viernes, 28 de marzo de 2025

¿Por qué Altri sí?

András, 28 marzo de 2025


¿Por qué la multinacional portuguesa responsable de la macro celulosa Altri ha decidido ubicarla en Galicia? 


Si, como dicen, se trata de un proyecto tan bueno para la economía, ¿por qué se lo llevan de Portugal? 


¿No sería más conveniente realizar la inversión en el país luso y generar los puestos de trabajo allí si, además, apenas supone un impacto para el medioambiente? ¿Por qué le niegan tal privilegio a sus compatriotas y nos lo conceden a nosotros?


¿Será porque los portugueses rehuyen de los eucaliptos, esa especie tan invasora y de fácil combustión que cada año arrasa el país de punta a punta? 


¿Será porque una macro celulosa engulle al año más de un millón de toneladas de eucaliptos? 


¿Será porque todas esas toneladas de madera saldrán de los montes gallegos mediante repoblaciones ingentes que provocarán un impacto medioambiental del que no somos capaces de librarnos?


¿Será porque se traga casi 50 millones de litros de agua dulce diarios que obtendrán de sangrar el río Ulla y no quieren secar los ríos portugueses? 


¿Será porque ese agua la devolverán al mismo río y acabará afectando a la ría de Arousa, la joya de la corona del marisqueo gallego?


¿Cuál es la verdadera razón de que aquí sea tan fácil convencer al gobierno autonómico gallego y en Portugal no traguen? Pues la de siempre, que mientras en la Xunta gobierne un partido que rehuye del medioambiente, que abandona el rural y que está abonado a proyectos económicos de los que solo se benefician unos cuantos, poco tenemos que hacer. 


Me imagino la reunión de los directivos de Altri cuando, tras la negativa de la administración de su país, pensaron que al otro lado del Miño había un gobierno que se tragaría todas y cada una de sus promesas. 


¿Es que en Galicia no estamos también hartos de la devastación de nuestros bosques? 


¿Es que no vemos lo que ocurre en el país vecino? 


¿Queremos que la ría de Arousa acabe como la de Pontevedra? 


Y lo más importante y descorazonador, ¿por qué aquí tenemos unos dirigentes tan ineptos, y allí, sin embargo, tan hábiles que nos cuelan una bomba medioambiental de tal calibre para beneficiarse desde la distancia?


Esperemos que, por lo menos, el gobierno de España cumpla con la promesa de no dotar con fondos europeos a ninguna industria que pueda provocar daños medioambientales. 


Son la última esperanza que nos queda para que el grito unánime de ALTRI NON sea finalmente una realidad. 


Por cierto, ¿por qué si Galicia es un clamor contra esta nueva puñalada que se le quiere asestar, el gobierno del PP es el único que grita Altri sí?


Publicado en PontevedraViva.com el día 28 de marzo de 2025


viernes, 21 de marzo de 2025

El abrazo más reparador

 András, 21 marzo de 2025

Como cada año, el 19 de marzo se celebra el día del padre, una fecha señalada en el calendario escolar para que los niños ofrezcan a sus padres el típico recuerdo de “te quiero papá”.


Con el tiempo, aquellos regalos se van quedando arrinconados en algún lugar de una estantería y, con frecuencia, las felicitaciones se convierten en algo mecánico, como una especie de obligación que el sistema nos exige, como la navidad y otras festividades.


Muchos son los hijos que no pueden celebrar este día con sus padres y muchos los que, por desgracia, cuentan con experiencias traumáticas que han marcado su vida para siempre. Hijos a los que un día como este les retrotrae a momentos desagradables relacionados con la figura paterna, como maltratos, agresividad, abandonos injustificados… 


Pero también son muchos los padres que pasan el día del padre sin la presencia de sus hijos porque, por diferentes circunstancias, la vida los ha apartado de su lado. Las causas y los motivos son tan diversas como personas puede haber, y en cada caso las responsabilidades son, casi siempre, compartidas. Por eso me gustaría dedicar este humilde texto a los padres a los que la vida les alejó de sus hijos y han sido mutilados de su amor y de su presencia.


