viernes, 31 de enero de 2025

La acción popular

 András, 31 enero de 2025

El PSOE ha registrado una proposición de Ley Orgánica para limitar la acción popular. 


Lo que se pretende es impedir que se admitan procedimientos penales a partir de recortes de periódicos y bulos sacados de las redes sociales pero, como era esperado, la derecha se ha echado las manos a la cabeza para acusar al Gobierno de pretender maniatar a la democracia.


Hasta aquí nada nuevo porque, en este país, los que más hablan de libertad y democracia, son los primeros que se adueñan de ella a las primeras de cambio. Pero a esto ya estamos acostumbrados. 


Sacar ahora la hemeroteca para demostrar que el Partido Popular se ha mostrado partidario del fin de la acción popular en numerosas ocasiones, incluso cuando estuvo gobernando, sería absurdo. 


Se dicen y desdicen en minutos, ¡qué no harán en años! 


Sin embargo, para aquellos que siguen a pies juntillas sus proclamas, sin pararse un minuto a pensar, habría que recordarles que la acción popular que existe en España, que se introdujo como una medida estrictamente provisional en el siglo XIX y todavía está ahí, no la hay en ningún país civilizado. 


Por tanto, los que piensen que suprimir la acción popular es irse al chavismo, al comunismo y a todas esas cosas tan terribles que les hacen explotar la cabeza, solo tienen que consultar lo que ocurre en Alemania, Inglaterra o Francia, por ejemplo.


Es verdad que el PSOE ha utilizado la acción popular en el pasado, y que ahora ha cambiado de opinión. 


Tampoco es incierto que posiblemente los motivos del cambio se puedan discutir, y serán más o menos éticos, pero bienvenida sea la medida que pone en su sitio la acción popular, reduce la posibilidad de utilizarla sin fianza cuando el Ministerio Fiscal no apoya una acción, y disminuye la posibilidad de iniciar acciones penales solo sobre la base de unos recortes de periódico.


Por tanto, todo lo que sea debilitar la acción popular y reforzar el Ministerio Fiscal debe ser recibido como una buena noticia para nuestro sistema judicial. 


Lo que realmente interesa en este caso es el fondo, y aunque es verdad que en la vida hay muchas cosas que se hacen por necesidad y no por principios, no por ello están mal hechas.


Publicado en PontevedraViva.com el día 31 de enero de 2025


martes, 28 de enero de 2025

Mario, is your birthday! Happy birthday, Mario!

András, 28 enero de 2025

Hoy es mi cumpleaños. Para poder escribir esto, lo primero que tuve que hacer fue nacer, de hecho, es un paso esencial en la vida de cualquier persona. Es la primera de tantas pruebas que tienes que superar a lo largo de la vida. Yo lo hice una fría noche de enero, hace 56 años, en el Sanatorio Santa Rita de Pontevedra. 


Rosa y Chicho estrenaban vida matrimonial en Vilanova, y como en aquellos tiempos los partos en casa no eran la mejor opción, decidieron recibirme en un lugar seguro de la capital. Aquella fue la primera de tantas cosas buenas que mis padres hicieron por mí desde entonces. Me sacaron del útero de mi madre pasadas las diez de la noche, con nocturnidad, y de ahí, para la casa de A Pastoriza. 


Fui un niño feliz, que vivió toda la vida entre golosinas y libros. Tengo unos padres fantásticos que siempre me han querido y me han dado todas las facilidades para que mi desarrollo contara con las mayores oportunidades posibles. 


He estudiado, me he formado, he trabajado, me he ganado bien la vida, he viajado, he conocido gente y he tenido dos hijos maravillosos, Miguel y Sara, que, en el balance de mi vida, conforman el HABER que compensa todo el DEBE. 


Además, durante todo este viaje, he coincidido con muchas personas que han significado mucho para mí, unos por un motivo y otros por otro, pero todos importantes, que han dejado una huella imborrable que siempre me acompañará. 


Personas que se esconden detrás de nombres como Javier, José Luis, Geli, Jose, Elvira, Fariña, Justi, Mari, Saladina, Angelito, Fernando, Manuel, John, Sandra, Juan, Paquita, Emilio, Isabel, Michael, Belén, Carlos, Mary, Manolo, Mari Cruz, Jaime, Menocha, Karen, Rubén, Marité, Mito, Lara, José Manuel, Alberto, Ernesto, Herminia, Pepe, Luisa, María José, Müller, María…


Pero la vida no es un jardín de rosas. La juventud te hace ver la vida sin miedo, todo te parece posible. Solo cuando cumples años y empiezas a ver las cosas con perspectiva, tu visión cambia. Las dificultades aparecen y te ves obligado a tomar decisiones que pueden marcar tu vida y la de otros para siempre. Pero en eso consiste precisamente, en tener determinación.


