martes, 26 de septiembre de 2023

Muchas gracias, Alberto

 András, 26 septiembre de 2023

A pocas horas del arranque del debate de investidura, el PP anuncia que Feijoo renuncia a gobernar a pesar de que podría contar con los apoyos suficientes para hacerlo. ¡Qué acto de gratitud! ¿Cómo podremos agradecérselo? Que, voluntariamente, renuncien a librarnos de un gobierno de derechas, con lo que ello podría suponer para la clase media trabajadora, las minorías, las mujeres y, en general, el retroceso en derechos sociales y recortes del estado del bienestar, es algo que tardaremos siglos en agradecerles. Solo el PP, con el moderado Feijoo a la cabeza, podía tener con los españoles un acto de misericordia semejante. Por ello, gracias. Gracias Alberto, nos has dejado a todos sin palabras.

viernes, 22 de septiembre de 2023

Hacer el canelo

 András, 21 septiembre de 2023

Hasta dónde yo sé, hacer el canelo significa actuar de forma ingenua, hacer el tonto o comportarse como tal. Por tanto, sin ser un académico, entiendo que no es, ni mucho menos, una expresión que caracterice a alguien por tener muchas luces o que ensalce su inteligencia. Más bien todo lo contrario, se utiliza para tratar de ningunear alguna acción o cuando queremos ridiculizar a alguien.

Pues eso mismo es lo que piensa Borja Sémper, que los españoles gallegos, vacos o catalanes que compartimos la riqueza de tener un idioma propio, somos ingenuos y tontos. De no ser así, no se entendería que el derecho a utilizar las lenguas cooficiales en el Congreso de los Diputados, lo considere “hacer el canelo”.

No es baladí que sea precisamente el vicesecretario de Cultura del Partido Popular quien, de un plumazo, califique a los millones de españoles que hablan las lenguas españolas que no son el castellano en todo el Estado, de ingenuos.

El ideólogo del Verano Azul del PP, ataca de nuevo para menospreciar y considerar una idiotez que los representantes de la ciudadanía hablen en gallego en la casa de la democracia. Un nuevo ejemplo de la importancia que tiene la cultura para el PP, y la enésima demostración de lo que, de verdad, es hacer el canelo.

Sin embargo, sin ánimo de corregir a todo un vicepresidente de Cultura, le diría al señor Sémper que, hacer el canelo, es prohibir a los diputados del partido hablar gallego en el Congreso. Hacer el canelo, es considerar que sus señorías son correveidiles que obedecen las órdenes del partido y que no están para pensar, solo para pulsar un botón cuando se les ordene. Es verdad que no difieren mucho de los diputados de los otros partidos, pero, al menos, en esta ocasión, los demás han dado libertad a sus diputados para que se expresen en el idioma que deseen.

Hacer el canelo es, en definitiva, no reconocer la diversidad cultural e idiomática del estado español y contravenir a la propia Constitución. Efectivamente, esa misma que tanto mientan cuando les conviene.

¿Cabe mayor desprecio por la cultura y los idiomas de España? ¿Qué piensan los diputados del PP gallegos, catalanes o vascos de esto? ¿Están de acuerdo o, por el contrario, aceptan de forma sumisa su papel de correveidile? Por cierto, ¿con qué cara vuelven a sus regiones para decir que se niegan a defender su idioma en Madrid?

Y lo más grave, todo ello, a pesar de que el PP cuenta con el único candidato a la investidura que habla uno de los idiomas cooficiales y que, con esta actitud tan poco democrática, queda en evidencia y hace el canelo.

En definitiva, a ver si lo he entendido bien. ¿El que habla gallego lo desprecia, y los que no lo hablan, defienden el derecho a hacerlo? No puede ser, es posible que no lo esté entendiendo bien. O puede que sí, y esté haciendo el canelo… como Feijoo.

Publicado en PontevedraViva.com el día 21 de septiembre de 2023


viernes, 15 de septiembre de 2023

Las cosas están cambiando, pero no han cambiado todavía

 András, 15 septiembre de 2023

Si queda alguien que aún no haya visto la película de Alejandro Marín, “Te estoy amando locamente”, que se apresure a hacerlo cuanto antes. Es fantástica, una auténtica lección de lo que ha sido España, y de lo que muchos quieren que siga siendo.

Alguien, con mucho criterio y que trabaja con adolescentes, me sugirió que su proyección debería ser obligatoria, al menos, en todos los centros educativos de secundaria del país, para que la gente joven sepa de dónde venimos y todo lo que queda por andar. Tiene toda la razón.

