viernes, 12 de junio de 2026

Doble moral

András, 12 junio de 2026



El Papa ha visitado España, y políticos de todos los colores han corrido a abrazarse y fotografiarse con el jefe del estado más corrupto y oscuro del mundo. Sobre todo los de derechas, para mostrar esa doble moral de la que tanto hacen gala. Discursos vacíos, pláticas moralistas y mucha fe. 


Sin embargo, de lo que se debería hablar es de los 94 altos cargos de la iglesia católica que durante los últimos años han tapado numerosos casos de pederastia.


Cardenales, obispos y superiores religiosos callaron las acusaciones de algunos de sus subordinados sin hacer nada al respecto. Hablamos de 1.600 víctimas, que se vieron acosadas por diferentes miembros de la iglesia. ¿Cuántos abusos se podrían haber evitado si hubiesen actuado de manera drástica y contundente desde el principio? ¿O si, simplemente, hubieran cumplido con la obligación de cualquier ciudadano de denunciar un delito?


Este sería un buen tema de conversación con Robert Francis. El arzobispo de Barcelona, una de las figuras importantes que lo ha recibido, podría comentarle a su jefe que, a sabiendas de que un sacerdote había sido acusado de abusos, no hizo nada. No comunicó el caso a las autoridades, ni siquiera abrió un expediente interno de investigación. Al contrario, lo tapó todo, igual que lo hacían sus colegas de secta en la Edad Media.


Pero no fue el único, porque otros cargos del arzobispado de Barcelona, recibieron la misma información y lo único que hicieron fue mover a los sacerdotes acusados, cambiándolos de ciudad para que el caso si diluyera, con el riesgo de que continuasen cometiendo abusos donde no eran conocidos por sus fechorías.


Esta es la práctica habitual de esta gente. Tapar los casos de abusos sexuales a menores saltándose el deber de denunciar los delitos que se conocen y ocultando a los abusadores entre la sociedad para que puedan seguir delinquiendo y arruinando la vida de mucha gente. Es decir, una estructura mafiosa, desde las altas esferas hasta el último sacerdote, para tapar y proteger a los abusadores.


Ese sería un discurso interesante, escuchar a León XIV opinando de las fechorías de sus subordinados, como un político más que es, y dejarse de espiritualidades, frases huecas y monsergas cargadas de doble moral.


Publicado en PontevedraViva.com el día 12 de junio de 2026


No hay comentarios:

Publicar un comentario