La mayoría de la gente suele vivir un una burbuja de felicidad hasta que, un día, la vida les da un golpe de realidad que les pone los pies en el suelo. Mi caso ha sido todo lo contrario, he vivido demasiado pegado al suelo, siempre con las botas llenas de barro, y ahora necesito pasar al otro lado, al de la gente que, simplemente, vive. He malgastado demasiado tiempo preocupándome de lo que pensarían personas que cuando yo muera, ni se acordarán de mí. 


La vida no me ha tratado mal y he intentado responder lo mejor posible a todas las dificultades que se me han presentado, no siempre con acierto, pero seguro que con la mejor intención. Sin embargo, todavía no es momento de hacer balances porque, como dijo Sabina, el traje de madera que estrenaré, no está siquiera plantado.


De momento, voy a celebrar un año más de vida rodeado de la gente que me quiere, y, aunque hay ausencias, mi corazón y mi mente los tienen siempre presentes. 


viernes, 24 de enero de 2025

Susto o muerte

András, 24 enero de 2025

Los venezolanos viven en una dictadura. Pero, ¿cómo se acaba con una dictadura si quienes tienen el poder de la fuerza están con el dictador? Tras la sublevación de Chávez contra la IV República, llegó Maduro y se atornilló al poder, convirtiéndose en el peor enemigo del chavismo y del espíritu revolucionario que inició el propio Chávez. 


Algo, por otro lado, muy típico de países sudamericanos, que se sublevan contra un gobierno corrupto y acaban convirtiéndose en dictadores.


Maduro se ha vuelto a proclamar presidente, materializando un fraude electoral ante los ojos del mundo, y con el apoyo cómplice de las élites del Ejército, que están, igual que él, incrustados en el poder. Desgraciadamente, Maduro solo se irá con violencia, con una sublevación de los mandos intermedios contra los altos mandos que están totalmente incorporados en el régimen en su peor versión.


Los venezolanos votaron cambio, votaron desalojar a Maduro del Palacio de Miraflores, y esa es la prioridad ahora mismo. Cómo sea la oposición, qué políticas defienda, cuál sea su ideología y sus aliados, en este momento es lo de menos. 


Cuando vives en una dictadura, lo que añoras es democracia, libertades y oportunidades para todos. No importa que los que vengan sean de derechas, de izquierdas o mediopensionistas. Esa preocupación llegará cuando la democracia se haya consolidado y los votos del futuro decidan qué ideología creen los venezolanos que es la mejor para defender sus intereses.


Sin embargo, viendo las compañías que tiene quién realmente ganó las últimas elecciones, parece que los venezolanos se debaten entre el susto o la muerte.


Edmundo González Urrutia, considerado por decenas de países el presidente electo de Venezuela, fue uno de los pocos líderes políticos que asistió el lunes a la ceremonia de investidura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.


El sábado por la noche, también asistió a la cena de gala previa a la toma de posesión, donde reiteró su compromiso con la lucha por la democracia venezolana y llamó a la unidad entre los países de América para fortalecer las libertades en el continente.


El mensaje queda muy bien de cara a la galería, pero choca frontalmente con las ideas neoliberales de Trump, con las que, según parece, Edmundo comulga. Serán los venezolanos los que decidan su futuro cuando les dejen pero, a la vista de las opciones que tienen, parece que todo está entre el susto o la muerte. En todo caso, lo primero será quitarse el susto de encima.


Publicado en PontevedraViva.com el día 24 de enero de 2025


viernes, 17 de enero de 2025

Peor, imposible

András, 17 enero de 2025

¿En qué empresa, después de licitar una obra por más de mil doscientos millones de euros y ejecutarla con un sobrecoste de 470 millones, con 700 camas menos, 12.000 metros cuadrados de superficie menos y 16.000 metros cuadrados de superficie para aparcamiento de menos, no hay consecuencias para quienes se han encargado de tal desastre? En la Xunta de Galicia.

Los datos pertenecen a la ejecución del Hospital Público Álvaro Cunqueiro, en Vigo, y los que se encargaron del desastre los dirigentes del Gobierno autonómico liderados por el gran Alberto Nuñez Feijoo. Sí, ese modelo de gestor que ahora campa a sus anchas por todo el país. 