Que tomen nota los dirigentes de izquierdas, porque medio país está gobernado por la derecha y la ultraderecha, y estos, además de no mostrar ningún interés por la cultura, desprecian este tipo de temas, los silencian y, si pudieran, los eliminarían incluso de las taquillas de los cines.

Es cierto que hemos realizado un camino importante, que la sociedad está cambiando, pero algunas veces tengo la sensación que el cambio se está produciendo más por la inercia del mundo que nos rodea, que por la propia iniciativa interna. La derecha española es un freno constante a cualquier tipo de avance social, muy condicionada por la parte más retrógrada que todavía resiste y que condiciona enormemente sus políticas.

A fin de cuentas, venimos de dónde venimos. De cuarenta años de dictadura y de una transición complicada, a pesar de que nos la vendieron como modélica. En la educación, deberían estar latentes de forma permanente, los valores del respeto y la igualdad. Sin embargo, la ignorancia de un país en blanco y negro, con la Iglesia por bandera, una gran represión, hambrienta de justicia y un miedo feroz al opresor, hicieron que, durante tantos años, calase todo lo contrario. Y así continúan muchos, deseando implantar una sociedad estancada y anclada en aquellos años oscuros.

Que en pleno siglo XXI haya gente misógina, machista y homófoba, debería de ser una rareza. Pero no lo es. Las mujeres siguen siendo asesinadas por el mero hecho de serlo, pero todavía hay quien niega que eso sea machismo. La liberad sexual y los derechos de los homosexuales que, no olvidemos, hasta hace prácticamente cuatro días era un delito, continúan siendo puestos en tela de juicio por mucha gente. Por tanto, ¿qué esperamos?

Por eso, cuando salen casos de abusos de poder y acciones machistas como el de Rubiales, muchas voces siguen poniendo paños calientes, y otras, como Ayuso, se permiten el lujo de decir que todo es “un embrollo entre socialistas, que han querido tapar con un beso”. Con este tipo de afirmaciones, negando la realidad y blanqueando la violencia machista, lo único que se consigue es dar alas a los machistas. No nos engañemos, las cosas están cambiando, pero no han cambiado todavía.

Publicado en PontevedraViva.com el día 15 de septiembre de 2023

viernes, 8 de septiembre de 2023

El quiosco de Rosa

András, 08 septiembre de 2023

Ya lo cantó Serrat, “…son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas, en un rincón, en un papel o en un cajón… y que nos hacen que lloremos, cuando nadie nos ve”. Un quiosco, no es una pequeña cosa que se pueda esconder en un cajón, pero puede hacer que lloremos cuando nadie nos ve, sobre todo, si ha formado parte de tu vida durante casi cincuenta años.

Esta semana, cuando leí la noticia, me vi muchos años atrás, pasaron por mi mente cientos de recuerdos, de personas, de olores, de vivencias, que me hicieron saltar alguna lágrima, aunque, por fortuna, nadie me vio.

El quiosco que mis padres tenían en Vilanova, y que fue parte del sustento de nuestra familia durante tantos años, había sido demolido. Una cuadrilla de obreros municipal, con unos cuantos martillazos, convirtieron en escombro buena parte de los recuerdos de nuestras vidas que, en unos minutos, se mezclaron con un amasijo de ladrillos rotos.

Hacía años que el quiosco había sido abandonado, una vez que mis padres se jubilaron, pero en él perduraba una gran parte de mi historia de infancia y juventud. Allí pasé muchos veranos, vendiendo y leyendo periódicos. Allí hice amistades con chicos de mi edad que veraneaban en el pueblo. Allí mantuve largas conversaciones con amigos que eran casi como mis padres, a los que me gustaba escuchar y de los que, sin duda, aprendí muchas cosas. Allí descubrí mi afición por la escritura y allí, en definitiva, aprendí a valorar el trabajo y lo que cuesta conseguir las cosas.

Por eso, cuando me enteré de su demolición, noté como si me hubiesen arrancado un trozo, como un profundo dolor en mi interior, que hizo que el resto de la tarde careciese de sentido. Quizás hubiese sido mejor tomármela libre, a fin de cuentas, estaba llorando la falta de una parte de la familia.

Con la desaparición del quiosco, sentí ese dolor que nos causan algunas situaciones que, creyendo pasadas, de vez en cuando vuelven para hacernos revivir momentos que, en su día fueron importantes, y que se convierten en inolvidables. Para mí, recordar el viejo quiosco, significó un momento de recogimiento, con recuerdos que me hacen retrotraerme años atrás, porque el quiosco forma parte de muchos de los mejores momentos de mi vida. Por eso siempre permanecerá en mi memoria, porque es, en gran medida, responsable de lo que yo soy ahora como adulto.