Ningún padre debería sobrevivir a sus hijos porque, sin duda, es el mayor dolor que un ser humano puede sufrir. Pero el desarraigo de un hijo en vida es el paso previo, el penúltimo grado de la mayor pena a la que se puede enfrentar un padre y a la que no se le encuentra consuelo posible. 


Entonces, con los años, aquellos viejos recuerdos del colegio vuelven al primer plano y se convierten en el único nexo de unión con los hijos a los que un día estaban tan unidos. Es ahí cuando su olor, su risa, sus ojos de felicidad y su calor vuelven a inundar los sentimientos del padre que celebra este día solo.


Esto es para todos los padres, los que están acompañados, los que están solos, los que son queridos y los que son odiados, ojalá, que la vida les regale una nueva oportunidad y que algún día vuelvan a sentir el abrazo caluroso de sus hijos ausentes, el único reparador de cualquier mal.


Publicado en PontevedraViva.com el día 21 de marzo de 2025


viernes, 14 de marzo de 2025

El feminismo entendido por Feijoo

András, 14 marzo de 2025


¿Por qué las mujeres están en la diana de los reaccionarios que gobiernan en el mundo? ¿Por qué hay tanto miedo a los derechos de las mujeres? Posiblemente, el único motivo sea que las razones de ellas atentan contra sus privilegios y su posición de dominio. Por eso, todo aquello que vaya en contra del orden establecido que quieren perpetuar, es contrario a sus intereses.


El problema subyace en que todavía hay ignorantes que creen que el feminismo es la antítesis del machismo, y si ya es complicado establecer una comunicación entre seres humanos cuando por una palabra entendemos cosas diferentes, imagínense cuando una de las partes no alcanza el nivel mínimo de ser humano. En efecto, la derecha, que trata de explotar el bulo de que con el feminismo se le quitan derechos a los hombres.


Es evidente que el feminismo se ha posicionado en la vanguardia revolucionaria más potente de los últimos tiempos, y es la más peligrosa para todos los movimientos retrógrados que, casualmente, siempre son neoliberales, fascistas y machistas. Por eso tratan de combatirlo con tanta rabia y fomentando el odio.


El feminismo ha revisado a los hombres, pero también a las mujeres, por eso genera divisiones además de consensos. Lo que pasa es que quienes están en contra, solo ensalzan los diferentes criterios para tratar de destruirlo, cuando eso lo que demuestra es que se trata de un movimiento transversal en el que existen diferentes modos de pensar y diferentes sensibilidades.


Lo que no nos puede confundir es la derecha, porque en su ADN ideológico el feminismo no tiene lugar. Por ejemplo, ¿a qué se refería Feijoo reivindicando el feminismo de antes? ¿Reivindica, acaso, el papel de la mujer de principios del siglo XX, cuando no era más que un instrumento al servicio del hombre sin apenas derechos?


En cierto modo, el votante de derechas no deja de ser un instrumento al servicio de otros, como las mujeres de los años veinte, a las que Feijoo considera más feministas que las de ahora. En realidad, lo que quería decir es que echa de menos los tiempos en los que las mujeres no pintaban nada. Eso es lo que Feijoo entiende por feminismo.


Publicado en PontevedraViva.com el día 14 de marzo de 2025



lunes, 10 de marzo de 2025

Póngame otra, que paga Jacobo

András, 10 marzo de 2025


Cuando Jacobo llegó a casa, no se podía imaginar lo que le esperaba allí. Había pasado todo el día trabajando, como un día cualquiera, apurado por las obligaciones que le marcaban otros, tenso por lograr lo que se le exigía, sin apenas tiempo, durante las ocho horas que duraba su jornada, para pensar en otra cosa que no fuese aquel horrible puesto que había aceptado porque no había tenido otra opción.


