domingo, 15 de diciembre de 2024

¿De qué interés estratégico hablan?

András, 15 diciembre de 2024

Al parecer, el Gobierno de España está preparando los trámites para liberar de peaje tres nuevas autopistas en las provincia de Madrid, Segovia y Ávila. Lo primero, felicitar a los madrileños, segovianos y abulenses por librarse del yugo del pago de peajes. 


Lo segundo, preguntar qué pasa con los gallegos, que llevamos lustros cotizando por una autopista que está más que pagada, y que, posiblemente, se podría volver a construir un trazado nuevo con lo que hemos pagado de más. Un favor que nunca acabaremos de agradecer al gobierno de Aznar, que prorrogó la concesión hasta el año 2048. 


Los motivos que esgrime el gobierno para convertir en gratuitos los tramos de autopista castellano-madrileña, es que se trata de infraestructuras estratégicas para el tráfico ligero y pesado en las salidas y entradas de Madrid los fines de semana.


Pues muy bien, no es un mal argumento, pero aquí, en Galicia, el interés es mayor si cabe, porque se trata de la única vía de comunicación entre el norte y el sur que los gallegos utilizamos, sobre todo, con fines económicos, porque es la única vía posible para poder atravesar la comunidad sin tener que hacer noche por el camino. 


Empresas que llevan sus productos, autónomos que acuden a los mercados, gente que tiene que viajar por trabajo, comerciales, etc… Es decir, el interés va mucho más allá que agilizar el tráfico porque al gente se vaya de fin de semana. 


A ver si de una vez por todas alguien le pone el cascabel al gato y cae en la cuenta de que los gallegos estamos cansados de ser sumisos y de mantener con nuestro dinero la liberación de otras autopistas en zonas más “estratégicas” del país.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Vuelta atrás

András, 13 diciembre de 2024


La política se ha convertido en el primer problema para los ciudadanos en los últimos años. ¿Significativo no? 


Sobre todo, teniendo en cuenta que se supone que está ahí para resolver los problemas de la sociedad. 


En cualquier empresa seria daría para varias reuniones de la dirección, una convención extraordinaria y algunos cambios en puestos de responsabilidad por la mala imagen que la firma estaría transmitiendo a los potenciales clientes.


Pero en la política esto solo sirve para que un breve titular ocupe una esquina inferior en la pagina par de algún que otro diario. Ningún partido se preocupa, y mucho menos, toma en consideración la propia noticia.


En política las cosas funcionan a golpe de intereses partidistas, donde dañar al adversario se antepone a acordar para aprobar medidas que mejoren la vida de la gente. En este caldo de cultivo, resurgen con mucha fuerza los mensajes ultra católicos con ideas antediluvianas que, en la sociedad de hoy, deberían estar superados.


De hecho, ha habido un tiempo en el que estaban superados, pero se está produciendo una peligrosa vuelta atrás. Cuando se está hablando de un cambio profundo de la sociedad, de que la familia tradicional solo es un tipo de familia (no la única), cuando el género va mucho más allá de algo físico, en definitiva, cuánto más se debería orientar los mensajes al rigor de la ciencia, surgen estos movimientos llegados del pasado que venden mensajes prehistóricos, cuando el hombre pensaba que la lluvia o las cosechas dependían de la decisión de un dios.


Vean sino, el poso que nos ha dejado la cumbre ultra católica celebrada en España la semana pasada. Las declaraciones de Mayor Oreja son una ofensa a la inteligencia de los seres humanos. Según él, cada vez más científicos defienden la verdad de la creación frente a los del relato de la evolución. Posiblemente, los científicos a los que se refiere son del mismo grupo que el primo de Rajoy, aquel que negaba el cambio climático.


Lo preocupante es que en pleno siglo XXI tengamos que retomar la teoría de la evolución para volver a demostrarla, porque esa es la prueba de la fuerza que tiene esta gente. Temas que parecían cerrados vuelven a primera línea por la forma en la que exprimen sus alocadas teorías.


Su modelo se basa en la desinformación como práctica habitual en la forma de hacer política, y la instrumentalización de la ignorancia a favor de unos pocos. Y lo peor es que mucha gente comulga con ello.


Sin embargo, aunque está muy bien que la gente quiera rezar y creer en la providencia divina, tienen que saber que los problemas de verdad los arreglan los políticos, no una procesión. Tampoco la sanidad o las becas de nuestros hijos las van a arreglar Mayor Oreja rezando o Jorge Fernández Díaz poniendo medallas a la virgen.