Sin embargo, no puedo dejar de pensar en la poca iniciativa y la nula sensibilidad del Concello, que no se le ha ocurrido la idea de poner una placa en el lugar para homenajear a quién, durante tantos años, formó parte de la vida del pueblo, vendió los primeros ejemplares de prensa escrita y, en definitiva, se dejó parte de su vida sirviendo a los demás.

Así que lo haré yo, dedicando este texto a homenajear a Rosa Gestoso, que se pasó más de media vida entre las cuatro paredes de aquel quiosco. Los periódicos no solo son de quienes los escriben, los editan y los leen. Los periódicos, también pertenecen a los que los distribuyen, porque contribuyen a la expansión de la información.

Ni los veranos calurosos, ni los fríos inviernos, ni las gripes, que cada año la dejaban medio muerta, hicieron que Rosa dejase de atender su obligación de vender la prensa diaria un solo día. Por todo ello, gracias, en mi nombre y en el de tanta gente que valoraba tu trabajo.

Publicado en PontevedraViva.com el día 08 de septiembre de 2023

miércoles, 6 de septiembre de 2023

¡La que nos espera!

András, 06 septiembre de 2023

Si, finalmente, la investidura de Feijoo no se consuma, será una buena noticia. Todo lo que sea evitar que la ultraderecha alcance el Gobierno de España lo es porque, las consecuencias, podrían ser nefastas. Ya no solo por las políticas que pudiesen aplicar, sino también por la imagen y la marca que España se ha estado labrando todos estos años internacionalmente.

Pero sería una buena noticia para todos, incluso para los votantes de la derecha porque, aunque ellos no lo sepan y no sean conscientes, a la mayoría de los votantes derechas de España, les beneficia más un gobierno de izquierdas. Pero este es otro debate.

Sin embargo, para los que nos gusta el día a día de la vida política, sabemos que nos vamos a perder momentos inolvidables. Como, por ejemplo, disfrutar de las excusas que hubiese utilizado Feijoo para justificar algunas de las actuaciones de sus socios fachas.

Feijoo, que trató de exprimir al máximo las diferencias de criterio que, de forma totalmente legítima, surgieron en el gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos, iba a tener bastantes problemas para defender o desmarcarse de las actuaciones de los ministros de la ultraderecha.

Recordemos, por ejemplo, lo que dijo en relación con el tema de la cumbre de la OTAN que se celebró en nuestro país. Afirmó, que España había hecho el ridículo porque la mitad del gobierno estaba a favor y la otra mitad en contra. Pues bien, es una pena no poder verlo en la tesitura de justificar a Abascal y sus chicos ante un hipotético caso de violencia machista, con la mitad del gobierno a favor y la otra en contra. 

Aunque de esto ya hemos visto algunos ensayos en algunos gobiernos autonómicos. Lo que pasa es que, las diferencias de criterio entre Vox y PP forman parte de la normalidad democrática entre ambos partidos; y las de Unidas Podemos y el PSOE pertenecen a ese tipo de diferencias que pueden causar la ruptura de España, además de varias catástrofes bíblicas más. Así se las gasta la derecha, con una falta de rigor y de criterio espeluznante.

Sin embargo, lo cierto es que, algunas de esas diferentes posturas que están escenificando, dependiendo del tema que se trate, pueden llegar a ser muy graves. En el asunto de la violencia machista, hemos visto como, en Valencia, la mitad del gobierno lo condenaba y la otra mitad no, sin adherirse a las muestras de repulsa, ni tan siquiera disimular poniéndose detrás de la manifestación pública que condenaba la violencia machista. Recordemos que Feijoo tampoco condenó aquella actitud de su socio, no sabemos si por interés político, o porque está de acuerdo y lo que hace es postureo.

Por cierto, ¿qué, es más grave, estar en contra de le OTAN o no condenar la violencia machista? ¿Y qué es peor para España, un gobierno con socialistas y nacionalistas, o un gobierno de derechas con los fachas? ¡Menuda nos espera si estos alcanzan el poder!

domingo, 3 de septiembre de 2023

EIRA DO MUIÑO

 András, 03 septiembre de 2023

Así somos


No hay como tener diferentes partidos en diferentes instituciones, para que la exigencia entre ambas sea máxima. Y no hay como tener diferentes partidos en diferentes instituciones, para que no se resuelva nada. 


