András, 31 julio de 2026
La derecha ataca directamente dónde hace daño de verdad: en la educación, ahí es donde realmente se genera todo. Lo bueno y lo malo de una persona se desarrolla en su etapa de formación, por eso la derecha incide exactamente ahí, porque sabe que está actuando en el origen. Discriminando por sexos, reduciendo recursos de lo público, fomentando la concertada y, sobre todo, la educación privada, están trabajando para preparar sus futuros votantes.
No es casualidad, es un plan perfectamente trazado. Desalojar la información, la formación y el pensamiento crítico de la gente, es la mejor arma para que calen sus discursos, porque el populismo entra mejor en cerebros poco amueblados, en la gente que no se cuestiona nada, en aquellos que, como mucho, se conforman con tener para comer y piensan que siempre hay gente peor.
La pobreza económica e intelectual es el caldo de cultivo en el que se mueve y crece la derecha. Fomentar el populismo atroz, que se alimenta de la pobreza intelectual de la gente, que los va absorbiendo como si fueran fantasmas sin alma. Discursos fáciles de consumir para gente poco formada es la mejor forma de conseguir adeptos. Gente que no se pregunta nada y que atiende como corderos que acuden al matadero ideológico, abducidos por las promesas vacías de contenido y de fácil consumo.
¿Qué más tiene que ocurrir para que la gente de clase media y baja se dé cuenta de que la derecha va en su contra? Nada, no tiene que ocurrir nada, porque han actuado sobre ellos en su etapa formativa, despojándolos de su capacidad de crítica.
Ahora, que ya han sido abducidos, sus pensamientos solo repiten una y otra vez los mantras habituales del peor populismo y, aunque desde otros lugares traten de convencerlos, ya no hay nada que hacer. Son fantasmas, han sido inoculados por el colmillo voraz de la derecha… no hay nada que hacer… solo esperar a la renovación generacional.
Publicado en PontevedraViva.com el día 31 de julio de 2026