Publicado en Pontevedraviva.com el día 13 de Diciembre de 2024


viernes, 6 de diciembre de 2024

Nos van a echar

 András, 06 Diciembre de 2024

Al final, los gallegos vamos a ser los primeros en obtener la independencia del resto del Estado. Lo lograremos antes que vascos y catalanes, que llevan años con un nacionalismo fuerte y muy arraigado en sus territorios.


El Plan Ibarretxe fue el último intento de los vascos para convencer al Parlamento español de que el País Vasco estaba mejor solo. Y la declaración unilateral de independencia, la afrenta ilegal al Estado, el penúltimo de los catalanes.


Todos tienen derecho a defender sus ideas y a tratar de lograr sus objetivos ideológicos, siempre que lo hagan por los medios democráticos que el estado de derecho pone a su disposición. Los mismos que tenemos los gallegos o cualquier otra comunidad autónoma que, de repente, se vea impregnada de un sentimiento nacionalista lo suficientemente fuerte como para desear lo mismo.


En Galicia también hay un nacionalismo bastante arraigado y de mucho tiempo. Pero los votos, que son las principales herramientas para realizar cambios políticos en España, no les acompañan.


Sin embargo, contamos con una técnica que no tiene nadie más en todo el país, y que, de seguir así, acabará dando sus frutos. Se trata de la costumbre que tenemos de librarnos de todo aquello que consideramos inútil, enviándoselo al resto de resto de españoles para que lo sufran ellos. 


Me explico, primero les despachamos al dictador, después a Fraga, a continuación M. Rajoy y ahora a Feijoo. Todos ellos forman parte de un elenco que, de una u otra forma, han sido perjudiciales para el país. 


Pero no contentos con eso, de nuevo amenazamos con exportar a Rafael Louzán, para que continúe su carrera mangoneando en la Real Federación Española de Fútbol. 

Un tipo que está condenado a siete años de inhabilitación para ocupar un cargo público por prevaricar será nuestra aportación para acabar de arruinar la imagen, ya de por si devaluada, del fútbol español. 


Si es que, como sigamos por este camino, va a ser el resto del país el que pida la independencia de Galicia, por insolidarios y por dedicarnos a enviarles la basura en lugar de reciclarla aquí.


Publicado en PontevedraViva.com el día 06 de Diciembre de 2024





viernes, 29 de noviembre de 2024

Mazón traspasa el marrón

András, 29 noviembre de 2024

Para difuminar un poco la niebla política en la que se ha metido por su incompetencia, Mazón cesó a dos de sus consejeras y nombró a un militar como vicepresidente. 

De entrada, dos mujeres fuera para poner a un hombre. Y de salida, un militar, para que parezca que la mano dura es lo que hace falta para arreglar las cosas. Esta debe ser una de la grandes aportaciones de Vox al gobierno valenciano.


La verdad es que más allá de la paridad, algo que en el PP se pasan por el forro, las consejeras cesadas eran de traca. 


La primera, Salomé Pradas, era la responsable de Emergencias que no sabía que había un sistema de alertas; y la segunda, Nuria Montes, fue la que exigió de malos modos a los familiares de los fallecidos que esperasen turno. En fin, dos perlas.


Pero vamos a lo importante. Tenemos un militar al frente de una vicepresidencia. Concretamente, la que han denominado de la recuperación económica y social. Por si sus intenciones pudieran ser confusas, lo primero que dijo nada más hacerse cargo del puesto político, es que no piensa atender a cuestiones políticas. 


Primero, la culpa no es de este señor, sino de quien lo ha nombrado. Y no es un mensaje tranquilizador el de Mazón, tratando de militarizar un problema que es eminentemente político. Colocar a un teniente general en una vicepresidencia para la recuperación, sustraído de la responsabilidad política, genera un problema democrático más a los que tiene ya Mazón a sus espaldas.


En segundo lugar, no tengo porqué dudar de la capacidad que este soldado, de apellido impronunciable, pueda tener para desempeñar la labor que se le ha encomendado. Sin embargo, dicho esto, alguien le tiene que explicar lo que significa ser vicepresidente de un gobierno autonómico democrático en la España de hoy.


El general, por muy general que sea, tiene que saber que está sometido a las directrices políticas de su jefe, a las directrices políticas del parlamento de la Generalitat y, por supuesto, a dar las explicaciones oportunas ante la población de la comunidad valenciana. 


Mazón pretende parapetarse detrás del teniente general, por eso le ha traspasado el marrón pero, por mucho que lo intente, su nulidad ya ha quedado sobradamente demostrada. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 29 de Noviembre de 2024


viernes, 22 de noviembre de 2024

La diferencia es la preposición

András, 22 noviembre de 2024


Esta semana he acabado de ver una serie sobre el famoso atraco al Banco Central de España en los años ochenta. 