Lamentable


En su rabieta por no poder gobernar, el PP señala a todo menos a su propia capacidad de acordar. En esa vorágine en la que ha entrado, se ha permitido la licencia de deslizar la duda de la existencia de irregularidades en unas elecciones que ha ganado. ¡Qué no dirían si las hubiesen perdido! Así es la derecha española, desleal y autoritaria. O ganan ellos, o no vale nada.


Mal vamos


Mal vamos si tras los fracasos electorales de Podemos y Vox, su única y mayor preocupación es el descenso de ingresos por la pérdida de diputados en el Congreso. Podemos obligado, incluso, a la tramitación de un ERE con el personal; y Vox, un partido que, a pesar de lo que pregona su líder, vive de las subvenciones públicas, con el 70% del presupuesto procedente de lo público, también se está viendo en dificultades económicas por la pérdida de representación. Se preocupan por los miembros del partido que verán reducidos sus ingresos. Lo de las políticas y trabajar para la sociedad es secundario.


Las mujeres como arma electoral


En las pasadas elecciones generales, hemos visto de nuevo como los partidos políticos siguen utilizando a las mujeres como arma electoral. Se equivocan. No puede ser que los derechos de las mujeres, que tanto han luchado para alcanzar, puedan quedar a expensas de las mayorías parlamentarias de turno. ¡Maduren, por favor!


Saldo demográfico


En Galicia se producen 40 nacimientos y 96 fallecimientos diarios, lo que arroja el peor saldo demográfico de la historia. Esta noticia no la veremos en la TVG, ni los análisis sobre las causas, y mucho menos veremos como interpelan a los responsables de la política demográfica en la comunidad. A ver si saben el porqué.


Prueba sociológica


Si yo fuese el presidente del PP gallego, en las próximas elecciones municipales presentaría en un pueblo a un candidato a la alcaldía que no fuese de la zona. Como un ejercicio sociológico, para demostrar que la gente no mira a quien vota. Solo lo hace por las siglas y punto. Hay zonas de Galicia en las que, si te presentas por el PP, ganas seguro, seas de donde seas, seas quien seas y hagas lo que hagas. Así de claro y de lamentable.


viernes, 1 de septiembre de 2023

Abusador y mentiroso

András, 01 septiembre de 2023

Luis Rubiales se negó a dimitir, dijo que la culpa es de todos los que le acusan de abuso de poder y machismo; y que el perjudicado es él, porque se considera víctima de una persecución sin escrúpulos. Exactamente dijo, “el problema, es la lacra del falso feminismo”. Es decir, para Rubiales, condenar un magreo no consentido a una mujer es “falso feminismo”. Así nos va, con miles de sujetos como este, y otros tantos que les justifican.

Ese es el problema de fondo. Más allá del beso sin consentimiento, que es gravísimo, quizás lo peor sea el poso que deja el ataque al feminismo por considerarlo un exceso. Ese pensamiento que muchos tienen, y que sacan a pasear cuando se les ven las costuras por sus acciones machistas. Ahí está el verdadero problema que hay que cortar de raíz.

Por otro lado, que Rubiales no iba a dimitir se podía intuir porque, ¿dónde va a ir cobrando lo que cobra por mantener una red clientelar de poder con las federaciones autonómicas? Una red de palmeros, que le aplauden porque le deben buena parte de sus ingresos, haga lo que haga, aunque lo que haga, sea abusar de una mujer.

Sobre Rubiales, que gestiona la Federación Española de Fútbol como si fuera su cortijo privado, como a la mayoría de sus antecesores, recaen graves sospechas de enriquecimiento ilícito y corrupción; y ahora, a él le cabe el honor de añadir el abuso de poder y el machismo a esas cualidades.

Sin embargo, Rubiales, además de abusador, es un mentiroso, porque después de haberse inventado unas supuestas declaraciones en las que Jennifer Hermoso afirmaba que el beso era consentido, y a pesar del comunicado de la jugadora dejando claro que no lo era, insistió en su error, y afirmó que todo el mundo ve lo que para él solo es un “pico”. Vamos, que le estaba haciendo un favor. Eso mismo debió de pensar su madre, quien, en un alarde de machismo femenino, que es el peor de todos, se puso en huelga de hambre para defender a su desvalido cachorro.

Lo de Rubiales es vomitivo, pero tampoco es admisible que el fútbol español en general, y los futbolistas en particular, sigan callados ante esta vergüenza. Que las estrellas del fútbol masculino, que ganan millones de euros y viven en una burbuja de lujos, no hayan salido en masa a la palestra para condenar este hecho tan grave de forma rotunda, es para dejar de bailarles el agua y condenar su silencio de forma enérgica porque, ¿quien calla, no otorga?

Publicado en PontevedraViva.com el día 01 de septiembre de 2023