Su cuerpo llevaba tiempo enviándole señales de aviso, primero el riñón, con unos cuantos molestos y dolorosos cólicos, después los músculos de su cuerpo se habían puesto de acuerdo para tensarse en grupo, lo que le provocaba constantes dolores que no le permitían apenas descansar, y ahora, un pitido constante en sus oídos hacía acto de presencia y que la doctora había diagnosticado como una consecuencia directa del tremendo estrés y ansiedad con la que Jacobo sobrevivía cada día.


Fue en ese momento en que la salud le empezó a fallar, cuando pensó que era el momento adecuado para un cambio de aires, para hacer algo que le permitiese llevar una vida más tranquila, sin los agobios de un trabajo que, además, ya no le llenaba y en el que, desde hacía bastantes meses, había dejado de creer.


Estaba dispuesto a dejarlo todo y a vivir de sus ahorros. Cambiar de aires era una decisión que había madurado durante bastante tiempo, y a la que había llegado después de analizar el tipo de vida que llevaba. Una vida austera, sin ningún tipo de lujo, siempre ahorrando para cumplir aquel sueño que, desde hacía tiempo, le rondaba la cabeza.


Aquel había sido su último día de trabajo porque, al día siguiente, se iba a plantar en el despacho de su jefa para despedirse y tomarse un largo tiempo sabático, para vivir por y para él.


Pero Jacobo no contaba con que la vida real puede llegar a ser mucho más enrevesada que el mejor de los guiones de ficción. Y aquella tarde de enero, cuando regresó a casa, se iba a encontrar con una circunstancia que iba a superar cualquier problema que le hubiese podido ocurrir hasta aquel momento.


Tras su ritual diario al regresar del trabajo, ducharse, ponerse ropa más cómoda y calzarse sus confortables zapatillas compradas en el mercadillo de los sábados para estar en casa, Jacobo se preparó un café y se fue al buzón para comprobar el correo diario.


Entre los folletos publicitarios de diversos supermercados, que Jacobo acostumbraba a escudriñar para obtener las mejores ofertas, una carta de la compañía eléctrica y otra de la asociación cultural con la que colaboraba como socio desde hacía algunos años, encontró una que le llamó la atención. Una carta de la Agencia Tributaria. Envió directamente a la basura la publicidad, apartó la factura y la comunicación cultural, y se centró en la notificación de Hacienda.


A Jacobo le extrañó aquella misiva, no tenia ningún pago pendiente, sus obligaciones tributarias estaban al día, y para el nuevo periodo de pago de impuestos faltaban todavía cinco meses. 


- ¡Bah! No debo preocuparme - pensó. Puede que se trata de alguna de esas comunicaciones que avisan de la apertura de la nueva campaña para la declaración de la renta


Pero sabía que aquel pensamiento no era más que una excusa para tratar de tranquilizarse, porque tenía por costumbre pensar siempre en la peor de todas las opciones posibles.


Cuando logró abrir el sobre, rompiéndolo en varios trozos con los dedos porque tratar de hacerlo por la línea troquelada de puntos le fue imposible debido al ansia que le devoraba, sacó tres folios llenos de letra menuda, con algunas partes subrayadas y en negrita. Tras un repaso rápido a aquellas tres hojas, hizo una primera lectura en diagonal.


Bajo el logo de la Agencia Tributaria en el borde superior izquierdo, su nombre y dirección en la parte superior derecha de la primera hoja, una extensa redacción bajo el epígrafe “Hechos”, para pasar al último folio en el que debajo de “Conclusiones” había un texto de unos cinco renglones escrito en cursiva, subrayado y negrita. Estaba claro que aquello era lo primero que debía leer.