Los atracos a bancos eran algo bastante frecuente en aquella época por la situación tan convulsa que vivía el país. 


Después de ver una serie o leer un libro sobre temas que me interesan, me quedo un tiempo pensativo, rumiando sobre el tema, y trato de buscar información para profundizar más, sobre todo, en el entorno histórico que envuelve la trama. Por eso, he dedicado algún tiempo a revisar los periódicos de la época, y me encontré con muchos titulares de atracos en bancos. 


Como en la vida todo está relacionado de una u otra forma, y la cosa iba de bancos en mi cabeza, me desperté una mañana con una nueva noticia relacionada con ellos. Pero el titular no decía nada de un atraco, a pesar de que la posibilidad de que se había producido un robo era evidente. Me explico.


Decía el periódico, que el Banco Santander había obtenido un beneficio récord en el primer semestre del año, concretamente en los primeros nueve meses. Por cierto, la enésima noticia de beneficio récord de un banco, porque cada vez que publican beneficios siempre la última cifra es récord, lo que significa que no dejan de sumar. 


Me pasa lo mismo con los alijos de droga, siempre el último es el mayor de la historia. Pues los bancos igual, encadenan cifras récord de beneficios cada vez que salen noticias sobre sus resultados. Reconozco que ambos récords son preocupantes, aunque no los pongo al mismo nivel.


Como las noticias económicas son difíciles de entender, me quedé con un dato que me pareció significativo y, a la vez, si me lo permiten, indecente. Decía que entre los meses de enero y septiembre, el banco Santander obtuvo unos beneficios netos, es decir, descontando impuestos, de 35 millones de euros diarios. Si, han leído bien, ¡35 millones de euros al día! 


Es decir, hoy viernes se embolsan 35 millones de euros, mañana sábado otros 35 y ayer jueves lo mismo. Y así cada día de todos los días del año.


Al parecer, el motivo de este 14% de incremento sobre los beneficios del año pasado, se debe al aumento en las comisiones por las hipotecas. O lo que es lo mismo, por sangrar al currante que se pasa la vida pagando para poder vivir en un piso cutre. Dinero perfectamente prescindible y que debería estar en los bolsillos de la gente que le cuesta llegar a fin de mes. Por eso creo que los atracos ahora son al revés, y que la portada de esta semana debería haber titulado "Nuevo atraco de los bancos".


Entre tanta desfachatez de beneficios, colaron un pequeño párrafo para que el currante se quede tranquilo. El Euríbor ha bajado, y eso supondrá un ahorro medio de unos 1.500 euros anuales en las hipotecas. ¡Hurra! Con eso nos conformamos. Con unos cacahuetes para pasar el día mientras ellos se forran a nuestra cuenta con nuestra cuenta. 


Así ha sido toda la vida y así seguirá siendo. Somos hormigas que trabajamos para las reinas, que cuando les hacemos falta aflojan un poco, pero cuando ven que nos estamos subiendo mucho a la parra, pegan otro tijeretazo para devolvernos a nuestro sitio. 


Lo dicho, los atracos ahora no son tan vistosos como los de los años ochenta, pero son mas efectivos. Es solo una cuestión de preposiciones, antes eran "en", y ahora son "de" los bancos.


Publicado en PontevedraViva.com el día 22 de Noviembre de 2024


domingo, 17 de noviembre de 2024

La comparecencia de la vergüenza

 András, 17 noviembre de 2024

La comparecencia de la vergüenza de un tipo que tiene la cara como el hormigón armado. Así presentó Mazón su discurso en sede parlamentaria valenciana. Un relato pormenorizado a su medida, rígido, con la voz impostada, como si estuviera en un mitin, con la boca seca y tirando de sorbos de agua. Parapetado en sus mentiras y anunciando a la platea que todo falló menos él. En definitiva, la culpa fue del cha cha cha.


Si ya sabíamos que era un incompetente, ahora sabemos que es, además, un mentiroso y un inútil, además de un cobarde sin empatía, cuya autocrítica consiste en echar balones fuera y lavarse las manos.


¿Esto es lo que Feijoo dijo que confortaría a los valencianos? Esto lo que demuestra es que Feijoo también los desprecia, porque los considera tan o más tontos que al propio presidente valenciano. Creyó que bailarían al ritmo de la verborrea de Mazón y se irían a casa aliviados porque les han dicho, como a tontos, que el sistema no funcionó porque se les vino el Nilo encima.


La certeza de que un incompetente les asegura que todo el sistema se vino abajo porque sí, y él no pudo hacer nada más que contemplar la tragedia. Entonces, ¿que pueden esperar para la próxima los valencianos? ¿Lo mismo? ¿Un presidente alelado con las manos en los bolsillos porque su propio sistema se ha derrumbado y él no sabe que hacer?