Y la información no son datos aportados por la oscura y desleal oposición, sino por el mismísimo Consello de Contas, en un informe casi tal largo como los desvíos presupuestarios del gobierno de Feijoo. El mismo gobierno que frenó una comisión de investigación en el parlamento gallego para analizar el porqué en el desvío. 


Si, señores, nuevamente Feijoo. Siento que vuelvan a sentirse defraudados, pero es la realidad. El mismo que se pasa el día hablando de lo público, de su servicio a la patria y de su respeto a la democracia, ocultó a los gallegos porqué tuvimos que pagar más por una infraestructura que, además, no cumplió con lo licitado. 


Sin embargo, lo que me llevó a pensar esta semana en el asunto fue una visita al susodicho hospital. Cientos de personas hacen cola y dan vueltas al entorno hospitalario en busca de una plaza de aparcamiento dónde dejar su vehículo sin tener que dejarse medio sueldo en un parking privado. 


¿Quién proyecta una infraestructura pública de estas características y no prevé plazas de aparcamiento para los usuarios? ¿No saben que se trata de un servicio casi tan necesario como las camas de hospitalización?


¿Se han pagado casi quinientos millones de euros de más, pero no había dinero para construir un aparcamiento público? No me lo creo. Lo que sí creo es que ese servicio lo dejan reservado para empresas privadas, para que exploten con sus tarifas a los que tenemos la desgracia de tener que acudir al hospital.


No soy sospechoso de criminalizar lo público, todo lo contrario, pero, ¿no valdría la pena invertir un poco más y ofrecer aparcamiento para los usuarios y sus familiares, que bastante tienen con verse en la tesitura de usar el hospital? No creo que, al menos en esta ocasión, la excusa fuese la falta de dinero, a la vista del derroche.


Publicado en PontevedraViva.com el día 17 de enero de 2025


viernes, 10 de enero de 2025

No estamos obligados a ser felices

 András, 10 enero de 2025

Por fin ha finalizado la etapa navideña. Época de reuniones familiares, ir de compras, grandes comidas o cenas copiosas y llevar puesta una sonrisa. 


Al menos eso es lo que tratan de transmitir e inculcar todos los medios de comunicación. Pero, más allá de las estrategias de marketing utilizadas por las grandes marcas publicitarias, ¿quién ha dicho que el espíritu navideño le llega a todo el mundo?


De hecho, en los últimos años el número de personas a las que no les gusta la Navidad ha ido en aumento, y es la época del año en la que se registran mayores índices de depresión. 


Mientras la Navidad es para muchos una época asociada a emociones positivas, como la alegría y la magia de la felicidad, el momento de reencuentros y de regalos, de pasar tiempo con los seres queridos; para otros, cobra un significado totalmente diferente, aquel que está envuelto por la tristeza y la melancolía. 


Se despiertan sentimientos de añoranza por los que ya no están, por tiempos etiquetados como más felices o por el peso de todos los propósitos no cumplidos. También es la época en la que la soledad se hace más presente y los vacíos parecen hacerse cada vez más profundos.


Detrás del mensaje universal de vivir la Navidad en compañía, se encuentra la otra cara de la moneda, que hace más visibles las realidades que no cumplen con las expectativas ofrecidas. La Navidad invita a reflexionar sobre cómo nos encontramos y cómo nos gustaría estar, generando experiencias de frustración que pesan, ya sea por las relaciones no continuadas, o por las metas no logradas.


La Navidad potencia la tristeza de aquellos que la tienen como fiel compañera, e inhibe la pizca de felicidad que a veces aparece en ellos. Es decir, no solo aumenta las emociones negativas sino que les añade sensación de presión y estrés por no alcanzar lo establecido como normal”.


Pero, ¿qué es la normalidad? Hemos hablado de tristeza, soledad y vacíos, también de estrés y ansiedad, pero quedan aquellos que detestan la Navidad por la hipocresía de los reencuentros. Ser correctos y educados, hacer como si” todo estuviera bien, cuando realmente hay gente que no quiere estar con ellos en las reuniones familiares, de amigos o conocidos.


Florecen los rencores o los conflictos enquistados, pero todos intentan disimularlos por el bien de los demás. Los reencuentros obligados generan malestar porque todo se tiñe de un matiz falso con sabor agridulce para las personas que los soportan.


En definitiva, el tiempo de Navidad se ha convertido en un momento difícil para muchas personas mientras que, para otras, sencillamente ha perdido el encanto o nunca lo encontraron. Oportunidad de reflexión para muchos, escape o felicidad para otros, lo importante es ser feliz con lo que cada uno de nosotros nos encontremos más cómodos, ya sea en Navidad o cualquier momento del año. Además, no estamos obligados a ser felices.


