András, 06 de febrero de 2026
Que las comisiones de investigación parlamentarias no valen para nada es un hecho. Lo tenemos tan asumido que, prácticamente, no nos afecta, pero es un problema. Un problema que no sirvan para nada, y un problema que no nos hayamos acostumbrado a que no sirvan para nada.
Duele ver como la casa de la palabra política de España, dónde se supone que se discuten los problemas que nos afectan a todos y dónde se debería de mantener, no solo un respeto institucional, sino también una mínima calidad dialéctica, se convierte en un estrado para el mitin político más rastrero. Cuando menos, el respeto por la verdad debería ser lo mínimo exigible. Pero ni eso.
Solo si acuden técnicos o expertos ajenos a la política nos enteramos de algo. Si los interpelados son políticos, el asunto se convierte en una refriega política en la que se dedican a mitinear para los acérrimos más radicales. Mentiras, ocultación de información e insistir en relatos que ya han sido demostrados como engaños, son la tónica habitual de estos costosos e improductivos actos.
Como la actuación de Feijóo esta semana en la comisión parlamentaria de la dana, una demostración más de la pobreza intelectual de este pseudo líder que arrastra su incapacidad allá por dónde va. Los que, en su día, lo vendieron como el gran estadista moderado de la derecha española se deben estar tirando de los pelos, porque Feijóo es de todo menos mesurado, y dista mucho de atesorar el mínimo conocimiento exigible para defenderse en ciertos ambientes.
Con una actitud prepotente, chulesca, insistiendo en las mismas mentiras de siempre, sin el menor de los respetos por los diputados que le interpelaban, y mucho menos, por la institución que lo acogía, Feijóo se ha chuleado de todos, incluso, de las víctimas, de nuevo. Compareció con la experiencia y la tranquilidad que le da su recorrido por la senda de la mentira.
Sin duda, el mayor problema para el PP es el propio Feijóo, que no es capaz de definir un proyecto propio para el partido y lo fía todo a la confrontación basada en mentiras y bulos. Expresaba Rufián la duda de si Feijóo era más ignorante o arrogante, pues las dos Rufián, las dos.
Publicado en PontevedraViva.com el día 06 de febrero de 2026