Con un ansia desbocada y cada vez más nervioso, logró acertar a leer, de nuevo en diagonal, lo más importante de aquellas cinco líneas. “… por tanto se le sanciona al pago de… por la deuda en la que ha incurrido… al haber comparecido como avalista de… en el proceso…”


En definitiva, una sanción de la Agencia Tributaria por avalar en un préstamo a un amigo del que hacía tiempo que no sabía nada. Pensó entonces en que aquello ya tenía que haber estado liquidado y que podría tratarse de un error. 


Buscó en su libreta de contactos del móvil el número de su amigo. Apresurado, logró realizar la llamada. “El teléfono móvil al que llama no pertenece a ningún abonado”, fue la respuesta que obtuvo apenas se produjo el primer tono de llamada.


- ¿Cómo es posible? - pensó. ¡No puede ser!


Insistió de nuevo, pero la respuesta en off de la compañía telefónica fue la misma. Aquel número no pertenecía a ningún abonado. Pensó entonces que lo mejor sería ir directamente a su casa, localizarlo y hablar con él tranquilamente. Seguro que se trataría de un error y podría aclararlo.


Con la rapidez del rayo se vistió y sacó el coche para ir a la dirección en la que vivía su amigo. La casa estaba ubicada en las afueras del pueblo, en un bonito lugar cerca de la costa, con unas vistas maravillosas a la puesta del sol en la playa de poniente. Al llegar, aparcó el coche en la entrada, pulsó el timbre con insistencia, pero no recibió respuesta. Volvió a intentarlo, pero todo era en vano. En aquella casa no había nadie.


Entonces, vio a un señora que pasaba caminando, le pareció una vecina del lugar, se le acercó y le preguntó si había visto a su amigo. La mujer, poniendo cara de sorpresa, se encogió de hombros en un gesto de incredulidad.


- Verá, yo no me meto en la vida de nadie. Lo que haga cada uno con su vida es cosa de cada uno, ¿sabe?. Que su amigo lleve veintidós días sin aparecer por su casa, que el panadero haya dejado de traerle el bollo de pan integral hace quince días y que los de Correos le hayan dejado en el buzón varios avisos de entregas certificadas, no es mi problema. Como le digo, cada uno con sus vida hace lo que le parece, y no es asunto mío - dijo la mujer, demostrando que, verdaderamente, no sabía nada de aquel hombre.


El ansia empezó a mudar en estrés, y la preocupación creció a marchas forzadas. Un escalofrío recorrió su cuerpo pensando que era el único avalista de un amigo que, no solo era un defraudador, sino que, además, todo apuntaba a que también era un prófugo. 


No se podía creer aquello. Los sudores fríos aparecieron recorriendo todo su cuerpo de arriba abajo, con una sensación de impotencia que le había quebrado la supuesta tranquilidad con la que había terminado el que iba a ser su último día de trabajo. 


Además, no había solución posible. Cualquier incursión en un delito por parte de su amigo, no le libraba a el de su responsabilidad ante el fisco, porque había asumido voluntariamente aquella obligación para ayudar a quien ahora perecía haberle traicionado.


Jacobo se hizo pequeño mientras la puesta de sol se mostraba majestuosa detrás de la casa de su amigo.


- Disculpe, ¿me pone otro de estos? - dijo mientras señalaba con su dedo índice la copa vacía. A trece mil kilómetros de distancia, con un sombrero de paja, enormes gafas de sol y barba poblada, pasaba las horas Roberto, el amigo de Jacobo. 


Lejos de la aldea, lejos de la Agencia Tributaria y lejos de Jacobo. Quizás no era consciente del agujero que le había hecho a su amigo, pero era perfectamente sabedor de que se estaba bebiendo el año sabático de Jacobo. Le faltó decir, “póngame otro de estos, que paga Jacobo”.

sábado, 8 de marzo de 2025

Para los hombres en el día de las mujeres

András, 08 marzo de 2025


El compromiso de los hombres en los movimientos feministas es una cuestión cada vez más debatida ya que cada vez más hombres se reivindican como feministas. Sin embargo, a menudo causan frustración casos de "falsos feministas", y suele haber un desacuerdo importante sobre cómo debería actuar, pensar, hablar y vivir el hombre feminista.


