cúpula judicial. 


Por tanto, el resultado es evidente, se ha condenado al Fiscal General sin una sola prueba directa de las acusaciones que se le imputaban, a pesar de los testigos que aseguraban lo contrario y motivado porque, según palabras textuales de la propia sentencia, "no había alternativa razonable", lo que da a la sentencia un sesgo más político que jurídico. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 12 de diciembre de 2025


viernes, 5 de diciembre de 2025

La foto del terror

 András, 05 diciembre de 2025

Reconozco que la derecha española nunca dejará de sorprenderme, y admito que hay que tener muy poca vergüenza para dar lecciones de todo lo contrario de lo que se hace. En realidad, la forma de hacer política del PP se traduce en una caradura de proporciones formidables.


Este partido, que expulsó a su propio presidente por anunciar presuntas irregularidades, actúa como una organización que prioriza los intereses de sus dirigentes y amigos a los del Estado. Un partido que apela a las personas "normales" y a la "gente de bien" para enfundar sus mantras en un aparente halo de normalización, señalando a los que no piensan como ellos. Un partido que, además, con graves decisiones, ha contribuido al deterioro de servicios públicos esenciales como la educación y la sanidad. Véase Madrid.


Un partido que, además, arrastra la lacra de ser el primer partido de la democracia condenado por corrupción, en el que los imputados se cuentan por cientos, y en el que la práctica totalidad de los miembros de un gobierno han pasado por los banquillos o acabado en la cárcel.


Por estas y muchas otras razones, el PP no está en situación de dar lecciones de integridad a nadie, ni siquiera de democracia, más bien todo lo contrario porque, cada vez que tiene ocasión, se aprovecha de las instituciones en beneficio propio. Pero, haciendo gala de esa caradura que les adorna, cuando no tienen nada que decir, agitan fantasmas y reparten odio.


Así fue como el pasado domingo Feijóo salió de nuevo en procesión, para para tratar de lograr en la calle lo que el Parlamento le niega. Tras la concentración contra la mafia, esta vez fue el turno de la corrupción. Y la verdad es que el momento elegido no podía ser más propicio, porque acababan de conocerse las detenciones de miembros de su partido en Almería, y los escándalos de los parques eólicos en Castilla y León.


En el Templo de Debod se dio cita la flor y nata del PP, y nos dejaron una foto del terror, formada por cuatro personajes, a cada cual más siniestro y que han supuesto una verdadera catástrofe para España. Aznar, M. Rajoy, Ayuso y Feijóo, los cuatro jinetes del Apocalipsis facha que revolotean como buitres sobre la España moderna y progresista.


Publicado en PontevedraViva.com el día 05 de diciembre de 2025