La comparecencia de Mazón ha sido un relato de terror y la advertencia de de que, mientras siga ahí, para la próxima los muertos puede que se cuenten por miles porque igual que antes todo falló, volverá a fallar por su inacción. 


¡Qué desastre! Mazón ha diseñado su propia ignominia que le seguirá como un fantasma toda la vida. La catástrofe era inevitable según Mazón, por tanto, iban a morir doscientos valencianos sí o sí y esto es, literalmente, burlarse de los muertos. Es escupir sobre las víctimas y luego bailar sobre sus cadáveres.


Es exactamente el mismo argumento de Ayuso con los más de siete mil ancianos que fallecieron en Madrid durante la pandemia por su protocolo de la vergüenza. Ella, la arpía que también dijo que iban a morir sí o sí. Y ambos, los del partido de la muerte, sobre el que especula ese Feijoo que dijo que reconfortaría, al menos parcialmente, a sus ciudadanos y ciudadanas.


Todo es un despropósito, y una falta de respeto tan grave al sufrimiento a los hombres y mujeres que se ahogaban mientras su presidente picoteaba algo en el reservado de un restaurante. Es un tremendo insulto a la inteligencia porque se están riendo en nuestra cara, y porque volverán a repetirlo porque no encuentra responsabilidades ni culpa. Y como no encuentra nada que rectificar, no tomará medidas para corregirlo.


Mazón es peligroso, y habrá peligro mientras esté ahí. La clave de todo es la famosa comida, en la que estuvo incomunicado más de  cuatro horas, para lo que tardó más de diez días en decir con quien estaba, llegando a mentir hasta en cuatro ocasiones con quién comía. 


Tampoco es baladí saber que, mientras este insensato se ponía morado, la gente ya se estaba ahogando, las carreteras estaban bloqueadas, y nadie había sido capaz de tomar una decisión útil hasta el momento.


Si esta es la defensa de Mazón, que cambie con urgencia de abogado, y de excusa, porque su destino podría estar ligado a la cárcel, y esa es la justicia que merece. ¡Váyase señor Mazón! Como decía su admirado Aznar, porque sus manos están manchadas de sangre y ya no se las puede lavar más veces.

viernes, 15 de noviembre de 2024

La riada del terror

 András, 15 noviembre de 2024

"Nos enfrentamos a otra riada, si cabe, mucho más dañina. Una riada que tendrá un alcance mucho mayor y que nos puede arrasar a todos"


Tras la riada que se ha llevado por delante las ilusiones y la vida de muchos valencianos, nos enfrentamos a otra riada, si cabe, mucho más dañina. Una riada que tendrá un alcance mucho mayor y que nos puede arrasar a todos. 


Una riada terrorífica que no tiene compasión con nada. Una riada de muerte y desolación. Una riada mucho más funesta que cualquier catástrofe natural. Me refiero a la riada del populismo y la demagogia sobre la que cabalga la peor de las plagas posibles, el fascismo. 


El mundo se ha llenado de blogueros, influencer, pseudo líderes de las redes que se han adueñado de la realidad y la han transformado en un mundo virtual de cartón piedra, donde el bulo y la mentira campan a sus anchas. Curiosamente, la mayoría fachas.


Y es en los momentos en los que la gente lo está pasando mal, cuando las necesidades primarias se imponen y se lucha por lograrlas, cuando esa riada aparece, y prende la mecha de la algarada, aprovechándose del dolor y la desesperación ajenas. Una mecha con la que pretenden atacar el Estado de derecho. 


Se presentan en el lugar de la tragedia, conmovidos y preocupados, para convencer a los que están al borde de la desesperación de que son la solución a sus problemas porque el Estado los ha abandonado con un objetivo muy claro, provocar el caos.


Incluso el propio Felipe VI se dio cuenta, y se lo dijo a los que le atosigaban en su visita al lugar de la catástrofe. “No hagáis caso, buscan provocar el caos”. Posiblemente la frase más importante que el Rey ha dicho en todo su reinado. Al menos, la más clara.


Quienes quieren provocar el caos son los únicos que pueden sacar algún rédito de él. Son los populistas, los demagogos, los vendedores de humo, los salva patrias de pacotilla, farsantes de tres al cuarto… en definitiva, la calaña con la que nos toca lidiar a estas alturas de siglo, el fascismo, que coge aire en España.


Cuando queramos darnos cuenta, habremos retrocedido ochenta años, y a ver después quien sale a la calle a protestar o a zarandear el coche del presidente como ahora. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 15 de noviembre de 2024