Yo me intereso por asuntos feministas y por la lucha por la igualdad, y creo que la tarea más importante de los hombres en este asunto no consiste únicamente en dar poder a las mujeres, sino en reducir el nuestro. Tenemos que intentar no aprovecharnos de nuestros privilegios logrados a lo largo de tantos años de patriarcado machista.


No hay ningún contexto cultural en este mundo que trate igual a hombres y mujeres, y aunque en algunos países los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos, las posibilidades distan un abismo. 


Las mujeres no tienen la misma posibilidad de moverse con seguridad en el espacio público, de conseguir puestos ejecutivos en las empresas o cátedras en las universidades, de acceder a ciertos puestos de responsabilidad, etc... Por tanto, tener derechos no significa nada si esos derechos no se convierten en posibilidades. 


Todavía en pleno siglo XXI, los hombres tenemos muchas más posibilidades que las mujeres. Por eso, lo primero que tenemos que hacer es admitir nuestros privilegios, y después, abstraerse, tratando de no aprovecharnos de ellos. 


Así podremos encontrar una vía tremendamente importante y poderosa de participar en la lucha feminista: el hablar con otros hombres, rebatir los comentarios machistas, reaccionar cuando un hombre maltrata a una mujer o le grita piropos en la calle, discutir cuando alguien culpabiliza la víctima de una violación...


Admitir privilegios, renunciar a ellos y convencer a otros hombres de que hagan lo mismo, tienen que ser los pilares del feminismo de los hombres. Si no hacemos eso, no estaremos ayudando al movimiento, lo estaremos revirtiendo.

viernes, 7 de marzo de 2025

¿Quién es el humillado?

 András, 07 marzo de 2025

Las imágenes del encuentro entre Trump y Zelenski en la Casa Blanca han dejado a medio mundo perplejo, y a la mayoría un poco asustados. Trump citó al presidente de Ucrania para amenazarlo en público y acusarle de estar jugando con la tercera guerra mundial. 


Por extraño que parezca, el zafio de pelo naranja ha acabado por hacer suyos los argumentos del dictador comunista, y fomenta una rara alianza ruso-americana que pone fin a una época para dar inicio a otra, por desgracia, muy preocupante. 


Una actuación como la de Trump y su vicepresidente, tratando de dejar en evidencia al presidente de un país, mofándose de el ante las cámaras, no se había visto nunca. El chulo del colegio, con gestos de matón, humillando al estudiante tímido que, además, es el agredido. 


La escena va mucho más allá de una simple anécdota, porque produce una mezcla entre miedo y vergüenza, además de la confirmación de lo que suponíamos que podía ocurrir si Trump alcanzaba nuevamente el poder. Su plan para acabar con la guerra era obligar al invadido a rendirse, pasando por una humillación televisada a todo el mundo. 


Quienes solo veían en Trump a un bocazas populista se equivocaban. Es mucho peor que eso, porque el que está al frente de la primera potencia mundial es un auténtico irresponsable, ahora además, al servicio del Kremlin y con un montón de lacayos que le ríen las gracias, como los colegas de Vox españoles.


Zelenski aguantó el chaparrón y actuó con humildad, sin responder en ningún momento a las provocaciones. Al contrario, trató de argumentar con la mayor tranquilidad posible, convirtiendo su humillación en un boomerang que sacó los colores a quienes lo acosaban. 


Lo que sería deseable es que el resto del mundo, el razonable, se diese cuenta de que quien realmente ha quedado en evidencia en esa escena es el propio Trump, y que sirva para abrir los ojos y tomar las medidas adecuadas para la nueva etapa que se abre. 


Publicado en PontevedraViva.com el día 07 de Marzo de 2025