Publicado en PontevedraViva.com el día 10 de enero de 2025


lunes, 6 de enero de 2025

Los analfabetos modernos

András, 06 enero de 2025


Los analfabetos de hoy son los peores porque, en la mayoría de los casos, han tenido acceso a la educación, saben leer y escribir, pero no ejercen. Cada día son más, y cada día el mercado los cuida más y piensa más en ellos. 


La televisión cada vez se hace más a su medida. Las parrillas de los distintos canales compiten en ofrecer programas pensados para una gente que no lee, que no entiende, que pasa de la cultura, que quiere que la diviertan o la distraigan aunque sea con los crímenes más brutales o con los más sucios trapos de portera. 


El mundo entero se está creando a la medida de esta nueva mayoría, todo es superficial, frívolo, elemental, primario, para que ellos puedan entenderlo y digerirlo. Esos son socialmente la nueva clase dominante, aunque siempre será la clase dominada, precisamente por su analfabetismo y su incultura, la que impone su falta de gusto y sus morbosas reglas. Y así nos va a los que no nos conformamos con tan poco, a los que aspiramos a un poco más de profundidad.

viernes, 3 de enero de 2025

Gracias, familia Strauss

 András, 03 enero de 2025

Tras la Nochebuena y el día de Fin de Año, donde la ansiedad y la tristeza me invaden, por fin llega el día de Año Nuevo. 


Mi estado de ánimo no cambia porque el calendario pase página dando comienzo a un nuevo año natural, pero me trae la sorpresa que llevo esperando trescientos sesenta y cinco días, y que me alivia la mente. 


Se trata del concierto de Año Nuevo que se celebra en el Musikverein, el centro de música clásica para los amantes de la música en Viena.


Desde hace años, este acontecimiento, en el que las polcas y los valses de la familia Strauss suenan de forma magistral, logra conmigo lo que consigue la química. Mi tristeza, mi ansiedad y mi estrés se aplacan, al menos, durante las dos horas que dura el concierto. Son la medicina que mi mente necesita, pautada por los miembros de la familia Strauss y aplicada por la maravillosa interpretación de la Orquesta Filarmónica de Viena.


Lo que la familia Strauss ha hecho juntando notas en un pentagrama, es de lo más bello que cualquiera puede dedicar a sus oídos. Son golosinas musicales interpretadas por una de las mejores orquestas del mundo, bajo la soberbia y pausada dirección del napolitano Ricardo Muti, que volvió por séptima vez al podio de este templo de la música. Y todo ello, aderezado por una realización audiovisual extraordinaria a cargo de los profesionales de la ORF.


Primero, suena Te Deum, la sintonía de la Unión Europea de Radiodifusión, aquella que sonaba cuando era niño para conectar con algún acontecimiento importante que tenía lugar en Europa, la primera imagen es la del Musikverein, un precioso edificio del siglo XIX, las cámaras se centran entonces en la magnífica Sala Dorada, perfectamente decorada por los jardineros de la ciudad, sin duda, a la altura de los propios músicos de la Filarmónica. 


Los jardineros vieneses eligen y colocan una a una las rosas, anturios, claveles y amarilis con un gusto exquisito, otorgando al encanto de la sala de conciertos más famosa de Viena una belleza aún mayor si cabe.


Solo falta la música, el momento en el que los Strauss reviven ente violines y timbales. Pero el momento culminante llega cuando se interpreta La bayadera, una polca de Johann Strauss hijo, seguida por el vals más famoso, Junto al hermoso Danubio azul, de Johann Strauss hijo, y la Marcha Radetzky, de su padre. 


Los sentimientos afloran, el cuerpo se relaja y la ansiedad se queda arrinconada, quizás absorta por la belleza de las notas que emanan de la orquesta. Es un momento breve, demasiado, pero intenso, mucho. A la alegría de la polca y la suavidad del vals, le sigue la energía de la marcha, entonces el cuerpo se despierta y la vida pide paso. La música es para pensar, para soñar, para vivir.


Y de nuevo, a esperar otro año hasta que se levante otra vez el telón en la hermosa Sala Dorada de Viena. Mientras sueño con asistir a una de esas majestuosas interpretaciones, seguiré viviendo, pensando que la vida es como el vals, a veces es mejor dejarse llevar. Gracias, familia Strauss.


Publicado en PontevedraViva.com el día 03 de Enero de 2025